Ciudades iberoamericanas ante la violencia de géneroMás normas que prácticas reales

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La Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), en base a la documentación aportada por 22 de ellas, elaboró un documento titulado “Avances hacia la erradicación de la violencia de género en las ciudades iberoamericanas”, cuyo principal objetivo es detectar los avances alcanzados por los gobiernos locales y algunas redes de la sociedad civil, además de visibilizar acciones, campañas e iniciativas que puedan inspirar a otras ciudades y fortalecer el diálogo y la cooperación. En general, concluye que en la última década hubo grandes avances normativos en materia de igualdad, pero sigue existiendo una distancia importante entre ellos y la práctica real en cuanto a su aplicación y evaluación.

“Los niveles de violencia que sufren las mujeres y las niñas en las ciudades iberoamericanas son inaceptables (…) La mayor magnitud de feminicidios se da en América Latina, aunque también en la Península Ibérica siguen siendo una lacra social inaceptable (…) La trata y explotación sexual de mujeres y niñas está atravesada por la feminización de la pobreza (…)”, contextualiza el documento “Avances hacia la erradicación de la violencia de género en las ciudades iberoamericanas”, producido por la UCCI.

Dentro de la diversidad que caracteriza a esa comunidad, encuentra que la preocupación por la persistencia de la violencia de género en las ciudades es común a todas y hay referencias a la violencia de pareja, el acoso, la violencia sexual, la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, desigualdad laboral y salarial hasta obligación institucional de hacer uso de un lenguaje inclusivo.

Contando como fuente a las propias ciudades informantes, la publicación sintetiza los avances de las políticas públicas municipales orientadas a la atención, prevención y sensibilización en violencia de género, puestas en marcha por cada urbe en los últimos diez años. Además, recopila algunos de los indicadores de los que disponen las ciudades para contar con evidencias y dimensionar la incidencia de esas violencias. Incluye también la propuesta de un compromiso para la comunicación con enfoque de género de los gobiernos locales, al que invita a sumarse a cada ciudad.

La UCCI está integrada por los gobiernos locales de las ciudades capitales de los países de Iberoamérica (América Latina y El Caribe, Península Ibérica), las ciudades fundadoras de la organización (miembros natos) y otras ciudades no capitales y áreas metropolitanas (miembros asociados), hasta un total de 30 en la actualidad. Las máximas autoridades locales son quienes ostentan la representación de las ciudades.

Las que enviaron información fueron 22: Andorra, Asunción, Barcelona, Bogotá, Brasilia, Buenos Aires, Cádiz, Ciudad de Guatemala, La Paz, Lima, Lisboa, Madrid, Ciudad de México, Montevideo, Ciudad de Panamá, Quito, San José, San Salvador, Santiago de Chile, Santo Domingo, San Pablo y Tegucigalpa.

Los presupuestos nunca son neutrales al género

Más allá de los avances constatados en materia normativa, la UCCI advierte que para dar respuesta a ellos hace falta no solo voluntad política, sino también recursos humanos y materiales adecuados para cubrir los servicios y las propuestas técnicas recogidas en las leyes.

Las ciudades participantes en la publicación dedican entre 9 y 0,01 dólares por persona para implementar políticas de igualdad de oportunidades y para la prevención , atención y erradicación de las violencias que sufren las mujeres y las niñas por el solo hecho de serlo. Ante ello, la UCCI se pregunta: ¿es suficiente ese presupuesto para llevar a cabo campañas efectivas de prevención, poner en marcha los recursos de atención necesarios y cubrir las necesidades de las estructuras institucionales y herramientas metodológicas para erradicar las violencias de género en las ciudades?

“Los presupuestos nunca son neutrales al género. Esto quiere decir que tienen impactos diferenciados en hombres y mujeres porque unos y otras tienen diferentes intereses, necesidades y prioridades derivadas de los roles socialmente asignados que, en la mayoría de los casos devienen en desigualdades, agravadas por otras discriminaciones asociadas a la edad la clase social, el grupo étnico/racial, la orientación sexual, etc. Por tanto, si los presupuestos no atienden esas diferencias y desigualdades, es posible que las acaben manteniendo o incluso reforzando”, advierte el documento de UCCI.

“El presupuesto es la traducción de la voluntad política”, insiste.

Violencia simbólica

Tambien advierte que la tarea de toma de conciencia y ls educación don fundamentales para dar un salto cualitativo en el camino de la erradicación de la violencia, pero a menudo no basta con la intención. Es muy necesario contar con marcos adecuados, alejados de estereotipos, para evitar la reproducción de la violencia simbólica.

Para la UCCI, los departamentos de comunicación de los gobiernos locales y los medios de comunicación son aliados clave para promover y avanzar en la igualdad de oportunidades. Pero también pueden ser agentes que mantengan y reproduzcan estereotipos de género y causen más violencia a las víctimas, con un tratamiento inadecuado de la información.

