A los 86' había logrado el ansiado empate, pero un gol peruano en los descuentos sepultó el sueñoNo se pudo: Uruguay perdió en la hora y no estará en el Mundial Sub 17

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Nos acostumbramos a que las historias que involucran a La Celeste tengan finales felices. Quizás sea por eso que resulte tan duro procesar un objetivo incumplido, como ocurrió en el Sudamericano Sub 17 del que Uruguay se despidió anoche.

El equipo dirigido por Alejandro Garay necesitaba un empate para sellar su pasaje al Mundial de la categoría, pero no lo consiguió: Perú, organizador del certamen, se impuso 3-2 con un gol en los últimos segundos del partido, pocos minutos después de que los celestes pusieran al tan deseado empate.

Un error que costó caro

En un partido en que hay tanto en juego, el factor emocional ocupa un lugar más importante que de costumbre.

Uruguay logró apaciguar esa ansiedad poniéndose en ventaja bien temprano. El reloj marcaba 7′ cuando la presión defensiva forzó un error en la salida de Perú, que desató un rápido ataque celeste, que incluyó una sucesión de pases que terminó con un buen remate de Mathías Arezo contra el palo.

El golpe tambaleó a Perú, lo que el equipo de Alejandro Garay aprovechó para intentar sacar ventaja del desconcierto. Y casi lo logra, pues instantes después del 1-0 Velázquez metió un gran pase para Gutiérrez, cuyo tiro fue bloqueado por una buena intervención del arquero incaico.

Tras ese período de notoria superioridad oriental, la balanza se equilibró. Pero ni en esos momentos Uruguay perdió la inteligencia requerida para ejecutar un plan que mantuviera casi todo el tiempo el peligro alejado de su arco.

Perú llegaba solamente a través de tibias aproximaciones, insuficientes para poner en aprietos al sistema defensivo.

Por su parte, los «pibes» celestes también perdieron profundidad, pero las pocas veces que llegaron estuvieron cerca del gol, como cuando Ocampo metió una volea que se perdió a centímetros del palo.

Cuando el primer tiempo agonizaba, Ignacio Velázquez cometió un error: le hizo penal a un atacante que estaba de espaldas al arco, y quien parecía más estar tratando de alejarse del área que de darse vuelta y rematar; así de bloqueado tenía el horizonte.

Oscar Pinto lo cambió por gol mandando la pelota al lado contrario al que se tiró Lukas González. El 1-1 veía renacer las posibilidades de Perú, que necesitaba ganar para cumplir su objetivo, y no estaba dispuesto a desaprovechar una ocasión que le cayó del cielo.

Ilusión y desesperanza

En el amanecer del segundo tiempo, hubo otro penal innecesario: Oscar Pinto se internó le ganó a Poggi a toda velocidad y se metió en el área, donde fue prácticamente tacleado por quien lo corría de atrás.

Este penal tuvo mucho más dramatismo que el anterior: González llegó a tocarla y casi la saca, pero la potencia del remate hizo que la pelota fuera a morir a la red.

Lógicamente, el panorama se ennegrecía para La Celeste. Perú se agrandó, y pudo haber liquidado la historia si González no hubiera protagonizado un tapadón de antología ante Celi.

Esa jugada delata lo que pasó durante buena parte del complemento: la desventaja no le pasó inadvertida a Uruguay. Todos los caminos parecieron cerrarse ante sus ojos, mientras las ideas brillaban por su ausencia y las posibilidades de peligro parecían solamente un sueño lejano.

Garay pudo solucionar ese bajó metiendo mano en el equipo. Primero entraron Maximiliano Juambeltz y Axel Pérez, a quienes luego se unió Guillermo Wagner.

De a poco, Uruguay fue estirando sus posesiones y ganando terreno, lo que le permitió pasar más tiempo instalado en campo enemigo. Eso no quita que le siguiera costando crear chances manifiestas de gol, que siguieron faltando pese al cambio de actitud.

Cuando el juego colectivo falta, aparecen las recetas de siempre. Primero, Wagner avisó con un bombazo desde lejos; luego, a los 86′, Juambeltz metió un golazo de tiro libre que hizo estallar de alegría a los celestes, mientras los peruanos se tomaban la cabeza, sin poder creer lo que ocurría.

Increíblemente, los roles se invertirían poco más tarde: en una de las últimas jugadas del partido, a los 93′, un centro desde la derecha encontró muy mal parada a la defensa celeste, que vio como Mathías Llontop ganaba por arriba para poner el 3-2 que sepultó el sueño celeste.

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2 Comentarios
  1. Mario Conde dice
    Favor corregir el titular de esta nota: No se SUPO!! Hasta en el fútbol aceptamos eludir responsabilidades!!
  2. julio dice
    Y bueno Perú se lo merecía, primero digitó el sudamericano poniendo a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay en un grupo y Perú eligió los más fáciles. Luego a punto de clasificar por el mal desempeño. No recuerdo ir ganando dos partidos seguidos y que el adversario te los de vuelta (eso es mala dirección técnica). Después el partido que pierde Argentina, deja a Perú afuera y bueno devuelven favores del mundial 1978 cuando Argentina ganó 6 a 0 o se olvidan. No son los peruanos los santos en este deporte

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