COPA ANTEL / SE IMPUSO CON ANOTACIONES DE FABRICIO FORMILIANO Y GABRIEL "TORO" FERNÁNDEZSigue de fiesta: Peñarol comenzó 2018 derrotando otra vez a Nacional

La Copa Antel terminó en manos de Peñarol, que comenzó 2018 obteniendo una nueva victoria ante Nacional. El equipo de Leonardo Ramos fue más que el del «Cacique» Medina, y se impuso con goles de Fabricio Formiliano y Gabriel Fernández, delantero que llegó hace un par de días a la institución mirasol para reemplazar al accidentado Viatri. De modo que la alegría continúa en el Campeón Uruguayo. Un tiempo caliente El de Fabricio Formiliano fue el único gol que tuvo un primer tiempo que Peñarol comenzó dominando pero se emparejó con el correr de los minutos. Durante el tramo inicial del partido, pasó lo predecible: el equipo con el libreto aprendido fue bastante más que el que estaba en pleno aprendizaje del suyo. En menos de diez minutos, los aurinegros tuvieron dos chances claras: un tiro libre en el palo de Fidel Martínez tras pase de Guillermo Varela y, casi de inmediato, un tiro de «Maxi» Rodríguez que se fue muy por arriba (aunque estaba bien posicionado) tras el letargo defensivo tricolor. A Nacional le costaba mucho cuidar la pelota, quizás por una combinación de la imprecisión propia y la presión del rival. Probablemente incidiera también el hecho de que el «Cacique» pusiera un mediocampo más defensivo (con Arisemendi, el «Tata» González y Aguiar) que creativo. El primer aviso albo llegó a los 12’, cuando un centro de Aguiar fue peinado por De Pena antes de que Corujo mandara la pelota a las nubes. El central calzó la pelota demasiado de abajo, lo que transformó su definición en defectuosa. Desde entonces, el partido subió de tono y se tornó sumamente trabado (hubo un fuerte cruce entre Polenta y Cristian Rodríguez, que pudo terminar con el albo expulsado por haber tirado un codazo), lo que probablemente beneficiara a Nacional, pues Peñarol era más claro cuando tenía la pelota en los pies. Ejemplo de esto es el cabezazo del «Cebolla» que Conde mandó al corner. Poco después, a los 32’, llegó el gol de «Tito». Todo nació de un tiro libre (polémico, pues pareció que Zunino le ganó en cuerpo a Martínez lícitamente) rematado por el capitán mirasol, en el que el arquero albo dio rebote y el central llegó, aprovechando el letargo defensivo, para sellar el 1-0. Las repeticiones televisivas demostraron que no hubo posición adelantada, pese a algunos reclamos. A Medina todas las malas noticias le llegar juntas, pues, instantes después de haber sido amonestado, Fuentes le mostró la roja a Carlos De Pena. El improvisado lateral llegó tarde a una pelota peleada con Giovanni González y fue justamente expulsado. Esto trastocó los planes del «Cacique», que retrasó a Arismendi a la zaga y mudó a Polenta al lateral. Hubo tiempo para más antes que la primera parte se convirtiera en historia: el «Cachila» Arias vio roja por un codazo a Sebastián Fernández, quien poco después sacó un cabezazo que acarició el palo y se transformó en la única llegada seria de Nacional en el capítulo. Amenaza Nacional, lo gana Peñarol El tramo inicial del complemento fue un espanto. Las ideas se sentaron en la tribuna, junto a los hinchas, dejando que por un rato la imprecisión lo dominara todo. El avance del reloj se topó con Peñarol metido en su campo, lo que le permitió a Nacional mejorar con la pelota. Coincidentemente con el descenso de la intensidad aurinegra en la marca, los tricolores tuvieron el balón más tiempo y lo trataron mejor, elevando así su rendimiento en el partido. El partido se jugaba en territorio aurinegro. El equipo del «Cacique» tuvo un par de chances: primero, un tiro combado de Tabaré Viudez que se perdió cerca del palo, luego, Polenta peinó una pelota que Fernández cabeceó y se topó con el desvío de Formiliano (aunque no cobraron corner). Cuando parecía que el gol de Nacional estaba al caer, o al menos parecía más probable que el de Peñarol, fueron los mirasoles los que hicieron estallar a su gente. Fue en una contra, magistralmente liderada por el «pibe» Rodrigo Piñeiro, que le sacó jugo a su velocidad y le metió un buen pase a Gabriel Fernández, también ingresado poco antes. En la primera pelota que tocó el «Toro», flamante «9» aurinegro, la puso contra el palo para sellar el 2-0. El resto fue disfrute para la gente de Peñarol, que se dedicó a cantar el «olé, olé» y disfrutar un triunfo que sabían inevitable. Ahora, los grandes se reencontrarán el viernes, cuando se definirá la Supercopa Uruguaya.

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