Perdió 3-1 en el Parque, lo que puede costarle caro si Peñarol vence hoy a DanubioNacional cayó ante Wanderers y puso en riesgo su liderazgo en la Anual

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Los tricolores tuvieron una noche para el olvido. Cayeron 3-1 ante Wanderers, que fue un canto a la efectividad aprovechando casi todas las chances que generó, sufriendo así una derrota que puede tener graves consecuencias para su futuro en el Campeonato Uruguayo.

Si bien sigue dependiendo de sí mismo para ganar la Anual (ya no el Clausura), lo cierto es que hoy puede quedar segundo en una tabla que llevaba mucho tiempo liderando. Los goles de Rodrigo Pastorini (2) y Nicolás Albarracín hacen que, si Peñarol vence a Danubio en Jardines, Nacional quede como escolta.

Sin llegada

“Para ser campeón, hoy hay que ganar”, aullaba la tribuna tricolor cuando se puso en marcha el partido. El equipo demostró haber recibido el mensaje en el tramo inicial del encuentro, en el que tomó la iniciativa y procuró instalarse en campo rival, además de tratar de forzar el error en la salida bohemia con una intensa presión.

Sin embargo, ese inicio fue un mero espejismo de lo que terminaría siendo el encuentro, que no se pareció en nada al que la calidad de los equipos invitaba a imaginar en la previa. El trámite no estuvo acorde al duelo entre el segundo y el tercero de la tabla del Clausura, de lo que es claro testimonio de que hay que hacer mucho esfuerzo para encontrar una oportunidad clara de gol.

En ese sentido, la principal crítica es para Nacional, dueño de la mayor responsabilidad. Aunque tuvo más tiempo la pelota y pasó la mayor parte del tiempo en campo enemigo, careció de profundidad y no fue ni una sombra del equipo que el fin de semana pasado fue una máquina de crear oportunidades en el Saroldi.

Intentando explotar la velocidad del “Chory” Castro, explotó más que nada la banda izquierda, pero terminó cayendo en una repetición que le quitó sorpresa a su fútbol y le facilitó la vida a la defensa de Wanderers, que salvo contadas excepciones (como cuando De Arrabarrena casi se hace un gol solo al despejar y estrellar la pelota en un compañero) respondió con solvencia.

La única posibilidad seria que generó el equipo del “Cacique” Medina en la primera parte llegó recién a los 36’, cuando un centro de Castro fue recibido Zunino, quien metió un potente derechazo que llamó a actuar a De Arruabarrena por primera (y única) vez en el episodio.

A los bohemios hay que criticarles que fueron sumamente inofensivos. Pasaron la mitad de la cancha con demasiada infrecuencia como para preocupar a los tricolores, que se complicaron más con salidas defectuosas que por las virtudes del rival.

Lluvia de goles

La emoción, que se había perdido de camino al Parque Central, se hizo presente en el templo tricolor. No hubo fútbol de alto vuelo, pero si varias oportunidades de peligro y muchos goles.

El primero en conseguir el suyo fue Nicolás Albarracín, quien a los 62’ aprovechó el tiro cruzado de Manuel Castro, que fue un pobre remate pero una gran asistencia, y permitió que el ex Peñarol la empujara a la red.

Comenzó entonces el pasaje más fatídico de Nacional en el partido, pues un par de minutos después de la apertura del tanteador, un pase filtrado de Colombino puso a correr a Pastorini, quien fue derribado por una falta de Erramuspe dentro del área. El receptor de la infracción cambió penal por gol y puso el 2-0 que alteró completamente el curso del partido.

El rendimiento de Nacional, flojo incluso antes de los goles bohemios, llevaron a que Medina mandara a la cancha a Brian Ocampo, buscando que los ascensos del “Chory” Castro por izquierda tuvieran eco en la otra banda.

Con más ganas que buen rendimiento colectivo o individual (rubro en que solamente podría destacarse lo de Castro en Nacional), los tricolores siguieron intentando. Un cabezazo de Erramuspe fue el anuncio de lo que pasaría poco después, a los 73’, cuando Gonzalo Bergessio le devolvió la esperanza a su equipo mandando a la red la pelota tras un rebote.

Pero la ilusión alba se evaporó en un instante, pues un desborde de Rodrigo Rivero provocó el segundo gol de Rodrigo Pastorini, quien confirmó entonces su condición de hombre más influyente del partido.

Los del “Cacique” siguieron tratando y estuvieron cerca de descontar (De Pena estrelló una pelota en el palo a los 92’), pero no pudieron evitar la derrota, lo que aleja sus chances en el Clausura y pone en riesgo su liderazgo en la Anual.

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