la bancada oficialista no tendrá fisuras en la cámara altaPrimer paso para regular

El gobierno uruguayo dio anoche el primer paso en el camino a la regulación de la marihuana con la aprobación del proyecto remitido en agosto de año pasado. A las 23:30 horas, y tras una maratónica sesión, la iniciativa del Poder Ejecutivo resulto aprobada con los 50 votos del Frente Amplio en 96.

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El proyecto pasó a estudio del Senado, donde el oficialismo en principio cuenta con los 16 votos requeridos para sancionar la norma. El debate en Diputados, por momentos duro, transcurrió por opiniones reiterativas sobre los efectos negativos de la marihuana, la amenaza de lanzar una campaña de recolección de firmas para plebiscitar la futura norma y la división transversal que la regulación del cannabis genera en todas las colectividades políticas, más allá de las disciplinas partidarias.

Durante el debate legisladores de la oposición manifestaron su acuerdo con el autocultivo y los clubes de membresía, pero fustigaron duramente la creación del Instituto que regulará el cannabis, por entender que el gobierno fomenta “más burocracia”. También criticaron la creación del registro de consumidores de marihuana.

Como se preveía, la sesión de Diputados fue maratónica, donde la mayoría de los legisladores quiso dejar sentada su posición. Frente a los numerosos pedidos de prensa nacional e internacional, la sesión comenzó apenas pasadas la hora 10.

El diputado Sebastián Sabini del MPP fue el encargado de abrir el fuego, al exponer el informe en mayoría de la Comisión Especial de Adicciones. Sabini – uno de los principales referentes a favor del proyecto- señaló que la regulación del cannabis buscaba “resolver el problema del acceso y establecer mecanismos seguros para los usuarios”.

La lucha contra el narcotráfico, la característica de la sustancia respecto al resto de los estupefacientes y la experiencia de países europeos que regularon el mercado de la marihuana, fueron expuestas por el legislador. Negó que aumente el consumo y advirtió que “Uruguay no va a vender libremente cannabis”.

Por su parte, el socialista Julio Bango consideró que “una ley no va a resolver mágicamente ningún problema”, y refutó las opiniones de la oposición que afirmaron que se incrementaría en forma sustancial el consumo del cannabis.

“Hoy tenemos la oportunidad que el Parlamento se convierta en caja de resonancia sin fundamentalismos morales, ni moralizantes; debería apelarse al realismo. No mirar para el costado. El consumo problemático de drogas nos está desafiando y va más allá de un período de gobierno”, resaltó.

En tanto, el diputado blanco Gerardo Amarilla opinó que “el problema no es quién vende o quién produce, sino que el problema es que consume mucha gente”. El legislador brindó en sala los precios de algunas drogas.

“Hoy el costo de un cigarrillo de marihuana está entre los $ 30 y $ 40, la dosis de pasta base entre $ 80 y los $ 90 y una dosis de cocaína anda en los $ 800 o $ 900. Haciendo una evaluación generosa del volumen del cannabis, en el mejor de los casos esta norma pretende incursionar en el 12% del negocio. Estamos ensayando, dando un mensaje confuso a la sociedad”, entendió.

El colorado Richard Sander anunció que si se aprobaba el proyecto iniciaría una campaña de recolección de firmas para plebiscitar la futura norma, por considerar que “no se puede improvisar sobre el tema salud”. Horas más tarde lo hizo el diputado blanco Gustavo Borsari.

“La oferta de camas es absolutamente insuficiente. Va a haber problemas”, estimó Sander al realizar una valoración negativa sobre los centros de atención públicos a los adictos.

El diputado Daniel Radío del Partido Independiente se manifestó en contra del registro de consumidores y subrayó que el gobierno apuntaba a que la droga tenga “carga tributaria”.

“Vamos a cargas con muchos impuestos; el mercado de la marihuana, el oligopolio se va a ir así nomás”, dijo en forma irónica.

Ante una afirmación de la diputada blanca Verónica Alonso respecto a que el gobierno había tirado la “toalla” en el tema drogas, el frenteamplista Luis Puig le respondió: “No se puede decir seriamente que el Frente Amplio haya tirado la toalla en este tema. El proyecto avanza en prevención, en educación sobre el tema, y es importante contra el narcotráfico”.

Libertad

Tras el cuarto intermedio obligado por los desperfectos técnicos del audio, y luego de la exposición del frenteamplista Darío Pérez (ver nota aparte), el diputado Luis Lacalle Pou recordó las controversias que se generaron sobre el proyecto y concluyó que “terminamos a la uruguaya, creando un instituto”.

El precandidato nacionalista criticó la creación del registro de consumidores.

“Registrarse, no libertad, no nos hagamos versos, no tienen para una ambulancia y van a hacer campañas. Sabemos que no es cierto. No utilizar más eufemismos”, puntualizó.

Destacó que su posición era a favor del autocultivo y que el oficialismo descartó su proyecto.

El frenteamplista José Bayardi confesó que está convencido de la posibilidad de legalizar “todas las drogas. Soy antiprohibicionista de las drogas (porque) no hay libertad sin reglas y solo bajo las reglas se termina expresando la libertad”. Como muchos otros legisladores, sostuvo que “las políticas prohibicionistas han fracasado en limitar el consumo y han generado la aparición del narcotráfico”, agregando que “el problema de la violencia en México por el narcotráfico se solucionará cuando se legalice el consumo de drogas en Estados Unidos; el vecino que es el gran consumidor del continente en cuestiones de drogas”. El colorado de Vamos Uruguay, Juan Ángel Vázquez, está convencido que se trajo al Parlamento “un proyecto de ley que se ha presentado por razones políticas” y que “fue originado en el foro de San Pablo, impulsado por el ya fracasado socialismo”.

El aliancista Jorge Gandini confesó que tenía la “esperanza de que en la otra cámara (Senado) se modifique la ley”. Cree que “no es bueno solucionar un problema, que no se va a solucionar, generando otro problema que no tenemos y creo que esta ley es lo que va a generar”. Denunció que “no hay presupuesto” para financiar los organismos que crea la ley que ironizó como “la nueva forma de invertir en ladrillos”, esto último por la forma en que se denominan los paquetes de marihuana. Mientras el nacionalista Carmelo Vidalín dijo que “es una lástima que cuando prácticamente somos dos mitades en el Parlamento con opiniones diferentes, no se escuche lo que opina el pueblo en esta materia”.

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