Antes, fue Embajador en Palestina y desde hace 11 meses se encuentra en el Cairo, desde allí asume que "Uruguay tiene capacidad para que todos vivan mucho mejor"“Medio Oriente, más allá de ser una zona de conflicto, es tierra de oportunidades comerciales”

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Enrique Ribeiro es un trotamundos, con más de 30 años al servicio de la diplomacia uruguaya, doctor en derecho y ciencias sociales, conversó con la REPÚBLICA en exclusiva y relató la gran experiencia de ser un Embajador en una país que “más allá de ser una zona de conflicto es una tierra de oportunidades importantes”, confesó también que aunque la gestión de la diplomacia es invisible, siempre será necesaria para proyectar las virtudes del Uruguay. No se conforma con el país del “No se puede” y admite que Uruguay “Es un gran país”. Conozca más sobre la visión de esta personalidad.

Egipto, un lugar difícil para su tarea ¿Cómo fue el proceso para llegar hasta allí?

Pues tengo una vinculación con la comunidad árabe porque estuve en alguna misión en Jordania y tuve contacto con Turquía, que si bien no son árabes sino musulmanes, después tuve el honor de ser el primer Embajador del Uruguay en Palestina, es un honor que pensaran en mí como para abrir una embajada en un lugar de conflicto, nada simple. Luego de cumplir esa tarea, creo que en buena forma, eso es lo que se me ha manifestado en más de una oportunidad, se dispuso mi traslado a Egipto y hace 11 meses que estoy en el Cairo como Embajador.

¿Cómo se ve el mundo desde estos países con culturas tan diferentes y específicamente cómo visualiza al Uruguay?

Desde una perspectiva muy personal y a la vez muy modesta, creo que Uruguay tiene que proyectarse al exterior, tiene que exportar a todos los países que pueda, mirar al mundo de una manera amplia, sin preconceptos y buscar las oportunidades comerciales donde estén y el Medio Oriente más allá de ser una zona de conflicto es una tierra de oportunidades comerciales importantes.

Los países Árabes son demandantes de todos los productos que nosotros tenemos, principalmente en el sector agropecuario y Egipto que es un país de cien millones (100.000.000) de habitantes, evidentemente tiene necesidades de alimentos y nosotros somos básicamente productores de alimentos.

Estoy trabajando para crear oportunidades comerciales sin descuidar los vínculos políticos que tenemos con Egipto que son de muy larga data, tenemos embajada en Egipto desde 1930. En mi gestión nos visitó nuestro Presidente Vázquez, una visita muy buena que fortaleció el vínculo con Egipto, también estuvo el Canciller Nin Novoa y recientemente organicé la visita de la Misión Empresarialencabezada por el Intendente Carlos Enciso, de Florida. A manera de dar, por un lado, lo institucional y por otro, el mundo empresarial.

Fueron empresas que representan distintos sectores productivos de Uruguay y lo que personalmente recabé de esos empresarios que asistieron representando distintas firmas, es que algunos iban representando dos o tres firmas exportadoras, el juicio de valor que hicieron fue altamente satisfactorio y las oportunidades están ahí.

Uruguay ha estado exportando ganado en pie a Turquía, por distintos motivos y por un tema de divisa el mercado turco para este rubro se cierra, entonces esta misión empresarial abre el mercado de ganado en pie para Egipto y es muy importante, habrá que ver después los empresarios qué tipo de negocios pueden hacer.

También nosotros tenemos como país un problema a escala, tenemos una producción que no es lo suficientemente intensa e importante como para abastecer este tipo de demanda pero, dentro de la medida que podamos,habría una gran oportunidad; hay un nicho comercial muy importante que dependerá del sector privado a desarrollar. La Embajada, y en mi caso, siempre estoy dispuesto a colaborar y apoyar, para eso estoy ahí. Veo grandes oportunidades comerciales.

Cuéntenos las tantas tareas de la gestión de un embajador,¿Cuán complejo puede ser?

La tarea del Embajador no es simplemente la que piensa la gente, que es participar en la Orquesta Filarmónica y demás. La tarea del Embajador es defender este pedacito de tierra. Mucha gente se pregunta, ¿qué es lo que hacen los diplomáticos? En primer lugar, digo que el Ministerio de Relaciones Exteriores tiene un conjunto de Recurso Humano muy bueno y académicamente capacitado, cada uno con su perfil, su especialidad, y a mi entender lo que hace un Diplomático es, a modo de ejemplo, como una obra de teatro, ¿Cuándo vas al teatro, a quién aplaudís? Al actor y a la actriz que están en escena, pero sin embargo, hay un director, un escenógrafo, un vestuarista, un iluminador, todo lo que no aparece en escena es la diplomacia.

