Milagro Pau: «El movimiento sindical, el sistema político y el Estado son profundamente machistas»

La responsable de la Secretaría de Género del PIT-CNT está convencida que las nuevas generaciones van a demostrar que los cambios sociales «se pueden hacer más rápido que lo que creemos los veteranos»

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La pasada semana, la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad Sexual del PIT-CNT organizó un encuentro con las candidatas a la vicepresidencia de la República de los partidos Nacional, Independiente y Frente Amplio, en el que se habló de compromisos futuros pero también de asuntos pendientes.

Empero, si bien ese encuentro concitó la atención de los grandes medios de comunicación, el proceso de reflexión que viene desarrollando el movimiento sindical en relación a temas de género trasciende ampliamente los eventos públicos.

Hay un proceso silencioso que no aparece en los titulares. «Tenemos que hablar», «hagámonos cargo», «miremos la realidad». No son simples frases. Son definiciones que interpelan y aparecen día a día en el camino del movimiento sindical. «Sin vueltas» es la síntesis.

Milagro Pau trabaja y estudia temas de violencia y discriminación en AEBU y hace seis años que es la referente en materia de género del PIT-CNT. Si bien es bastante esquiva a dar notas de prensa, habló para este espacio de reflexión y conversatorio diario, sobre el machismo, la violencia, los cambios culturales y los miedos.

¿Qué te dejó en términos generales la mesa de diálogo con las candidatas a la vicepresidencia?

Sirvió para interpelar a las candidatas en relación a la agenda de derechos. Una cosa es lo que se dice y otra lo que se habla. Todos decimos que estamos de acuerdo con la agenda de derechos y que no se va a retroceder pero también hay que ver qué es lo que se habla en la campaña política.

De todos modos, valoro muy especialmente el compromiso de las candidatas porque refleja lo que harán luego en sus partidos, sea cual sea el resultado electoral y quién llega al poder. Me parece importante que lo hayan hecho en ese contexto. No es lo mismo hablar entre nosotras, entrecasa, o incluso en un acto político, que hablar en la casa de los trabajadores y trabajadoras.

¿Crees que la Secretaría de Género ocupa un rol importante en la vida del movimiento sindical en relación a la agenda de derechos?

No sé si es tan así en la interna, pero ojalá sea la percepción de todos los uruguayos y las uruguayas. Lo que nosotros queremos es ser agentes políticos sociales, tener la incidencia de lo que somos.

La central sindical es la mayor organización social del país con la cantidad de afiliados que tenemos y con el peso político social que debemos de tener como clase trabajadora organizada.

Y la Secretaría trata de estar a la altura de los acontecimientos del país. No sé si lo logramos efectivamente, lo que sí creo es que hemos avanzado mucho en estos últimos años y es un poco lo que nos llama y lo que nos impulsa a seguir siendo protagonistas activos de los cambios sociales de nuestro país.

A eso apunta la Secretaría y no a hacer actividades banales ni a una retroalimentación a la interna del movimiento sindical, sino abrirse a la sociedad en territorio y de alguna manera a interpelar a los políticos, a la sociedad misma y permitir que nosotras mismas seamos interpeladas como Secretaría de Género cuando abordamos temas como las nuevas masculinidades si queremos una sociedad mejor.

¿La Secretaría está trabajando en ello?

Es un tema que vamos a encarar, aún lo tenemos en el debe pero va a ser tema de futuros talleres y cursos. Es un tema fundamental. Los nuevos jóvenes son distintos y lo son con sus parejas.

Yo lo veo en mi hijo y es un orgullo, valoro mucho las nuevas generaciones de varones. De esas masculinidades hablamos, no hablamos de orientación sexual sino de orientación social, que son cosas totalmente diferentes.

Las próximas semanas se van a realizar mesas sobre el diversidad en distintos sindicatos, precisamente en el mes de la diversidad. Estamos trabajando muy fuerte de cara a la marcha del próximo viernes 27, que esperemos sea multitudinaria como han sido todas.

Apuntamos a la tolerancia y a la nueva visión del hombre y de la mujer, lo que son los diversos, que somos parte de esta sociedad que queremos construir en la tolerancia. No podemos quedarnos en los discursos como los políticos.

