Con el festejo de sus 50 años, el canto popular y el folclore tendrán su gala olimareña el próximo 15 de marzo, desde las 21 horas, en el Antel Arena“Nuestras canciones despertaron algo en el alma popular que llevó a que le hicieran un rinconcito para guardarlas”

0 188

El tango dice que 20 años no es nada, pero si 50 si son muchos, y más si significa la vigencia de la música y las letras de un artista, que en este caso son dos, un dúo, es más, el dúo más emblemático del canto popular y el folclore de nuestro país; “Los Olimareños”.

Si bien en 1990 decidieron dar un descanso a trillar el Uruguay, la región y el mundo de a dos y pasaron a hacerlo de manera solista, cada tanto vuelven a cumplir con su gente y se juntan a tocar y recordarles que están más vigentes que nunca.

El célebre dúo compuesto por los olimareños Pepe Guerra y Braulio López volverá a cobrar forma tras una prolongada ausencia de los escenarios el próximo 15 de marzo en el Antel Arena.

Durante años, aun cuando debieron marchar al exilio, Pepe y Braulio alcanzaron una dimensión artística insospechada y de formidable repercusión y prestigio internacional, y prácticamente bajo la tutela de los entrañables Rubén Lena y Víctor Lima, el dúo tuvo una convivencia compositiva y expresiva de alta incidencia y solvencia.

Los Olimareños, con cuarenta y cuatro discos editados, recorrieron el mundo entero y obtuvieron innumerables discos de oro y platino.

Es que Los Olimareños son más que un conjunto de canto popular, se han constituido en un fenómeno social irrepetible.

En la etapa más dura del país, a partir de 1973, fueron prohibidos, pero sus canciones permanecieron porfiadamente en los labios de la gente, tanto en los centenares de miles de uruguayos que emigraron como en los que se quedaron.

Lo cierto es que tanto Guerra como López son un pedazo enorme de un modo del ser y estar uruguayos. Con una estética que se ha nutrido considerablemente de los modos y quehaceres del cancionero o mapa de la música popular contemporánea y latinoamericana, Los Olimareños se reconocen por su cuidada arreglística y por ese equipaje de cuño coral que les proporcionó su santo y seña o más concretamente su identidad.

En este nuevo concierto que se concretará en Montevideo se volverá a reeditar la presencia multitudinaria de la gente, el arte intransferible de estos dos cultores de las mejores tradiciones progresistas y, sobre todo, la emoción de escuchar “en vivo” las canciones que le marcaron el camino a varias generaciones de uruguayos con una forma de andar y de decir.

Cabe destacar que el show de “Los Olimareños 50 años” será el 15 de marzo, 21hs, en el Antel Arena. Entradas en venta por Tickantel desde $ 990.

Para saber más acerca de la vuelta de este emblemático dúo del canto popular y el folclore de nuestro país, LA REPÚBLICA dialogó con Pepe Guerra (PG) y Braulio López (BL).

¿Qué llego primero, vos a la música o la música a vos?

PG – La dos cosas al mismo tiempo. Una va creciendo y se te van pegando cosas. Mi viejo tocaba un poco la guitarra y después los guitarreros del barrio y de la ciudad te van empujando hacia eso y se te va pegando, y sobre todo las cosas populares.

BL – No sé cuál fue primero, pero le agradezco pila a la música que me haya encontrado porque me salvo de pila de cosas que me podían haber pasado. Creo que el arte lo tenernos todos adentro, y no creo equivocarnos. Algunos lo sacamos para afuera y otros no, e incluso los que logran sacarlo no tienen éxitos con ello. Nunca me proyecte en que iba a ser cantor, ni lo sabía, ni que iba a ser famoso, es la suerte el haberlo encontrarlo. Y menos que las cosas que iba a hacer iban a quedar en la memoria de la gente, como lo que sucedió con nuestro. Le agradezco a la vida.

¿Cómo se juntaron?

PG – Como en todo pueblo chico, hay cantores, guitarreros. Nos encontramos en un conjunto en el que se bailaba danza folclórica y se cantaba un repertorio internacional, y ahí arrancamos. Incluso Los Olimareños llegamos a ser cuatro, con el Negro Carau y Huguito Aldave, y después seguimos los dos, lo que vino bien por una cuestión económica porque resultaba mejor que ser 4 o 6. Así arrancamos y así seguimos.

Cada 10 años se juntan. En 2009 tuvieron un éxito arrollador ¿se lo veían venir?

PG – Nunca lo esperamos. Como en la primera vez, o en 1984, nunca. En ningún recital. Y eso genera que estemos más que agradecidos con la gente que haya guardado en su seno todo nuestro repertorio, nuestras canciones.

¿Va a ser un habitué que se junten cada 10 años?

BL – Se dan las posibilidades y salen. Ahora fue una invitación del mismo productor que nos produjo en 2009. Nos pusimos de acuerdo y nos pareció interesante. Y la gente presiona mucho, siempre nos va preguntando, y les digo que se yo. Y nos recuerdan que nos escuchaban de chicos, que el abuelo le ponía nuestra música. Por eso, de vez en cuando, alguna cosita tiene que haber.

¿Qué tiene de diferente esta juntada con la de 10 años atrás como lo encuentras como artistas?

