«Sigo escribiendo las letras y ellas siguen mi desarrollo intelectual, que ha sido casi nulo»

Lo dijo «el Tano» Maxi Angelieri que volvió otra vez, ahora con «Casi Exilio Psíquico», a través del sello Little Butterfly Records con «Sertralina Mon Amour» y la mano esencial de Riki Musso.

«Quizás porque» es el primer corte del nuevo disco de Maxi Angelieri & Casi Exilio Psíquico. Después de 5 años desde su última producción, «El tano» Angelieri vuelve con un nuevo álbum «Sertralina Mon Amour». Acompañado por los amigos de siempre: Orlando Fernandez y Riki Musso en las guitarras y por los nuevos (es un decir) Andrés Coutinho a la batería y Javier Depauli al bajo.

Producida por Riki Musso «Quizás porque» sorprende con un sonido casi «antiguo» y una melodía muy pegadiza. La canción nos hace descubrir el lado más «crooner» del Tano. La letra tiene un tono melancólico y amargo, una característica constante en las canciones de Angelieri, pero también una buena dosis de ironía, mezclada con unos arreglos al mejor estilo «melódico vintage». El sonido de la guitarra de Santiago Peralta, que participa como músico invitado, ayuda mucho a definir este tipo de sonoridades, y el coro de Laura Gutman suma el toque femenino que no podía faltar.

El videoclip de «Quizás porque» está realizado por Nico Soto.

Exilio Psíquico es una banda que empezó su actividad en los primeros años noventa. Al comienzo como un dúo Maximiliano Angelieri y Orlando Fernandez editaron dos discos «Ipse dixit» y «Oi antropoi». Después de formar una superbanda con los músicos Riki Musso, Popo Romano, Gustavo Etchenique, Jorge Rodríguez y Fernando Notaro grabaron dos discos más «Música cheta» y «Sin luz, sin gas, sin teléfono».

En el 2003 Maxi Angelieri volvió a Italia, pero curiosamente durante su ausencia la fama de Exilio Psíquico empezó a aumentar, ganándose un estatus de banda de culto entre las nuevas generaciones de músicos, especialmente entre la escena indie.

En el 2016 salió el disco «Jugando siempre en segunda división» estrenando el nuevo nombre Maxi Angelieri & Casi Exilio Psíquico.

Desde los primeros meses de 2019 Angelieri está viviendo de nuevo en Uruguay y nos deja su nueva obra, en parte renovada, parte de lo que quieren escuchar todos.

Para saber un poco más de este nuevo regreso, es que LA REPÚBLICA dialogó con «el Tano».

¿Qué ha quedado en las canciones y letras que has grabado hoy de lo que fue Exilio Psíquico (EP) allá en los 90?

No sé qué ha quedado de lo era EP y lo que es hoy. Lo único que sé es que sigo escribiendo las letras y ellas siguen mi desarrollo intelectual que ha sido casi nulo.

También pasa el tiempo y uno cambia un poco los temas.

Soy muy poco capaz de analizar de una manera tan lógica algo que ocurrió conmigo.

¿Se puede decir que EP es una banda de culto y que tiene sus seguidores de hace 30 años aún fieles al estilo de música que hacen Uds., el dúo original?

No te sabría decir si es tan así. Es que cuando empezamos a tocar teníamos muy pocos seguidores, y hoy por hoy seguimos teniendo pocos.

Hace 30 años cuando arrancamos con toda la banda, muchos nos decían que les gustaba más cuando éramos los dos solos.

Nos dicen que «Ipse dixit» es el mejor disco de ustedes, y con más músicos se perdió esa esencia.

Pero tal vez no sea así ya que en los últimos conciertos había muchas barbas grises entre el público, por lo que supongo eran de aquella época, que por lo menos vinieron a ver en qué condiciones habíamos quedado.

¿Qué le ha aportado a este nuevo trabajo la impronta de Ricky?

Ricky trabajó muchísimo en este disco. Se encargó de la producción artística de manera totalmente independiente, desde el punto de vista que no estaba yo para decirle ‘haceme esto’, o aquello, o pedirle: poné la batería acá, porque él había pedido que fuera así.

Le quedó muy lindo, además porque le tenía confianza. Era momento de cambiar un poco y se nota.

Siempre grabé todos los discos con él. Incluso los que grabé en Roma, que les mandaba la pista, y él los editaba, los cortaba, y le hizo un poco de producción.

Yo tenía ganas y él también de asumir toda la producción, y cambio mucho. Casi no hay teclados, que es el instrumento que toco. Si estuviera hubiera dicho esto me gusta y esto no. Pero igual cuando lo toco en vivo dejo algunos de sus arreglos y toco los míos.

Decidió muchas cosas desde afuera y fue a buscar muchas otras que nunca se me hubieran ocurrido, como una samba o algunas soluciones.

En síntesis, tiene mucha importancia, más que lo normal, porque decidió todo el, sonido de guitarras, como lo grabó, produjo, lo mezclo, ayudo en los arreglos, todo en todas las canciones, es una mano pesada.

¿Qué se viene en la historia musical de este recargado en su tierra «tano» Maxi con su actual casi EP, también recargado con una pléyade de músicos «del carajo»?

Es muy lindo tener músicos al lado, como es Orlando que lo tengo al lado, que es un amigo y compañero de hace tantos años.

Andrés Coutinho, que no lo conocía, que tocaba con «Los Formidables» el año pasado cuando empecé a tocar con Ricky, y me encanta su manera muy personal de tocar.

Javier es un muy buen bajista y un muy buen tipo, con el que nos estamos divirtiendo mucho.

Fluye mucho todo con estos músicos, los que participaron mucho cuando estábamos arreglando las canciones. Es lo que quise, dejarle al máximo la libertad, porque quería que fuera algo donde estuvieran sus partes, y espero que ellos también lo hayan disfrutado.

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