Y el PIT-CNT y la Secretaría de Género no pueden quedarse en los discursos, tenemos que hacer efectivas las acciones para lograr esos cambios sociales. No solos, obviamente la central sindical no puede ser tan soberbia de decir que somos los propulsores de los cambios sociales, pero sí somos un motor muy grande dentro de la sociedad.

Entonces, junto a las organizaciones sociales y a los partidos políticos tenemos la obligación como sociedad de ser responsables de que estos cambios sociales se realicen en paz, en tolerancia, en concordancia y buscando un mundo mejor, pero no banalmente, sino con cambios sustanciales.

¿Qué balance realizaron de la defensa de la ley trans?

Yo creo que apostamos bien a las nuevas generaciones y creo que las nuevas generaciones van a demostrarnos que los cambios sociales se pueden hacer más rápido que lo que pensamos los veteranos. Creo que los ciclos de los cambios sociales se van acelerando, el mundo se va acelerando y los cambios sociales también.

Ya no tenemos que hablar de 100 o 200 años para un cambio social, hablamos de décadas y podemos hablar hasta de menos que décadas. Creo que las nuevas generaciones de jóvenes están imponiendo esos cambios porque están visualizando que es un mundo que se derrumba, que es un mundo que se desarticula por la intolerancia y por la violencia.

Más allá que nosotros obviamente seguimos luchando y seguimos sufriendo día a día por los temas de violencia que existen en el Uruguay, por los femicidios. Pero creo que esas mentes sanas de los jóvenes son las que nos van a salvar.

Por eso la Secretaría de Género, el PIT-CNT y las organizaciones sociales feministas que integramos, hacemos mucho hincapié en que es fundamental seguir apostando a los cambios en la educación. Los cambios en la educación desde la guardería, desde el niño que empieza a los seis meses a concurrir a un ámbito social que comparte con sus pares un vínculo afectivo y un vínculo real de recreación, es ahí donde tenemos que marcar lo que es la convivencia y el respeto. Desde ahí vamos a erradicar la violencia y la discriminación con la diversidad y la falta de respeto.

¿Por qué son importantes los talleres sobre violencia de género?

La educación y la formación son el camino para cualquier cambio social y la responsabilidad que tenemos como Secretaría es recorrer el país, los sindicatos, para formar compañeras y compañeros y transformar a compañeras y compañeros; transformar cabezas, transformar criterios, transformar principios fundamentales de lo que es la igualdad y la equidad, que no es lo mismo.

Para nosotros exponer los temas, arduos, dolorosos que tenemos a la interna del movimiento sindical y que tenemos como sociedad, es la manera de visualizar el problema que estamos teniendo. No se puede barrer debajo de la alfombra.

Imagino que en los talleres puede emerger la realidad más sutil, solapada, de los micromachismos, el sometimiento más imperceptible, los miedos…

Me impresiona cuánto nos falta aún aprender, formarnos. Tengo unos 30 años trabajando en temas de discriminación y violencia, y en estas instancias con las bases me doy cuenta cuánto me falta aprender para poder transmitirle a las compañeras y compañeros que tenemos que cambiar.

Nos falta mucho que aprender y por comprender la naturaleza humana y también entender lo que son las crisis humanas en momentos de cambios, como los que estamos viviendo. La transformación del mundo del trabajo, las nuevas tecnologías, los impactos que generan en cada una y uno de nosotros, son detonadores de inseguridades y frustraciones, y esto conlleva a situaciones de violencia hacia el otro porque el mundo nos está transformando compulsivamente, entonces cada nuevo escenario del mundo del trabajo, con todo lo desconocido que trae nos genera miedo, inseguridad, y muchas veces la reacción inmediata que tenemos como seres humanos es decir «primero yo» y eso lo tenemos que desterrar.

No es por ahí, no es primero yo, es primero todos y todas, y eso nos pasa y lo vemos cuando llegamos a talleres en los que las compañeras y compañeros nos dicen que nunca hablaron de esto y que ahora sienten que tienen la oportunidad de hablar en términos crudos, se desgarran por tener que admitir las debilidades como seres humanos, como personas, ante los cambios tecnológicos y la transformación del mundo del trabajo.

