#OpiniónNo se precisó el VAR

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Otra vez las encuestas estuvieron en la mira y le erraron al pronóstico fino, pero no hubo necesidad de recurrir al VAR para dilucidar los resultados que fueron claros desde el comienzo mismo del escrutinio. Sin embargo, hubo tiempos en que algunas encuestadoras dejaron claro que le siguen pifiando a la hora de dar sus resultados y mostraban empates o decididamente otro resultado que luego fue desmentido por las urnas.

Así, le erró Equipos que daba arriba a Andrade sobre Cosse y terminó cerrando un empate que no fue tal, y estuvieron lejos -todas- de los resultados finales que vaticinaban para los partidos tradicionales donde ninguna daba superando el 50% a los que finalmente resultaron vencedores (Opción daba un 50% a Lacalle Pou, quien sacó 54%).

Es cierto que una elección interna con voto voluntario era una incertidumbre muy difícil de predecir pero ni con los boca de urna le embocaron. Lo cierto es que no hubo que esperar mucho para conocer los resultados y a poco de pasada la hora final de la veda las tendencias marcaron la foto final aunque haya quienes «camisetearon» celebrando un campeonato que recién empieza…

Afuera de la Copa

El sábado quedamos todos tristes y eso pesó -seguramente- a la hora de una elección interna en un país futbolero como el nuestro. El día gris, la lluvia, el frío que se hacía sentir y la eliminación de la Copa América contribuyeron a la «grisura» que nos caracteriza y llevó a que fuera de los peores registros de asistencia cerrado el mediodía del domingo. Luego, el tiempo se apiadó de los uruguayos y en la arremetida final se pudo superar el registro anterior del 37% y se llegó al 40% de concurrencia con lo cual marcó un alza que se explicaría por la alta competencia instalada en el seno de dos de los tres partidos mayoritarios.

Así como el VAR nos dejó afuera de la Copa América con revisiones a las decisiones de los líneas que permitieron confirmar sus fallos (en ese sentido debemos tener la tranquilidad de conciencia que no hubo injusticia), en la contienda interna no hubo necesidad de acudir al mismo ya que la elección se definió claramente a poco de comenzado el escrutinio y las tendencias se fueron consolidando sin mayores sobresaltos.

A pesar de ello, hubo tiempo para vaticinios que no se confirmaron luego dejando en el aire -una vez más- la idea de los errores de algunas encuestadoras que debieron corregir sus predicciones con el conteo de los votos. Tal el caso de Equipos que fue de las que puso a Cosse por debajo de Andrade (Cifra lo hizo en un momento pero corrigió rápidamente), para luego poner un empate que también se debió corregir con los resultados vistos. A estar por estos, la que más cerca estuvo fue Radar que vaticinó un cabeza a cabeza entre Cosse y Andrade a poco de empezar la veda y que se ratificaría con una victoria ajustada por 6 mil votos cerrado el escrutinio primario, a favor de Cosse.

El día después nos deja la misma foto que en internas anteriores, el Partido Nacional -con su elección es muy competitiva- saca a relucir todo su poderío y dejan todo en la cancha a sabiendas que se juegan el primer lugar. Y hoy más picaneados que nunca por la irrupción de Juan Sartori que desplazó a Jorge Larrañaga del segundo lugar para romper ese equilibrio de fuerzas y poner en incómoda posición a todo el partido.

Una posición que intentó disimular el ganador -Lacalle Pou- con la misma jugada que elecciones anteriores, definiendo la fórmula, pero con la diferencia de poner a una mujer en ella dejando afuera al segundo. La cuestión de género resuelta de una y la guiñada al Guapo que disfruta esa decisión como una victoria (cual perro del hortelano, si yo no estoy que tampoco esté el recién llegado).

Esa movida que hoy es tapa de los diarios, no es otra cosa que lo mismo que pasó antes, cuando celebraban la resolución de la fórmula y el número de votos obtenidos como si ello ya fuera la confirmación de ser gobierno. Y ya sabemos lo que le pasa a los que celebran antes de tiempo.

El voto FA

Por su parte los frenteamplistas votaron menos que la anterior elección interna, el número ronda los 46 mil votos menos y eso disparó las alarmas en las redes homónimas que ya están llamando a redoblar esfuerzos para lo que se viene. Enfrente están armados y celebrando… como han hecho siempre y así les ha ido.

Está muy bien no subestimar al contrario, pero tampoco nos subestimemos nosotros abonando a auto profecías que terminen cumpliéndose (por culpa nuestra y no por mérito del contrario). Este tipo de elecciones nunca entusiasmó demasiado a los frenteamplistas. Teníamos fuertes liderazgos que desalentaban la contienda interna, recién en esta ocasión es que hubo cierta competencia que terminó siendo hasta forzada pues no está en el espíritu frentista la contienda entre compañeros por más que muchas veces lo parezca. Por otra parte, la tricolor de Otorgués y la imagen del Gral.

Seregni nos identifican al punto de sabernos parte de una coalición y movimiento que sabe que su fortaleza está en esa unidad en la diversidad que otros no logran comprender y -mucho menos- igualar. Asimismo, el contar con un mismo programa deja escaso margen para la contienda interna pues fuera quien fuera el ganador el libreto es el mismo, y vaya si no es menor este punto pues enfrente recién empieza la tarea de sintetizar un mismo programa por más que ya tengan resuelta su fórmula paritaria.

Y precisamente, en el tema de la fórmula está otra de las razones que ellos celebran pero que no deja de ser reflejo de una crisis interna que recién empieza. Esa movida del triunfante vencedor blanco fue la manera de dejar afuera de toda duda y mucho más de la decisión soberana de la Convención, al segundo de la interna a quien no solo ningunearon en esa decisión sino que lo hicieron de forma evidente en el propio acto de celebración (dejándolo a un costado y profiriendo gritos e insultos en la propia sede del partido de Oribe). Lejos, muy lejos, de esa imagen unitaria que quisieron mostrar tienen por delante un intrincado panorama que deberán zurcir muy bien de cara a octubre si no quieren que esa segunda fuerza impuesta en tan solo 6 meses y a base de muchos recursos económicos, se le pueda poner en contra.

Este campeonato recién empieza, se jugó un partido y no es buen consejo celebrar victorias por anticipado. Uruguay tiene por delante unos meses de definiciones importantes que podrán mutar en el humor de la población y de una economía que empieza a mostrar signos de recuperación a pesar de los vaticinios de algunos a los que solo los impulsa el común deseo de sacar al Frente Amplio del gobierno.

Es que saben que de conseguirlo, se harán de un país muy distinto al que nos dejaron en el 2004 y vienen por la torta enriquecida, esa que criticaron cuando un spot mostró cómo se reparte mejor desde que llegó el Frente Amplio al gobierno.

Al igual que pasó con estas elecciones internas, no creo que haga falta el VAR para octubre, la gente sabe bien lo que se ha obtenido en esta década y media frenteamplista como para hipotecar su futuro. El voto silencioso se hará sentir en octubre y allí veremos -definitivamente- quien gana.

Una batalla no hace una guerra, ni un partido el campeonato.

el hombre gritó el gol,
el perro esperó el VAR…

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