Peñarol y el fútbol inclusivo para ciegos y chicos con síndrome Down

Los carboneros trabajan desde el 2017 con la presidencia de Juan Pedro Damiani

0 160

José Luis Bringa, presidente de Peñarol inclusivo, habló con La Republica e hizo un balance desde su creación, los crecimientos y las complicaciones del futbol para ciegos y con síndrome de Down. Los carboneros trabajan desde el 2017 con la presidencia de Juan Pedro Damiani.

¿Cómo surgió Peñarol inclusivo?

«El Peñarol inclusivo surgió por octubre del 2016, cuando Peñarol lamentablemente no era noticia por el juego, sino por la violencia que nos aqueja en las tribunas por esos años. Entonces con las propuestas de los socios que nos iban llegando decidimos hacer algo distintos y encarar este proyecto, ahí apareció la idea de reunirnos con integrantes de la selección para ciegos, para definitivamente darle forma al proyecto. Por distintas razones nos enteramos que estos jugadores no tenían actividades, ya que nadie jugaba a este deporte a nivel institucional y como la mayoría era de Peñarol, nos propusimos pasar de lo teórico a lo práctico. Este proyecto nos da mucho orgullo, fuimos los primeros pero no queremos ser los únicos, nos gustaría que más clubes lo puedan hacer, en Montevideo y el interior, porque el futbol para ciegos es algo increíble, ellos lo sienten, lo viven y lo disfrutan a la hora de jugarlo».

¿Cómo se juega?

«Se juega con una pelota que tiene un cascabel con vallas que limitan la cancha para que ellos no se lastimen y con tres guías que los orientan. Uno de ello es el técnico que se ubica en el medio de la cancha, y dos goleros uno en cada arco, con área reducida, que tiene una visión normal que sirve para indicarlos a donde patear al arco. Además con este deporte sirve para que ellos puedan identificar las voces de su compañero, entrenadores y los rivales».

¿Dónde pudo jugar Peñarol al no existir rivales a nivel local?

«El año pasado por las buenas actuaciones en partidos amistosos con Boca Juniors, Huracán, entre otros equipos argentinos, nos llevó a que nos invitaran a jugar la Copa Libertadores para ciegos. Casi llegamos a la final, le ganamos a las selecciones de Guatemala, Perú, Honduras y Ecuador. Peñarol era el único que representaba al país que llevo incluso a que la Secretaria Nacional del Deportes nos otorgó el Pabellón Nacional, pero lo más importante es ganarle 10 a 0 a la inclusión… ver como lo disfrutan ellos es lo más importante para nosotros. En el ámbito local lamentablemente tenemos que jugar prácticas entre nosotros, pero lo bueno es que mucha gente se acerca a observar esta novedad y nosotros también vamos al interior para dejar la semillita de este deporte. A pesar de todo esto, en el ranking de los partidos del año fueron 12 jugados, ganamos ocho, empatamos dos y perdimos dos».

¿Por qué no hay más clubes que tengan este deporte inclusivo?

«La mayoría de los casos son por desconocimiento. Vestir la camiseta de Peñarol es un orgullo para ellos, como debe ser vestir la camiseta de cualquier club del que seas hincha. También nosotros pudimos armar un equipo de cuerpo médico, preparadores físicos y asistentes sociales que están junto a ellos y es como debe ser. Otro de los detalles es que la población ciega del Uruguay no es mucha, es un 16% con discapacidad, donde solo 7000 son con baja visión y 3000 son ciegas. La mayoría son personas mayores, eso lleva que la franja de los que puedan jugar no sean muchas, a pesar de que este número no mueva la aguja es la demostración de que este es el camino y hay mucho para hacer».

¿Con qué otra discapacidad trabaja Peñarol en el deporte?

«Este año arrancamos con el futbol para chicos y chicas con síndrome de Down, ya tenemos un partido planificado de Integración con Plaza Colonia que es un equipo modelo en esa materia, incluso cuando fuimos a jugar el amistoso con Boca de futbol para ciegos. Ellos nos entregaron la historia del club en braille, eso demuestra el ejemplo de institución que son. Este año es el mundial en Brasil y donde van a jugar muchos países. Nosotros el sueño es poder primero un día traer a la selección argentina para poder jugar, pero en este deporte recién estamos empezando y lo primero es el desarrollo».

¿Económicamente cómo se solventa?

«Las vallas que rodean la cancha y cuestan 10 mil dólares, el club se hace cargo de eso y sin el apoyo de Peñarol es imposible poder invertir en este deporte. Las que teníamos en el inicio las recibimos prestadas desde Argentina, y como ellos hay mucha gente que se acerca de forma anónima para donar cosas o poner dinero para que no nos falte nada. Otro ejemplo son las pelotas con cascabel, en Uruguay no se consiguen, nosotros la tenemos que importar desde Asia para que puedan entrenar. Otra de los inversiones fue viajar con los chicos a México para poder hacer trabajas especiales y eso llevo un gasto de pasajes y estadía, pero lo más destacable es como ellos lo valoraron y lo disfrutaron».

¿La dirigencia los apoyan?

«El primero que se acercó cuando arrancamos en el 2016 fue Juan Pedro Damiani, cuando los socios nos trajeron la propuesta lo llame y ahí me derivo con Rodolfo Catino que era el encargado de los deportes menores y anexos. Después nos reunimos con ellos y ahí se concretó la idea, entendieron que esto va más allá de los colores, porque la discapacidad es algo social y está por encima de todo. Ahora contamos el apoyo de la presidencia de Jorge Barrera y toda su directiva, incluso Jorge fue a ver el juego con Boca en Colonia y ahora en un mes fuimos invitados a jugar contra ellos a la Argentina y el presidente nos va acompañar y en la Boca nos va recibir nada más y nada menos que Angelicci. Ellos le dan mucha importancia a este partido y a este deporte. Debido a este apoyo incluso está la posibilidad de jugar en el 2020 un campeonato en Europa, porque siempre nos están llegando invitaciones».

¿Dónde se pueden acercar para sumarse a este deporte?

«El futbol para ciegos entrena en el Complejo de la Costa, donde está ubicado el Shopping de la Costa, es un lugar con las condiciones ideales para los que se desempeñan en este deporte, además de asegurarnos de una acústica no sea afectada por los días de lluvia, porque se tiene que escuchar de forma perfecta a la hora de jugar, este lugar esta mantenido por Peñarol. Mientras que para los chicos con síndrome de Down, entrenamos en Malvin, con un acuerdo que hicimos con la fundación Nuestro Camino y además con chicos de la asociación de Down en Uruguay. Para sumarse al proyecto pueden llamar a la sede del club y ahí les van a informar y los van a derivar con nosotros».

También podría gustarte

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.