Al respecto incluye en la publicación una guía para trabajar en la comunicación de los gobiernos locales, que recomienda disponer de argumentos internos que aseguren que en el discurso institucional quede instalado el enfoque de género; crear o utilizar una guía de lenguaje inclusivo; evitar el uso de marcos discursivos que reproduzcan estereotipos y de imágenes sexistas; incluir la perspectiva de género en las relaciones con los medios de comunicación; alentar la creación de observatorios locales que velen por la inclusión del enfoque de género en la publicidad.

También promover una regulación de lo audiovisual que garantice en medios y agencias publicitarias que no se alimente la violencia simbólica; incorporar mujeres como portavoces de los gobiernos locales y proporcionar fuentes donde se garantice el equilibrio entre los géneros en la gestión de entrevistas, entre otras propuestas.

Logros de Montevideo

Respecto de la institucionalidad de la Intendencia de Montevideo, el informe destaca la creación de la División Asesoría para la Igualdad de Género, órgano encargado de coordinar las políticas de género de la comuna, que se ubica a partir de diciembre de 2016 en la Secretaría General del Intendente, permitiendo así que su dirección participe en el gabinete de gobierno departamental, lo que incrementa su nivel de acceso al espacio de toma de decisiones.

Además, señala, Montevideo participa a través del Congreso de Intendentes, en el Consejo Nacional Consultivo de Lucha contra la Violencia Doméstica, órgano intersectorial creado por la Ley 17.514 de 2002, responsable de asesorar al Poder Ejecutivo así como coordinar, integrar y dar seguimiento a políticas en la materia y diseñar los Planes Nacionales que permitan articularlas.

Destaca el documento que Montevideo ha incrementado en 2017 el presupuesto asignado al Programa Comuna Mujer, siendo la estrategia para 2018 ampliar la cobertura a todas las mujeres a partir de los 18 años y a todas las víctimas de violencia de género, se trate o no de violencia doméstica. También aumentar las horas de atención , disponer de una abogada/o con dedicación exclusiva al patrocinio, abrir una ComunaMujer en el intercambiador Belloni y avanzar en la especialización del servicio en relación a la respuesta jurídica. Incluye también mejoramiento de infraestructuras, creación de rincones infantiles, protocolo de actuación y diseño de una herramienta informática de registro.

Como estrategia innovadora de nuestra ciudad capital, menciona los tres referentes territoriales implementados en 2017, que desde la intendencia pueden articular recursos, instituciones, organizaciones y profesionales para dar respuesta a situaciones de violencia. Tienen diferentes funciones, desde prevención primaria y secundaria hasta la promoción y fortalecimiento de las redes que abordan ese problema y también promoción de agentes comunitarios.

Por otra parte, a través del compromiso adquirido con el Plan de Acción 2016-2019 “Por una vida libre de violencia de género con mirada generacional” del Consejo Nacional Consultivo de Lucha contra la Violencia Doméstica, puso en marcha el II Plan de Igualdad de Género Montevideo avanza en Derechos, sin discriminaciones 2014-2020.

El documento no olvida el teléfono de atención, orientación y apoyo a mujeres en situaciones de violencia doméstica (0800 4141/ *4141), confidencial y de alcance nacional, con cobertura de lunes a viernes de 8 a 24 hs y sábados, domingos y feriados de 8 a 20hs., que recibió entre enero y noviembre de 2017 4.968 llamadas, 75% de ellas de Montevideo.

Actualmente, la Intendencia cuenta con 16 equipos de igualdad departamentales y 8 municipales, en los que participa la sociedad civil, y cuyo objetivo es orientar las políticas en la materia.

Campañas como “La Igualdad de Aprende”, lanzada en 2016 con foco en la infancia y en 2017 con énfasis en la adolescencia, que se desarrolló fundamentalmente en redes sociales y “MontevideoXigual”, en colaboración con ONU Mujeres y la organización no gubernamental Cotidiano Mujer, apuntan por la positiva a cambios culturales estructurales con la premisa de que la violencia empieza con la desigualdad. Esta última es destacada por el documento de la UCCI como buena práctica, tanto por su desarrollo teórico, como metodológico y de difusión.

La Intendencia de Montevideo también cuenta desde 2012 con un Programa de atención a hombres que deciden dejar de ejercer violencia, cuya meta es analizar con los agresores el proceso violento, ayudar a entender cómo se usa el control y el dominio en la cotidianeidad, y cómo la cultura patriarcal apoya la violencia en las relaciones.

Deficiencias en información y evaluación

Como los sistemas de recolección de información de la casuística de la violencia de género en algunas ciudades son todavía deficientes, el diseño de las políticas públicas al respecto suele no ajustarse a la realidad social, con lo cual no tendrán el impacto deseado.

La UCCI apunta que la gran mayoría de las campañas y acciones se difunden en fechas como 25 de noviembre y 8 de marzo, y llama a hacer un esfuerzo institucional para comunicar de forma permanente los servicios municipales de atención además de trabajar en los ámbitos culturales, educativos y de sensibilización.

Detecta un déficit generalizado en cuanto a la evaluación de las iniciativas puestas en marcha por las ciudades, ya sean estrategias técnicas como planes de igualdad, campañas de prevención, acciones de sensibilización.

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