No más control masculinoRenuncia la redacción del suplemento femenino L’Osservatore Romano

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«Tiramos la toalla porque nos sentimos rodeados por un clima de desconfianza y deslegitimación progresiva, desde una mirada en la que no sentimos estima y crédito para continuar nuestra colaboración», explicaron las periodistas en su carta de renuncia.

La directora del suplemento femenino del diario vaticano L’Osservatore Romano, Lucetta Scaraffia, y todo el equipo editorial renunciaron a continuar su trabajo alegando que han querido ser desacreditadas.

Según denunciaron se quiere volver a un control por parte de hombres.

El equipo de redacción de Donne, Chiesa, Mondo (Mujer, Iglesia y Mundo), que se distribuye mensualmente con el diario del Vaticano, envió una carta al papa Francisco sobre este tema que es un editorial de Scaraffia que a su vez se publicará el próximo número de la revista del 1 de abril, que será el último.

Esta revista se había hecho eco en sus ediciones pasadas tanto de los abusos sexuales y de poder por parte de los religiosos a las monjas, así como del maltrato hacia las religiosas, relegadas a ser las «sirvientas» del clero masculino.

«Con este número la redacción interrumpe, después de siete años, la publicación de ‘Mujeres, Iglesia y Mundo’. De hecho, notamos que ya no hay condiciones para continuar nuestra colaboración con ‘L’Osssservatore Romano'», explica en el editorial Scaraffia.

La directora del mensual, denuncia que la línea editorial «no ha encontrado el apoyo de la nueva dirección de L’Osservatore Romano» y que «se ha vuelto a la selección de mujeres de arriba, a la elección de colaboradores que aseguran obediencia y a renunciar a cualquier posibilidad de abrir un verdadero diálogo, libre y valiente».

«Tiramos la toalla porque nos sentimos rodeadas por un clima de desconfianza y deslegitimación progresiva, desde una mirada en la que no sentimos estima y crédito para continuar nuestra colaboración», explica el texto que agrega que la revista no fue la primera en sacar a la luz las «graves denuncias de explotación a las que han sido y son sometidas muchas mujeres consagradas», pero que lo hicieron.

«Ya no podíamos guardar silencio: la confianza que tantas mujeres habían depositado en nosotras se habría visto gravemente herida», expresan.

Al tiempo que critican que ahora «una iniciativa vital se reduce al silencio y que volvemos a la costumbre anticuada y árida de elegir desde arriba, bajo el control directo del hombre, de mujeres consideradas confiables».

Por su parte el director de L’Osservatore Romano, Andrea Monda, nombrado en diciembre de 2018, rechazó los argumentos esgrimidos por la periodista Lucetta Scaraffia.

Monda asegura que siempre «he garantizado a la profesora Scaraffia, y al grupo de mujeres de la redacción, la misma y total autonomía y la misma y total libertad que ha caracterizado el suplemento mensual desde que nació».

Y agrega que se ha abstenido «de interferir de cualquier manera en la elaboración del suplemento mensual del periódico, y me he limitado a ofrecer mi contribución (en la propuesta de temas y personas a las que involucrar) a la libre valoración de la profesora Scaraffia y de la redacción del suplemento».

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