«Si no se adoptan medidas hay riesgo que el sistema se sature», afirmó Pereira de la FFSP

Desde que comenzó la pandemia en nuestro país, más de 700 trabajadores de la salud fueron detectados como positivos de Covid-19, tres fallecieron y actualmente, hay 180 casos activos.

Este miércoles el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), brindó una nueva conferencia de prensa en el marco del aumento exponencial de casos diarios positivos de coronavirus en Uruguay.

«El sistema está exigido y cuanto más tiempo lleva aislar los contactos, más contagios hay», explicó Fernando Paganini, matemático que coordina el área de datos del GACH. «Si se mantiene esta tendencia firme, las proyecciones indican que llegaríamos a 1200 casos diarios y 120 camas de CTI ocupadas a fines de año», advirtió.

En este marco y con este panorama, el presidente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública, Martín Pereira, dijo al portal del PIT-CNT que es imprescindible extremar las medidas de prevención y cuidar a los que cuidan.

«Estamos atravesando una situación compleja y peligrosa con el aumento de casos a nivel general de la población y en particular, de casos positivos y aislamientos de los trabajadores de la salud, por eso desde la FFSP planteamos las recomendaciones a la población para que tome todos los recaudos necesarios y extreme las precauciones, pero también al gobierno, para que adopte las medidas pertinentes para la contratación de más personal para poder contar con los equipos completos de atención en la salud».´

Desde que comenzó la pandemia en nuestro país, más de 700 trabajadores y trabajadoras de la salud fueron detectados como positivos de Covid-19, tres fallecieron y actualmente, hay 180 casos activos.

Pereira recordó que cada caso positivo implica el aislamiento de unas 20 o 25 personas y eso impacta en los equipos de trabajo de la salud, que se han visto exigidos a tener que desarrollar su tarea en primera línea de contención sanitaria de la pandemia en condiciones de estrés y agotamiento.

Según explicó al Portal de la central sindical el presidente de la FFSP, de mantenerse la situación actual y si no adoptan medidas como, por ejemplo, la contratación de más personal, se corre el riesgo de ingresar en un escenario de «saturación» del sistema sanitario.

«Se podrán tener camas de CTI, se podrán tener respiradores y máquinas, pero si no hay personal para atender a la población, estaremos en problemas serios», alertó. En este sentido, reclamó acciones rápidas antes que la situación empeore, «para que no tengamos que terminar viviendo situaciones como sucedió en Europa que en los hospitales se tenía que elegir quién vivía y quién moría».

Incremento de la atención

Como se recordará, la FFSP ya ha señalado públicamente que unas 100.000 personas han pasado a atenderse en la salud pública y eso ha impactado de manera directa «sobrecargando» los servicios de ASSE lo que pone en riesgo la calidad de la atención, una de las prioridades que ha sostenido la Federación en los últimos tiempos.

«Hemos defendido y venimos luchando para que en ASSE haya una calidad de asistencia igual o mejor que en el sector privado, porque entendemos que nuestros usuarios tienen el mismo derecho a una atención de calidad que los del sector privado», remarcó.

En este sentido, se refirió al rol del Estado «que es quien debe garantizar la calidad del servicio en todo el país», aunque denunció que existen diferencias notorias de lo que sucede en la capital y en el interior, tanto en el aspecto de los servicios como en las condiciones laborales.

Así las cosas, Pereira subrayó la importancia de pensar la atención en términos de equipos de trabajo y que es fundamental incorporar personal en todas las áreas y pidió tener en cuenta el impacto que produce cada caso positivo de trabajadores y trabajadoras de la salud en los equipos de atención hospitalaria.

«Cada caso genera angustia, más presión aún, porque hay que recordar que los equipos comparten muchas horas de trabajo, trabajan con la vida y la muerte, están cansados, pueden llegar agotados a cumplir las extensas jornadas, si a la gente le molesta usar el tapabocas en la calle o en el supermercado, que piense lo que implica estar trabajando diez o doce horas con todos los elementos de protección como lentes, gorros, sobre túnicas y más en estas circunstancias, en la primera línea de contención, es extenuante», expresó.

Por otra parte, sostuvo que desde la FFSP se ha colocado énfasis en la «insalubridad» ya que por más que se adopten todas las medias de cuidados sanitarios, «estamos expuestos al Covid-19 o a cualquiera de las enfermedades porque el riesgo siempre lo tenemos y a eso nos tenemos que enfrentar».

En el actual contexto que vive el país, Pereira le pidió a la población que respete y extreme las medidas de cuidados, al gobierno que tome las medidas necesarias para contratar más personal, que cuide al personal de la salud y también abogó por que la ciudadanía no discrimine a las trabajadoras y los trabajadores de la salud.

«Muy agradecidos con los aplausos que nos brindaron cuando comenzó todo esto, pero pedimos que no discriminen. Se trata de empatía. Nos ha pasado que en algunos lugares del interior donde todos se conocen, han discriminado a compañeras o compañeros por el solo hecho de trabajar en un hospital y pedirles que no ingresen a un comercio. Y no se trataba de casos positivos, sino trabajadores que arriesgan su vida por la población y que fueron discriminados por trabajar en un hospital».

¿Da para reírse?

En cuanto a las recomendaciones del GACH para la población de cara a las fiestas tradicionales, el presidente de la FFSP cuestionó la «banalización» de una parte de la población que ha reaccionado con humor y descrédito a través de las redes sociales o en algunos espacios de los medios de comunicación.

«No da para reírse de las recomendaciones del GACH. Nadie debería banalizar ni las recomendaciones de la ciencia ni las de los trabajadores y las trabajadoras de la salud. Sería importante que recordaran que aquellos que hoy se lo toman con liviandad y se ríen, seguramente el 24 a la noche o el 31 disfrutarán en familia una linda y merecida cena con sus seres queridos.

Mientras tanto, miles de trabajadores y trabajadoras de la salud estaremos en nuestros puestos de trabajo, garantizando la atención a la población, conteniendo a quienes llegan a las emergencias angustiados y cuando llegue la hora del brindis, como mucho y si es que podemos, chocaremos puños o levantaremos nuestro pulgar en señal de esperanza, lejos de nuestras familias, pero sabiendo que ese es nuestro lugar de lucha para atender y contener a la población».

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