Lucia Alonso: «La variante P1 no modifica la efectividad de las vacunas»

Respuesta de la ciencia a los mitos más escuchados sobre vacunación y COVID-19​

Covid-19
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La Organización Panamericana de la Salud de la Organización Mundial de la Salud, reunió expertos del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Universidad de la República (UDELAR) para que respondan a los mitos más populares sobre la vacunación y Covid-19.

Dra. Lucia Alonso, epidemióloga. Consultora de OPS. Integra el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) de la Presidencia de la República y también el Comité de Emergencia para Covid-19 que asesora al director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es profesora adjunta en el Departamento de Medicina Preventiva y Social de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República.

MITO «Las personas tenemos la libertad de elegir lo que nos ponemos en nuestro cuerpo»

Las personas tenemos libertad de elegir lo que nos ponemos en nuestro cuerpo con determinadas limitaciones, como en todo. Vivimos en una sociedad de derecho, donde existen normas y algunas de esas normas pueden hacernos tomar decisiones que nos enmarcan dentro de la Ley, que nos obliga a funcionar dentro de una sociedad.

Las vacunas tienen un propósito individual de protección pero también tienen un propósito social de derechos protegidos hacia aquellos que no pueden vacunarse. Esa es la razón por la cual existen vacunas que son obligatorias. En caso de Covid-19 específicamente la vacunación se considera recomendada para aquellos grupos prioritarios en principio y luego se ampliará a medida que sea posible, pero no es obligatoria. En tanto no es el abordaje que este evento requiere, ni en Uruguay, ni en el mundo. Se apela a la responsabilidad de vacunarse porque de esa forma se adquiere protección individual y solidariamente protegemos a aquellos que no pueden hacerlo.

MITO «La Covid-19​ es una enfermedad inventada por intereses políticos»

Este evento disparó una serie de teorías conspiracionistas y de otras índoles y es lógico que así sea, porque es tal la magnitud del Fenómeno y las implicancias que tiene, que hay grupos de personas que tienden a pensar de esa forma y es válido que pensemos todos diferentes.

En este caso en particular, este es un virus real, detectados por técnicas diagnósticas reales. Confirmado en la realidad con los enfermos hospitalizados y no hay ninguna razón que justifique esa afirmación.

MITO «Es mentira que podemos vacunarnos porque no hay dosis suficientes para todos»

Hay una parte de verdad en ese mito que es la existencia de restricciones globales al acceso de las vacunas, lo cual no quiere decir que es mentira que no podamos vacunarnos. Lo que sí significa y es real es que no todos vamos a vacunarnos al mismo tiempo. Probablemente no todos en el tiempo que desearíamos hacerlo.

Eso no es algo que está mal sino que es una simple realidad, de que la cantidad de dosis que se necesitan para la población mundial no se pueden producir instantáneamente de un día para el otro. La lógica es priorizar primero a quienes tienen un riesgo aumentado y luego ir ampliando a los otros segmentos de la población a medida que sea posible.

MITO «Estas vacunas no nos van a proteger contra la P1»

La vacuna puede ser afectada por algunas variantes y a medida que surjan otras, pueden modificar la efectividad de la vacuna. En el caso de la P1, específicamente que es la que preocupa actualmente al país y a la región, hay evidencia de que no modifica su efectividad, por lo tanto debemos vacunarnos. Justamente a raíz de que existen variantes circulantes y variantes nuevas del Covid-19 que aparecen y que seguirán apareciendo, es que debemos vacunarnos.

MITO «La P1 es mucho más agresiva que las otras variantes de Covid-19​»

Hay mucha investigación en curso a la fecha para tratar exactamente cuál es el perfil de estas variantes. Que se conocen como variantes de preocupación, porque tienen la potencialidad de comportarse diferente, pero aún no sabemos en que magnitud pueden hacerlo. Por ahora es un signo de interrogación con alguna evidencia de algunas áreas del mundo. Donde la circulación de P1 se asocia a determinados cambios en los grupos que se afectan o si la mortalidad o letalidad es ligeramente superior o diferente a la que tenían previamente. Lejos estamos de poder asignarle a la P1 la causa de esos cambios y estamos en una etapa de plena investigación para comprender mejor este fenómeno.

2 Comentarios

  1. La primera pregunta es un horror.¿Como va a ser un mito que «Las personas tenemos la libertad de elegir lo que nos ponemos en nuestro cuerpo». No dejemos la puerta abierta a posibilidades aberrantes.

  2. Más mito era eso de la gente que colapsaba y se moría en plena calle al principio.¿donde volvieron a ver algo así? Era toda una puesta en escena de autoridades y medios para empezar con la mentira.

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