Ambos deportistas manejan de manera distinta sus vidas personalesOtro duelo en Roland Garros entre Nadal y Djokovic: Mery Perelló vs Jelena Ristica

Los dos tenistas se han casado con sus novias de la adolescencia y el serbio ya tiene dos hijos.

Rafa Nadal y Mery Perelló nunca han querido hacer un show de su amor. No se han prodigado demostraciones de cariño de forma pública, algo a lo que sí acostumbran los futbolistas y sus parejas e incluso su adversario Novak Djokovic.

El serbio le pidió matrimonio a Jelena Ristica en septiembre de 2013 en un helicóptero y luego ella compartió su compromiso en las redes sociales.

Nadal y Mery lograron mantener ocultos sus planes de boda durante ocho meses y después él manifestó abiertamente su cabreo después de que salieran filtrada la noticia en la prensa. «Rafa sabía que su compromiso iba a publicarse en una revista, pero a pesar de que se lo esperaba no le ha sentado nada bien. No le gusta ver su vida privada diseccionada», declararon entonces fuentes cercanas a su entorno a este periódico.

A lo largo de su extenso noviazgo, la única excepción que se permitió el tenista a la hora de aflojar su contención fue en el Master 1000 de Montecarlo en 2016. Tras arrodillarse en la tierra batida, Rafa se dirigió a su palco y besó a su entonces novia, Mery. Antes de casarse con el tenista, la joven tuvo que aceptar durante 14 largos años el sacrificio de quien se enamora de un mito del deporte. Encajó bien su vida a la sombra -precisamente porque la ha buscado- y esperó pacientemente a que su noviazgo derivara en algo más serio, un deseo que anhelaba desde hace tiempo.

La boda se celebró hace poco menos de un año en la intimidad, junto con familiares y amigos, a pesar de que la ceremonia estuvo rodeada de una gran expectación mediática, con decenas de medios desplazados hasta el lugar del enlace, la villa de Sa Fortalesa, en el municipio mallorquín de Pollensa. Todos los invitados tuvieron que dejar en la entrada sus teléfonos móviles, para que la boda fuera «en la más estricta intimidad» Al final asistieron a la unión en torno a unas 300 personas.

Por su parte, Djokovic y Jelena contrajeron matrimonio en julio de 2014 en San Arcediano Esteban, una iglesia situada en la diminuta península de Sveti Stefan, en la costa adriática de Montenegro. A la ceremonia, que tuvo lugar dos días después de la boda civil, solo acudieron los familiares más próximos a la pareja y los amigos más íntimos. En ese momento, la pareja esperaba su primer hijo y decidió celebrar su compromiso en la más estricta intimidad. Sin publicidad ni cámaras y entre grandes medidas de seguridad, sin que se filtraran los nombres de los 140 invitados.

Desde que Novak y Jelena se conocieron en plena adolescencia no se han separado. En más de una ocasión ella ha comentado que su historia fue «un amor a primera vista». Las muestras de cariño entre ellos han sido constantes. Y entre ellos solo existen palabras de amor, aprecio y respeto. Tanto es así él describía a su mujer como «capaz, ambiciosa y fuerte. Jelena es el amor de mi vida».

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Abrir chat