La diplomacia trabaja de una manera reservada, silenciosa y pone en escena a la dirigencia política, los representantes del gobierno, que son en definitiva los que tienen la representación y el poder como para suscribir acuerdos y hablar en nombre del Estado Uruguayo. Otro ejemplo: Un Embajador es un gran cerrajero, es decir, tenés que construir la llave para abrir la puerta, tenés que saber hacerla y cada puerta tiene su llave, eso requiere un trabajo, una dedicación y un esfuerzo.

Sacándolo un poco del ambiente diplomático, ¿Siente nostalgia del Río de la Plata?

Es una carrera, un trabajo que te ofrece grandes cosas y también te quita grandes cosas, una de ellas es estar con la familia, estar con los amigos, tiempo que no podés recuperar porque el tiempo que pasó, pasó. Pero por otro lado, la carrera te ofrece grandes cosas en el sentido de que, si tú sos un observador atento, vas acumulando la experiencia en los diferentes destinos, te va dando una cabeza y una manera de pensar que a título personal te enriquece y si eso lo ponés al servicio de lo que es tu trabajo, fantástico. Evidentemente el resultado se tiene que multiplicar.

¿Es un trabajo que implica mucha soledad?

Por supuesto. En mi caso que soy una persona divorciada y que estoy solo en el Cairo, vos tenés que aprender y te acostumbrás.

Sin embargo, usted está rodeado de cien millones de habitantes, y está solo.

Exacto, pero uno tienen que convivir con eso, prepararse psicológicamente para enfrentarlo porque eso no te puede vencer, eso te va endureciendo gradualmente y te permite armar una piel de cocodrilo y de algún modo compartir muchos momentos con tu amiga la soledad y el silencio, a veces.

¿Qué tiempo más se vislumbra en la Cancillería?

Ya soy un viejo diplomático, estoy veterano pero te diría que tengo más de 30 años en esto y siento que tengo mucho para dar, en este momento quizás te podría decir que estoy en un momento muy bueno, óptimo en mi vida por distintos motivos, donde tengo un equilibrio en todas las facetas que hacen a una persona. La soledad en Palestina fue muy enriquecedora para mí, por un lado fue muy dura también pero a la vez muy enriquecedora de todo punto de vista.

Soy un agradecido de haber estado en Palestina, de poder haber convivido con ellos y haber conocido muchos israelíes, excelentes personas y que tienen una visión mucho más humana del conflicto. Me parece que una cosa son las decisiones de los gobiernos y otra cosa la gente y en un conflicto como el de Palestina e Israel que no hay ángeles ni demonios por ninguno de los dos lados, hay buena gente, buena gente israelí, buena gente palestina que tienen una visión mucho más generosa y mucho más humana.

¿Qué mensaje le da a los que quieren encarar la diplomacia en este momento?

No soy capaz de dar un mensaje, creo que una persona a la que le gusten las relaciones internacionales y que represente al Uruguay, el que tenga ese honor, en primer lugar tiene que ser consciente de eso y cuando él habla no importa la posición y más si es Embajador, está hablando en representación del país y eso es una responsabilidad muy grande, entonces, se requiere convicción, ética y un conjunto de valores al servicio de esa función.

Yo siempre tengo una frase y dice “la ley del péndulo”, podemos ser de derecha, centro o izquierda pero al país no lo podemos cambiar, está en el mismo lugar.

Uruguay es un gran país, y esto no es porque yo lo diga. He estado a lo largo de mi vida en contacto con mucha gente extranjera y además, yo a los 17 años me fui a vivir a los Estados Unidos, tengo muchos más años viviendo en el exterior que acá.

Soy un hombre que me siento único, cien por ciento uruguayo, con mucho arraigo pero me despego de la mirada promedio del uruguayo que ve al país del “no se puede”, el país chiquito, porque los extranjeros vienen acá y quedan asombrados del Uruguay, de lo que es, y todavía tenemos a nivel mundial un respeto bien ganado, a lo largo de la historia el nombre de Uruguay ha sido sinónimo de garantías, de seguridad, y esto a nosotros nos tiene que llenar de orgullo. Todo extranjero que mira acá, queda enamorado.

Te puedo poner mil ejemplos, pero el tema es que los uruguayos no lo vemos así y necesariamente tenemos que propiciar un cambio cultural importante, sentirnos orgullosos de nuestro país. Acá hay una sola cosa que nos orgullece y nos une a todos, y es el fútbol, la selección uruguaya. Imagínate que pusiéramos al servicio del país esa misma fuerza, esa misma unidad, esa misma energía, somos un gran país.

