IGUALDADTan solo 17,8 % de las producciones audiovisuales de Uruguay fueron dirigidas por mujeres

Se convoca a presentar proyectos de producción de contenidos audiovisuales con perspectiva de género en los que se destaque la participación femenina.

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Con el fin de fomentar la participación femenina en la producción y en las empresas nacionales, el Ministerio de Industria, Inmujeres y la Dirección del Cine y Audiovisual Nacional-ICAU convocan a presentar proyectos con enfoque de género. La propuesta procura renovar una actividad con sesgo masculinizado, ya que 17,8 % de las 210 producciones realizadas en los últimos 10 años fueron dirigidas por mujeres.

La subsecretaria de Industria, Olga Otegui, resaltó que el ministerio definió actuar de acuerdo con una visión social y de género en programas y proyectos para sus unidades ejecutoras, con políticas que fomenten la igualdad y la promoción de la autonomía económica de las mujeres.

Así, y en el marco del Mes de la Mujer, el Ministerio de Industria, Energía y Minería, a través de la Dirección Nacional de Telecomunicaciones y Servicios de Comunicación Audiovisual (Dinatel), junto con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y el ICAU, convocan a presentar proyectos de producción de contenidos audiovisuales con perspectiva de género en los que se destaque la participación femenina.

Entre estas realizaciones se seleccionará un ganador, al que se le otorgarán 350.000 pesos para la producción del contenido de un cortometraje documental de entre cinco y quince minutos de duración. El fondo es no reembolsable. De ese modo, se fomenta el desarrollo del sector audiovisual y el equilibrio en cuanto a lograr producciones con enfoque de género, explicó el director de la Dinatel, Rodrigo Díaz.

El trabajo debe abordar alguna de las líneas orientadoras, entre las que se encuentra el énfasis del aporte de las mujeres en el sector productivo y empresarial, avances, desafíos y brechas de la participación de las mujeres en ciencia y tecnología, el grado de desempeño en cargos de dirección o jerárquicos, experiencias emprendedoras en innovación y la posibilidad del acceso a recursos productivos como medio para facilitar la autonomía económica.

Por su parte, el titular del ICAU, Martín Papich, enfatizó que esa iniciativa promueve que el sector audiovisual se comprometa más con el desarrollo de la sociedad, en general, y, en particular, con las mujeres, quienes hasta ahora lograban menor participación. “Esto intenta tratar de arreglar esos desajustes que a veces el mercado no resuelve bien”, sostuvo.

Papich señaló que datos recientes indican que, en los últimos 10 años, solo un 17,8 % de las 210 producciones audiovisuales nacionales realizadas fueron dirigidas por mujeres. A ello también se le agregan diferencias en materia de formación, nivel socioeconómico, entre otras. “Ese tipo de iniciativas demuestra un camino que tiene que ver con el desempeño en diseñar políticas públicas que intenten resolver este tipo de desfasaje”, apuntó.

La experta y artista visual Pau Delgado Iglesias, al brindar pautas sobre cómo incorporar la perspectiva de género en audiovisuales, explicó que para analizar su dimensión hay que considerar el proceso concretado detrás y delante de la cámara.

En primer lugar, según señaló, es importante observar cuántas mujeres participan en el equipo de producción y dirección, ya que serán quienes cuenten la historia detrás de ese contenido; identificó que esto ha sido una gran carencia en los sectores culturales en general. También consideró necesario observar cómo se representa a las mujeres en la historia y ver si se reproducen y promueven los mismos estereotipos que sitúan a la mujer en un lugar secundario.

Agregó que existen varias pruebas que se pueden realizar a la hora de medir si un contenido audiovisual representa o no a las mujeres. Uno de ellos es el test de Bechdel, que analiza si la presencia de personajes femeninos responde únicamente a su relación con los personajes masculinos.

La forma de realizar esta evaluación consiste en tres preguntas: ¿Hay en la película al menos dos mujeres con nombre?, ¿Estas mujeres hablan entre sí? y ¿Esta conversación trata de algo distinto a un hombre?. No se limita únicamente a las relaciones románticas, por ejemplo, dos hermanas que hablan de su padre tampoco supera el test.

Delgado Iglesias afirmó que gran parte de la producción audiovisual no supera esta evaluación, lo cual evidencia un problema estructural de la sociedad, que no se da cuenta de que las historias que se cuentan mayoritariamente son de hombres para hombres. (Fuente: Presidencia)

 

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