PG – Que estamos más viejos. Por suerte la naturaleza nos ha favorecido de mantener las voces más o menos parecidas como antes y el disco duro funciona bien, para acordarse de las letras.

¿Qué va a tener este show?

BL – Siempre es una responsabilidad juntarse de nuevo porque uno quiere corresponder a la gente que durante tanto tiempo te recuerda y te guarda dentro de tu corazón. Vamos a hacer las canciones más emblemáticas que están en la memoria de todos, como Don José. Y algunas otras que no hicimos en 2009 las incorporamos.

¿Alguna nueva del todo?

BL – Del todo no, sino que son de nuestro repertorio, que es enorme, que no siempre hacemos. Además la gente viene a escuchar aquella canción. Son muchas que acompañaron a las personas en una época jodida del país y por eso se les recuerda mucho por su peso histórico.

¿Hay espacio para lo que vienen haciendo Uds. por separado en sus carreras solistas?

BL – Si, claro que hay lugar para eso. Vamos a interpretar cosas que hace Pepe solo o yo, pero siempre respetando la totalidad que es lo que la gente tiene en la memoria que son del dúo.

Por lo que veo va a ser un show largo

PG – Si, con muchas canciones. Además el lugar esta bárbaro, con buen sonido como es el que tiene el Antel Arena.

BL – Es que hay que cumplir con las expectativas y esperamos salir airosos de este espectáculo.

Hablaban de todo lo que significó el cancionero de Uds. en una época difícil de nuestros país, situación en la cual no estaban solo porque había otros artistas que hacían canto popular, folclore. ¿Hoy por hoy se puede volver a repetir ese boom o la gente espera otra cosa de sus artistas?

PG – Creo que cada uno hace lo que puede. Como decía el Rubio Lena, cada pescadito nada con su aletitas. Creo que hay cantidad de jóvenes que están cantando por el interior, por todos lados. No creo que se repita el auge del tipo de canciones que se hacían y que nosotros seguimos haciendo con el dúo, porque ellas nacieron en una época muy especial, de vivencias especiales, muy difícil del país que esperemos no se repitan. Nosotros seguimos cantando el repertorio que tenemos porque la gente lo adoptó y sentimos la responsabilidad de hacer esto y no otras cosas.

¿Los cambios que se han dado a nivel musical influyen en la música que hacen solos o es la misma que hacían hace 20 años?

BL – Pienso que es como un círculo, que uno pasa varias veces por el mismo lugar y Los Olimareños hemos pasado varias veces por ese lugar del círculo. Uno agarra vicios al cantar solo, tanto Pepe como yo. Pero el dúo tiene algo especial y tratamos ser fiel a ello porque fue eso lo que la gente adoptó. Por eso digo que es una responsabilidad. Es que cantábamos con un tiempo, con una intención, con silencios. Eso está en la memoria de la gente. Eso tiene que ser así.

PG – Uno siempre está influenciado por las cosas musicales que lo rodean. Como solista he tenido experiencias con músicos de diferentes estilos. Es imposible escaparse. Por eso como decía Braulio tratamos de volver a lo que éramos aquellos Olimareños.

Hace poco Bizarro relanzó el disco que habían hecho con canciones de murgas, ¿qué repercusiones ha tenido ello?

PG – Ese disco, “Todos detrás de momo”, en el momento que lo largamos no tuvo grandes repercusiones, sin embargo hoy se habló mucho de él. Algunas de esas canciones las vamos a interpretar en este mismo show, acompañados por una batería de murga.

¿Van a tener invitados en este próximo show?

PG – Invitados no tenemos previstos, sino solo los músicos que nos acompañan casi siempre. Estos son Alejandro Turubich, percusionista, Víctor Amaral en acordeón, Nicolás Guerra en el bajo, Chocho Mendaro en la guitarra y Luis Jorge Martínez en la batería.

¿Tienen pensado hacer algún disco nuevo, con canciones nuevas totalmente o de las que hacen Uds. en sus carreras solistas?

PG – Por ahora no, sino que vamos a seguir concentrados en el show que viene. Creo que es muy difícil retomar el trillo que tomamos en el pasado, por la calidad de los autores que escribieron esas canciones. Eso no se puede dar.

¿Más shows además del 15 de marzo?

BL – No esta conversado ni confirmado, podría haber alguno otro en Montevideo, Tal vez interior o incluso en el exterior, pero lo seguro hoy es el del 15 de marzo en el Antel Arena.

¿Qué creen que sigue generando en la gente las canciones que hacen 50 años después de que arrancaron?

PG – Mientras las personas se sigan emocionando por una cosa u otra, o porque se conoció una pareja escuchando “Nuestro camino” juntos por primera vez, o aquel preso que estaba en la cárcel y escuchaba esta o aquella canción, o aquel le hace recordar a un familiar desaparecido. Son canciones con mucho peso, con mucha historia.

BL – Nuestras canciones despertaron algo en el alma popular que llevó a que le hicieran un rinconcito para guardarlas. Para todos los artistas debe ser un premio lindísimo, nosotros por suerte lo hemos recogido en vida y por eso voy a estar agradecido siempre a la memoria de la gente por darnos ese reconocimiento.

También podría gustarte

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.