Se sienten inseguros e indefensos y eso tiene que interpelar al movimiento sindical, a la Secretaría de Género, para poder formarnos, para transmitirles confianza, seguridad y soluciones a las compañeras y compañeros, ser responsables ante un proceso de transformación que es inevitable, y no podemos pararnos desde el lugar de gritar que vamos a poder con todo porque no es verdad, tenemos que ser responsables en el discurso y el accionar.

Todo eso pasa en los talleres. Y por eso cuando salgo de un taller me doy cuenta que cada vez conozco menos y cuánto más tengo que estudiar.

Hay gente que sigue considerando al PIT-CNT como una organización con una estructura machista

No se equivocan, es así. Tenemos que ser honestos primero con nosotros mismos y con los demás. La creación de cargos en el Secretariado y en la Mesa Representativa no cambia la conciencia de los compañeros y las compañeras.

No es un botón que se aprieta y porque ahora tenemos cargos cambiamos la manera de pensar. Es un avance, es un escalón, es un proceso y tenemos que partir de la base que el movimiento sindical es profundamente machista, como lo es el sistema político y como lo es el Estado.

Volvemos otra vez a la parte política y a mí me gusta entrelazarlo porque somos seres sociales y políticos todos. ¿Por qué el Uruguay con todos los avances que hemos tenido no se pudo dar en estas internas una candidata mujer presidenta? Interpelémonos todos, cada uno de nosotros mismos, porque está todo bien, hoy tenemos candidatas vicepresidentas, hoy tenemos una cuota de género que está instalada en las fuerzas políticas, en las fuerzas sindicales pero no nos pasa por la mente tener una presidenta mujer del Uruguay, tampoco se nos pasa por la mente tener una presidenta mujer del PIT-CNT, pero esos son procesos.

Estamos logrando la cuota y la paridad, ahora queremos el poder y no vamos a retroceder, vamos por el poder y que los compañeros varones lo tengan claro. No vamos por los cargos ya, vamos por el poder, sencillo y llano.

Hablaste de machismo, del poder, los miedos. ¿Qué evaluación hacés de las señales que envía la conducción del movimiento sindical hacia la interna o incluso hacia la sociedad toda sobre la importancia que le da a los temas de género, a la violencia, al espacio del feminismo?

Al comienzo dije y lo sostengo, que el movimiento sindical es machista. Pero si hay algo que me enorgullece es ver cómo se han transformado los compañeros del Secretariado Ejecutivo y la Mesa Representativa.

No todos, pero lo que sucede es que no nos da para cambiar a todos. Pero es importante ver cómo compañeros que unos años atrás en cierta medida despreciaban el tema de género y la violencia, porque era más fácil no hablarlo, asumirlo y afrontarlo, hoy día salen a la cancha a pelear por ese tema y a dar batallas con todas sus fuerzas.

Y me podrán decir camisetera o aduladora, poco me importa, pero si hay algo de lo que estoy orgullosa de mi PIT-CNT es la transformación que han sufrido los compañeros, y especialmente el presidente que tenemos. Soy una admiradora de Fernando Pereira porque es un compañero que estudia permanentemente, trabaja continuamente todos los temas y es un compañero al que nunca he visto hablar por hablar.

Le da contenido a los temas y es el aliado número uno de la Secretaría de Género pero sobre todo de los temas y la agenda de género.

Es un compañero que ha llevado adelante la participación de las compañeras mujeres, el involucramiento con la agenda de género a pesar de las derrotas políticas que esto le ha traído, porque a Fernando le han pegado mucho por defender a las compañeras mujeres en relación a la cuota dentro del Secretariado y la MR y el compañero no ha dejado de batallar con ese tema, por lo tanto y más allá de cualquier otra consideración, siento una profunda admiración por su actitud, valentía y coherencia.

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1 comentario
  1. Pedro de la Heroica dice
    Las nuevas generaciones van a cerrar el pit cnt… lucha de clases? Que eso?… como se come?? Los van a sustituir por una app …. se acabaron las mayorías de tupas y marxistas trasnochados levantando la mano como en 1945…

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