#OpiniónSomos mujeres

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Hijas, hermanas, madres, tías, abuelas, nietas, primas, novias, esposas, madrastras, suegras, cuñadas, profesionales y mujeres. Cumplimos varias, innumerables funciones, somos psicólogas, maestras, albañiles y doctoras, sin título o con título, somos lo que quienes nos rodean precisan, y estamos ahí para socorrer como heroínas más de una vez.

Somos las que encuentran absolutamente todo, las encargadas de la casa, las encargadas de resolver los problemas del trabajo y a las que siempre buscan por un abrazo, ánimo o por un consejo. Las que se preocupan, las que miman y las que rezongan. Somos las que dicen «el lunes empiezo» y después no empezamos un carajo, somos las que se matan en el gimnasio.

Las que se trauman por ese rollito de más y las que los lucen con orgullo. Somos estrías, celulitis, canas y arrugas. Somos sonrisas cuando nos aman y somos lágrimas cuando nos golpean. Somos enojo cuando nos violan y somos indignación cuando no nos dejan alzar la voz. Somos nuestras, no tuyas, nuestras.

Y somos cuerpo, alma y vida. Somos nuestras decisiones, sueños y motivaciones. Somos ese grito desgarrador que se escucha cuando muere una de nosotras, somos furia cuando nuestras crías nos son arrebatadas por las garras de un monstruo.

Somos esa mano de ese familiar que nos tocó y que callamos por temor a que no nos crean. Somos miedo cuando caminamos solas, somos incertidumbre al no saber si llegaremos. Somos fuego como el fuego que nos quemó alguna vez. Somos esa manzana que nos condenó hace ya mucho tiempo.

Somos la lucha que no nos dejaron pelear por estar en nuestras casas, somos la batalla que queremos vencer para dejar de ser la sombra de un hombre. Somos luz y brillo. Somos princesas y reinas ya cansadas de esperar que nos rescaten y que sean bestias en lugar de príncipes los que acudan a nuestra puerta. Somos guerreras dispuestas a rescatarnos solitas sin tener que besar a ningún sapo.

Somos mujeres independientes, que estudian, trabajan, tienen empresas, no somos solo madres y hay algunas que no queremos serlo nunca. Somos lo que se nos encanta la gana, porque somos y tenemos derecho de ser. No tenemos porqué ocultarnos, no tenemos porqué privarnos de nada porque ya vivimos años y años de privación, somos víctimas de años de obstáculos impuestos por la historia, la política, la sociedad, la educación y la religión.

Somos el color rosado con el que nos vestían y somos todos los colores del arco iris cuando decidimos amar sin inhibiciones y etiquetas. Somos sabiduría de nuestras antepasadas, de las que agacharon el lomo y las que recibieron los azotes. Somos esos derechos que ganamos de a poco, somos décadas y décadas de dolor. Y somos esperanza, esperanza de un mundo en donde se absuelva el patriarcado.

Donde niñas y niños puedan llorar y ser fuertes, sin ser tratados de marimachos y maricones. Donde podamos salir a la calle sin miedo a no volver. Donde podamos darnos placer y dar placer, cuando nosotras deseemos. Donde no desaparezcamos de nuestras casas para ser usadas como mulas, prostituidas o vendidas de a partes.

Donde no tengamos que casarnos ni parir cuando aún estamos en edad de jugar y aprender. ¡Déjenos ser niñas! Donde no nos someta la religión, ni nos tape la boca ningún abusador. Donde no seamos minoría y tengamos los mismos sueldos y tareas.

Somos todo esto, todo lo que reclamamos merecer, todo lo que merecemos. Somos todo lo que hemos logrado y lo que nos queda por lograr.

Somos tiempo de cambio. Somos tiempo de libertad e igualdad. Somos revolución.

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2 Comentarios
  1. Bersuit Vergarabat dice
    LEEMOS: Somos tiempo de libertad e igualdad. ESTOY DE ACUERDO CON TODAS LAS ENUMERACIONES, HASTA LA ULTIMA ENUNCIACION, DONDE IGUALDAD, ES IMPOSIBLE. DESDE EL INICIO DE TODO, ESTA ESCRITO: “Génesis 17:16-17Reina-Valera 1960 (RVR1960) 16 Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella”. ASI QUE PARA QUE HUBIERA “IGUALDAD”, TAMBIEN DEBERIA HABER SIDO “BENDECIDO” EL HOMBRE. NO LO FUE.
  2. Gissel dice
    ¡Excelente columna!

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