Seguridad en el hogar

Tener un hogar protegido o lo más seguro posible no solo implica contratar seguros o servicios de alarma, además de rejas y trancas. Allí solo se esta procurando asegurar y proteger bienes muebles e inmuebles de la participación de terceros, éste es un cuidado de lo material. Pero no es la única manera de proteger y cuidar un hogar. La propuesta aquí es tratar el tema de los cuidados y la seguridad dentro y fuera del hogar frente a peligros cotidianos y domésticos, que suelen ser los motivos y causas de accidentes más frecuentes y muchas veces más graves.

Caídas de personas, golpes, resbalones, quemaduras, cortes, electrocuciones y muchos otros accidentes domésticos son los motivos de consultas médicas más frecuentes. Tanto en un público de personas adultas como de los más chicos de la casa. ¿qué se puede hacer para prevenir este tipo de eventos? ¿Qué se debe tener en cuenta dentro del hogar para que sea un lugar más seguro?

Ya que gran parte de nuestra vida pasamos en nuestros hogares, experimentando varias situaciones, conviviendo o compartiendo con familia, amigos y vecinos, se torna relevante tener en cuenta factores que de no contemplarlos se vuelven peligrosos y nos exponen a riesgos que muchas veces pueden ser evitables.

A modo de ejemplo estas son algunos consejos a tener en cuenta en el hogar:

A la hora de cocinar:

No es conveniente dejar objetos punzantes, como cuchillos o tijeras al alcance de los niños. A la hora de guardar los cubiertos tener la misma precaución y guardarlos, si fuera en un escurridos, con las puntas hacia abajo. En caso de que se derrame aceite, agua o grasa en el piso, limpiarlo lo antes posible. Chequear las salidas de gas y procurar cerrarlas correctamente al terminar de cocinar.

En el baño:

Es importante mantener el piso y las superficies secas. la colocación de superficies de goma evitan resbalar igual que las agarraderas correctamente ubicadas para dar seguridad a los habitantes del hogar. Procurar que los productos químicos estén etiquetados correctamente cerrados y guardados, nuevamente fuera del alcance de los niños. Evitar sobrecargas de estantes o muebles (esto tanto en el baño, como en cualquier parte del hogar donde haya muebles con objetos en ellos).

En el resto del hogar cuidar y chequear:

La red eléctrica, es importante verificar el cableado, las llaves interruptoras, los tableros, evitar el uso excesivo de alargues o sobrecargar toma corrientes y enchufes. Jamas tocar equipos eléctricos con las manos mojadas o estando descalzos, procurar bajar las llaves generales a la hora de hacer cambios o reparaciones eléctricas.

Hacer visibles los desniveles, evitar los cables tirados, colocar distintivos en puertas y ventanas de vidrio.

Verificar las instalaciones donde hay gas. Evitar utilizar estufas a gas en ambientes totalmente cerrados. Evitar poner garrafas o implementos con gas en lugares con altas temperaturas. Chequear periódicamente cañerías y llaves de paso de este.

Evita quemaduras:

Evitar líquidos inflamables cerca del fuego, vigilar las cenizas del cigarrillo, no dejar velas encendidas sin la correcta supervisión, cuidar la manipulación de líquidos o bebidas muy calientes, vigilar brasas y chispas en estufas a leña.

Por otro lado es importante también preservar a los mas pequeños. Educarlos y explicarles los motivos de los límites, vigilarlos, no asignarles tareas para las cuales no están preparados, enseñarles las maneras correctas de proceder en prácticas preventivas, y contemplar todo el espacio alrededor al entrar o sacar vehículos del hogar.

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