Soledades compartidas

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El loco y la triste, texto de Juan Radrigán. Elenco: Marcelo Ricci y Alessandra Moncalvo. Vestuario: Haydée Segui. Escenografía: Lucía Tyler y Joao Goncalves. Iluminación: Joao Goncalves. Preparación corporal: Daniel Chestak. Selección musical y dirección general: Fernando Rodríguez Compare. Teatro Del Centro.

Juan Radrigán Rojas (1937-2016) es un autor que convierte a marginados sociales en personajes principales dentro de la dramaturgia. Sin grandes escenografías y recurriendo al lenguaje oral y a sus propias vivencias creó un teatro que combate, reflexiona y dignifica. Como antecedente de “El loco y la triste”, recordemos “Hechos consumados”, con características similares, no iguales escenarios.

Las obras de Radrigán hablan de marginalidad social, asociados al contexto político, económico y cultural de la dictadura militar chilena-

En la obra de Radrigán hay vestigios de Samuel Beckett, debido a la selección de sus personajes, esos seres desplazados, vagabundos y prostitutas y el aire que se respira crea una atmósfera existencial que se rodea de desesperanza y de tristes finales para estos seres humanos. Hay una espera, por momentos un atisbo de luz en esas vidas opacas, pero es por un corto lapso de tiempo.

En la versión que nos ocupa hoy, el director, Fernando Rodríguez Compare, se rodea de esa pintura, comprendiendo el lenguaje del autor y ubica en el lugar adecuado a estos dos marginales- La prostituta que compone Alessandra Moncalvo cumple con los requisitos necesarios para convertirse en una impecable anti-heroína que conmueve a cada paso. Una excelente composición, que muestra la versatilidad de esta actriz.

Por su parte Marcelo Ricci es ese alcohólico cargado de rebeldía y desazón, defiende sin dificultades su personaje. Dos seres, dos modelos de vida, y también dos modelos de país, de civilización, dos visiones de un futuro tan incierto como devastador.

Dos personajes que por medio de la palabra nos van ubicando de a poco en este entramado de amor –odio, esperanza- desaliento, sentimientos que rondan sus vidas sin cesar.

Si bien las escenas se van dando en forma ascendente, por momentos se reiteran alargando las situaciones, estando ya el conflicto planteado, pudiendo acortar la duración de las mismas-

Los rubros técnicos acompañan muy bien esta empresa, cuenta con una escenografía corpórea, no dejando ningún elemento librado al azar, cuidando cada detalle, así como la selección musical y las luces. El espectáculo abre y cierra sin dificultades.

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