El Enrique veterano, el que se fue a vivir a los 17 años para los Estados Unidos, ¿Cómo ve el futuro del Uruguay?

Te reitero, Uruguay es un gran país. Los uruguayos nos tenemos que convencer de eso. Concretamente en materia de exportación podríamos perfectamente exportar el doble o el triple, hay que arreglar algunas cosas en la interna con el sector productivo, con el sector exportador, el Estado por su lado, pero todo es solucionable, y potenciarnos hacia afuera. Tenemos capacidad.

En 30 años que lleva de carrera diplomática,¿Qué mensaje le da a un nuevo gobierno uruguayo?

No, a mí no me cabe eso, no tengo por ahí ni la capacidad para hacerlo. En lo que es mi trabajo yo me comprometo al cien por ciento y doy lo máximo que puedo. Algunos dirán que es poco, algunos dirán que es mucho pero yo entrego lo que tengo y lo hago además con cariño porque puede sonar filosófico o superficial pero las cosas cuando se hacen con amor salen mejor.

¿Qué palabras de aliento puede darle al pueblo uruguayos para este momento y los tiempos que vienen?

Uno en la vida cumple varios roles, tiene distintos sombreros. Yo fui hijo, lamentablemente mis padres fallecieron, procuré con errores y con virtudes ser un buen hijo, por suerte tuve muy buenos padres. Tengo el sombrero de ser buen amigo, me gusta serlo, me gusta el deporte, el deporte colectivo, no me gustan los deportes individuales, los deportes colectivos te ofrecen mucha cosa y ahí es cuando tenés una noción de equipo.

Entonces, si vemos a Uruguay desde lo que nos une, por eso te decía sobre la selección uruguaya, en función del trabajo que ha hecho Tabárez y los logros de los jugadores, esa fuerza y esa unión de todos los uruguayos, ahí somos Uruguay, no somos ideológicamente nada diferente, si eso lo pusiéramos al servicio del país codo con codo, espalda con espalda, el Uruguay tiene capacidad para que todos vivan mucho mejor.

Un amigo extranjero me dijo una cosa que me sorprendió, me dijo; el Uruguay, 3 millones y medio de personas, ustedes son todos ricos y yo le digo; ¿pero cómo?, acá hay un montón de problemas y me dijo, no, es que no se dan cuenta son solo tres millones y medio y tienen un país para ustedes, con los recursos que tienen, con la gente inteligente que hay acá, es cuestión de proponérselo y sentirnos orgullosamente uruguayos. Sé que la diplomacia no está bien vista, tiene mucho en contra, como cualquier actividad hay buenos, hay malos, hay regulares.

Siempre trasciende el avión que se cae, no los miles de aviones que llegan a destino en el día. Concretamente, el servicio exterior tiene buena gente, tiene un personal capacitado, quizás falte modestamente un mayor compromiso personal, mayor compromiso de decir, yo acá soy el Uruguay y tengo que hacer caminar esto como sea y buscar el recurso dentro de lo correcto para que el Uruguay no solo esté bien representado sino que tenga oportunidad de negocio, y el sector privado también tiene que acompañar.

Yo creo que necesitamos un cambio cultural que siempre es lento pero si todos nos lo proponemos, sonará utópico, pero es lo que honestamente pienso e individualmente actúo así. En todos los destinos donde estuve y más cuando la responsabilidad fue mayor que me tocó tener la distinción y el honor de ser Embajador del Uruguay, entonces yo me pongo esa camiseta y trato de que las cosas se hagan lo mejor posible a todo nivel.

¿Si tuviera que definirse en pocas palabras, qué diría?

Diría que soy simplemente una buena persona. Gracias.

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1 comentario
  1. Peteco dice
    ES SABIDO ES ASI…HAY MUCHOS PAISES CON MILLONES DE HABITANTES POR LO TANTO ES UN ENORME MERCADO PARA PRODUCCION URUGUAYA! HABRIA QUE ORGANIZAR(GOBIERNO/CANCILLERIAS) SUPONGO,COMO OTRAS VECES..UNA DELEGACION MULTIEMPRESARIAL PARA MOSTRAR..OFRECER NUESTROS PRODUCTOS Y CONCRETAR NEGOCIOS..QUE MUT BIEN SIEMPRE VIENEN A NUESTRA ECONOMIA..PAIS Y PRODUCTORES,TRABAJO Y MANO OBRA URUGUAYA(INDUSTRIA). TODO ORIENTE Y ASIA ES UN ENOOORMEEE MARCADO MUNDIAL..Y AHI HAY QUE APUNTAR!

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