#IdearioQuién le teme a Donald Trump

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David Brooks, corresponsal del periódico mexicano La Jornada en EEUU, recoge las recientes palabras de Donald Trump. Según el mandatario, “si es destituido, los mercados se derrumbarían y todos serían muy pobres; agregó que no entiende cómo pueden destituir a alguien que ha hecho un gran trabajo. No creo que algún presidente haya hecho jamás lo que yo he logrado”.

En la misma dirección, el tristemente célebre Rudy Giuliani, ex alcalde de New York, advirtió “que si su jefe fuera destituido, el pueblo estadunidense su sublevaría, porque sería por motivos políticos”. En lo personal, no encuentro un motivo mejor.

Es imperdonable que “el lego rubio” haya provocado un insoslayable desequilibrio político mundial; dividido su país; pulverizado la certeza del gabinete en perpetuo cambio (el próximo a caer es el Procurador Sessions). Este extravagante sujeto ha convertido en bandera, la mentira, los denuestos, y la ilegalidad; ha agraviado a los más leales aliados de EEUU; alentado las ansias belicistas-teocráticas del gobierno israelita confrontado a todo el Cercano Oriente y puesto en situación de guerra a naciones con las que habían alcanzado una buena relación.

Asimismo, es difícil discernir semejante desmesura: ¡sublevación!, cuando la mayoría de los estadounidenses no lo votaron (fueron los electores) y su desaprobación supera el 60%.

Hoy, la palabra impeachment ha readquirido fuerza, sobre todo, al propinarle un doble golpe a Mr. T. tras la declaración de culpabilidad por delitos federales de su ex abogado y operador personal Michael Cohen, quien implicó al presidente en maniobras ilegales en el financiamiento de la campaña.

En la misma carroza viajó Paul Manafort, su ex jefe de campaña, declarado culpable en ocho cargos federales de fraude bancario y evasión de impuestos. Si lo anterior fuese poco, se esperan los testimonios de otros colaboradores: Michael Flynn, ex asesor de seguridad nacional del mandatario, Allen Weisselberg, David Pecker, George Papadopoulos, Rick Gates. Todos dispuestos a cooperar con el fiscal especial Robert Mueller como lo hiciera Don McGahn, abogado de la Casa Blanca.

Lo anterior se circunscribe específicamente a la campaña, falta todavía indagarlos negocios turbios que el presidente llevó acabo junto a su yerno, Jared Kushner. Uno ejemplo contundente, la venta de armas a Arabia Saudita. En este aspecto, será decisivo el testimonio del antes citado Allen Weisselberg, su ejecutivo de finanzas de 20 años y, según el economista Alejandro Nadal, “alguien que sabe dónde están escondidos todos los cadáveres financieros”.

Pese a que tiene el agua al cuello, el magnate hizo lo de siempre, contraatacar a sus críticos y a sus colaboradores. Causó una pésima impresión la manera en que se refirió a su ex asesora (afroamericana) Omarosa Manigault Newman, quien relató a los medios el modo perverso en que fue despedida de la Casa Blanca. En respuesta Trump tuiteó: “Cuando le das un respiro a una loca y llorona delincuente y le das un trabajo en la Casa Blanca, supongo que simplemente no funciona. ¡Buen trabajo del general Kelly por echar rápidamente a esa perra!”.

Sin embargo, el Partido Demócrata de EEUU se cuida de usar el término impeachment, prefiere solicitar justicia en un caso claro de corrupción. Seguramente, no quieren crear olas cuando tienen prácticamente ganadas las elecciones parlamentarias de octubre. En esta tesitura, lo que menos desean es subirse al ring con un experto en sacar ventaja en ríos revueltos.

Sin olvidar que Trump mantiene el control del ejército, lo que le permite iniciar una guerra con la cual amarrarse a la silla. Nos referimos a la conflagración en ciernes contra Irán, la programada contra Venezuela explotará en la frontera colombo-venezolana. En este supuesto, es pertinente recordar que Colombia es un miembro mis-te-rio-so de la OTAN y merecedor de apoyo instantáneo del Comando Sur.

La prioridad del Partido Demócrata son las mencionadas elecciones de octubre como las presidenciales a realizarse en noviembre del 2020, las que tendrían en la buchaca si Trump desease reelegirse. Es más, no es imposible que ponderen impulsar la candidatura de Michelle Obama que representa el polo opuesto del newyorkino, casi su oxímoron.

La ex primera dama es afroamericana, 54 años, socióloga y abogada por Princeton y Harvard respectivamente, de excelente aspecto, inmejorable elocuencia, con un paso intachable por la Casa Blanca, conocida y respetada en el orbe. ¿Se imaginan si una ¡mujer! de ¡color!, y esposa de su enemigo, le ganara las elecciones? Como dijo Rubén Blades: La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.

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1 comentario
  1. paulina dice
    Cientos de campamentos de sintechos en el estado de Florida; EEUU; (si… Florida-EEUU); que la gente califica como “el estado mas progresista”, y en realidad es el mas desigual y el número uno (1) en pobreza. En ocasiones la hepatitis devasta esos sitios (veinte personas el año pasado) En el año 2016 murieron en Silicon Valley 132 personas, aunque ya habían muerto 85 en el 2015. A San Diego no le fue mejor: 117 personas contra 56 el año anterior. Lo inmobiliario ayuda (y de que forma) a lo anterior. ¿Alquilar en California o Chicago?… no es para cualquiera… Es también el estado que mas gasta en sistema carcelario. Las cárceles saturadas… Y tiene tantos presos que hasta se vio obligado a liberar… (hace uno y dos de añitos no-mas…) El racismo es algo innato en EEUU, pero California es hasta en eso insuperable. Y el fascismo campea… Abreviaré: ………….Creo firmemente que ¿EEUU? tiene “gulags”… y… ¿que al igual que la Unión Soviética?… implosionará… Yo le llamo “el timbero gulag mac-pocho” ¿¿EEUU?? ¿Duró un poquito mas?, pero implosionará… Y para mi gusto falta casi nada…

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