Vértigo actual

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Razón tenía Vargas Llosa, notable escritor, alejado de posiciones progresistas, cuando decía que nuestro continente es un vértigo incesante. Agregamos: no sólo nuestra región, sino actualmente el mundo entero. ¿Recuerdan cuando a Evo Morales le impidieron sobrevolar Francia, España, Portugal e Italia, estando además 17 horas detenido en Viena? Suficiente prueba ¿no?
En nuestro continente la derecha capitalista conservadora usa herramientas de toda índole para defender sus intereses. Regionalmente se observan hechos y conceptos políticos variables pero que tienen un denominador político común: la utilización de la derecha regional y mundial de múltiples herramientas políticas que están más allá de la racionalidad, la justicia, igualdad, etc., a efectos de llevar adelante sus objetivos políticos. Obsérvese lo que pasó en Brasil con la irregular destitución de Dilma Rousseff. Uno de los promotores fue Eduardo Cunha, parlamentario brasilero hoy preso por delitos muchos más graves de los que acusaban a Dilma. El caso Lula es mucho más fuerte y repudiable. Ejemplo claro de persecución política, encarcelado en Curitiba en condiciones más que discutibles, sin pruebas en su contra. Podríamos seguir recordando otros hechos similares: Lugo en Paraguay, Zelaya en Honduras. Se usan diversidad de estrategias y herramientas para lograr el cumplimiento de sus objetivos. No es ninguna novedad que se hable de los intereses políticos, sociales, financieros, influencia de las drogas y sus organizaciones mafiosas, etc., existentes en el mundo actual.
Por otra parte, días atrás la vicepresidenta de la República decía: “Hay una especie de sectores de algunos políticos y otros de prensa dedicados a presionar a la Justicia”. Agreguemos lo expresado por el fiscal de Corte Dr. Jorge Díaz: “Iniciamos un camino que es muy peligroso, que es el intento de politización de la Justicia, ya no de judicializar la política”. Judicialización de la política significa que la misma adquiera un papel que en los hechos podría exceder lo que le corresponde según la institucionalidad vigente. Controversias de naturaleza esencialmente política o de otros contenidos, al no poder dilucidarse en sus ámbitos correspondientes origina que se acuda a la Justicia para que ésta decida. Múltiples pueden ser los motivos para ello: intencionalidad política, ineficiencia carencias institucionales, silencio de quienes les corresponde decidir las disputas, etc. Y que quede claro: no decimos que ello esté mal cuando corresponda, pero rechazamos que se generalice el fenómeno que nos podría llevar a desequilibrios de una institucionalidad basada en el equilibrio de poderes. Insisto: de ninguna manera critico a nuestra Justicia. Todo lo contrario. En el fondo se trata de problemas culturales-políticos de la sociedad que se dan en determinados momentos.
Muy diferente, y lo decimos con mucho énfasis, es la politización de la Justicia, es decir las presiones del sistema político al sistema judicial alterando notoriamente la institucionalidad democrática de poderes. ¿No es algo parecido al alerta que expresaron nuestra vicepresidenta y el fiscal de Corte Díaz? En la región existen ejemplos por demás claros, siendo emblemático el del ex Presidente de Brasil, Lula. Y si de Argentina se trata, no fue nada clara la actuación de la Justicia en el caso del atentado en 1994 a la AMIA, y la situación originada por el fallecimiento del Fiscal Alberto Nisman. En definitiva defendamos con mucha fuerza nuestra vigencia democrática institucional, que por otra parte nos distingue en el mundo, no sólo en lo jurídico sino en lo socio-laboral.
No podemos ignorar el papel que la gran prensa juega en el tema. Estamos acostumbrados a observar cómo la misma profundiza o disimula la visibilidad de los asuntos en cuestión, según el color político de los implicados en los hechos, usando además lenguajes técnicos, expresando no estar contaminados por la política. Y si se trata de atacar al Estado, más todavía.
Otro fenómeno tremendamente importante surge de lo que significa la institucionalidad internacional a efectos de la promoción de la democracia, igualdad, etc. Tomemos algunos ejemplos de los muchos existentes. ¿No es un abuso acaso el uso del veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas otorgado a ciertas potencias mundiales que son miembros permanentes del mismo? La situación actual entre Israel-Palestina es un ejemplo. Existen otros ejemplos por demás elocuentes del reiterado uso que le ha dado EEUU a dicha herramienta. ¿Ello no afecta la aplicación de determinadas políticas que se puedan adoptar en ese ámbito de relevancia mundial actualmente? En nuestro continente, veamos lo que pasa con la OEA, organismo notoriamente marcado por la innegable influencia de EEUU y sus servidores de turno, a efectos de aplicar sus intereses económicos, financieros, geopolíticos, etc. Su secretario general, Luis Almagro ha tenido actitudes muy contradictorias, criticando dura y reiteradamente a Venezuela y Cuba, por ejemplo, y por otra parte teniendo perfil muy bajo o inexistente cuando tuvo que actuar en Brasil por los casos de Rousseff y Lula. Y si retrocedemos en el tiempo, con otros voceros, nos viene a la memoria la destitución de Zelaya en Honduras en 2009, Lugo en Paraguay en 2012 que no mereció tantas fuertes críticas por parte del organismo. Recordemos que la creación de la Celac agrupando a los 33 estados de América latina y El Caribe dejando afuera el imperio de EEUU no fue casual. Más allá de que creemos que este organismo recientemente creado ha desempeñado un papel poco importante.
Como se observa las visiones y predominios políticos usan la normativa y las instituciones internacionales, obstaculizando un verdadero desarrollo inclusivo, político, económico, social y cultural. Ello no exime de culpa a nuestro continente en el que, como hemos expresado reiteradamente, existe una gran distancia entre la teoría y la realidad, sin duda contribuyendo a ello, pero no convirtiéndose en la única causa de las situaciones que venimos relatando. Existe una gran culpabilidad de nuestra región. Tema que obviamente da para otra nota.

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3 Comentarios
  1. washington curbelo dice
    !Cuidado, Seguridad Publica!!! eso es lo que todos los pueblos quieren , Inseguridad publica es otra herramienta que usa la derecha para la Desestabilizacion del gobierno, creo que un gobierno que se llame moderadamente honesto con su pueblo lo sabe, Democracia ,Seguridad , Desarrollo Economico , y Honestidad , un gobierno asi es muy dificil de voltear , democraticamente en las urnas..
  2. Sheyla Sheck dice
    El grupo de Astori (grupo que podría jugar una partida de truco sin que sobre nadie) lo único que puede denunciar es a algún jubilado o algún maestro. Ya les dio palo suficiente.
  3. […] ————– Nota: Este articulo fue publicado en el Diario La República el 18 de mayo de 2018. […]

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