Entrevista a la senadora del Espacio 609Topolansky: “Los partidos tradicionales apuestan a la promesa fácil”

“A los uruguayos les ha ido bien con los gobiernos frenteamplistas; vale la pena un tercer gobierno del Frente Amplio”

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La senadora del Movimiento de Participación Popular (MPP), Lucía Topolansky, consideró que “vale la pena un tercer gobierno del Frente Amplio” y opinó que “a los uruguayos, al grande, al mediano, al pequeño y al más sumergido” les ha ido bien con las administraciones de izquierda.

En entrevista con LA REPÚBLICA, la legisladora frenteamplista analizó la marcha de la campaña electoral, las obras que deja el actual gobierno en materia de infraestructura, la seguridad, la educación y recordó que el FA recibió un país “en ruinas”.

Respondió críticas de la profesora Graciela Bianchi, analizó la baja de la edad de imputabilidad, la situación en las cárceles y trazó un perfil de los distintos candidatos a ministros de Economía, algunos de los cuales consideró “figuritas del pasado”.

Usted fue una de las primeras dirigentes que observó que la campaña había dado un giro a favor del FA, cuando dijo aquella frase de que “el susto despertó al mamado”. ¿Cómo analiza la marcha de la campaña en la actualidad?

Esa frase se la copié al general Seregni, que la dijo hace muchos años en ocasión de otra situación y me quedó grabada. La campaña la estoy viendo con un repunte que incluso los mismos encuestadores están registrando. Sobre todo veo un fervor, un haberse puesto las pilas, un haber reaccionado de que un proyecto tan bien llevado adelante en estos dos períodos de gobierno del Frente Amplio, no se puede perder porque ya no tengo la urgencia del trabajo, porque ya no tengo la urgencia de la vivienda, porque mi hijo ya tiene la laptop o porque ya me operé de las cataratas. Tiene que continuar, sobre todo para los otros, tiene que salirse de la cuestión personal e ir a los otros.

Y también -sobre todo en el marco de la campaña contra la reforma constitucional por la baja de la edad de imputabilidad- se ha sumado muchísima juventud que vota por primera vez, y nosotros estamos conectando con ellos, para que no se equivoquen en su primer voto. Yo creo que un voto define la vida de la nación por cinco años, porque puede detener al país, meterlo por un camino equivocado, o continuar un camino de desarrollo que ya tiene 10 años de prueba. Entonces, esa es la disyuntiva y la gente ha empezado a entender la argumentación.

“Falacias y temas light”

¿Cree que los partidos de oposición han notado este cambio y están comenzando a cambiar la estrategia de campaña?
Pienso que las cosas que se hacen públicamente las nota todo el mundo. No sé si cambian de táctica, porque el Partido Nacional se presenta por la positiva, pero ha tenido un montón de encontronazos entre Lacalle y Bordaberry, y también ha tenido encontronazos con nosotros porque ha dicho cosas que no son ciertas, o que ya se están haciendo, o que las presenta de una forma “light” de modo de no profundizar y, bueno, esa especie de imagen de asepsia que se quería vender se está desdibujando.

Y en la propuesta del Partido Colorado, yo veo que si bien se tomaron el trabajo de hacer un programa elaborado, porque son 364 páginas y demás, recogen muchas cosas que ya se están haciendo o que ya se plantearon. Y proponen el tema de la baja de imputabilidad como que con eso viene la paz, sin registrar que solo el 8% de los delitos los cometen menores. Entonces, son falacias, son formas de presentar las cosas y la gente se empieza a dar cuenta de eso, porque ahí también están cambiando las encuestas.

Y en relación a los partidos menores, por ejemplo el Partido Independiente está en una crítica feroz que no le permite ser constructivo, por momento nos reconoce cosas que se hicieron, por momentos le pega a ellos y por momentos nos pega a nosotros, entonces, no sé si la gente saca una conclusión clara. Y a los grupos menores es verdad que la prensa les ha dado poquísima visibilidad; los excluyeron del debate de los candidatos a presidente, arbitrariamente, así que tienen razón en quejarse. En definitiva, yo creo que todo eso que transparenta es favorable al FA, porque es la propuesta más seria.

Días pasados en su audición radial el presidente Mujica dijo que en el calor de la campaña se hacen propuestas que parecen de “Alicia en el país de las maravillas”. ¿Usted cómo recibe las ideas de la oposición como el aguinaldo para los jubilados, reducción de la inflación o modificaciones al IRPF?

Primero hablaban de eliminar el IRPF, ahora dicen que lo van a modificar, porque van cambiando las propuestas. Ellos hablan de baja de impuestos y de mantenimiento de políticas sociales, pero no dicen con qué. El cálculo para el aguinaldo de los jubilados, cuando si bien el BPS tiene el récord de afiliados de su historia, todavía tiene transferencia de Rentas Generales, el numerito ese no dicen cómo lo van a financiar. Cuando nosotros planteamos lo de la tablet para los jubilados, que más o menos saldría 10 millones de dólares, nos dijeron por qué no dan aguinaldo. Y es porque los números no nos dan, y no queremos prometer algo que después no se va a cumplir, que va a ser una ficción.

A su vez, dicen educación, esto y lo otro, pero no quieren reconocer que hay que seguir aumentando el presupuesto de la educación. Nos pegan porque planteamos presupuesto para la investigación científica. Y si hay alguien que ha trabajado contra la inflación han sido estos gobiernos. Nunca hemos pasado los dos dígitos, y los gobiernos blanqui-colorados anteriores tuvieron hasta tres dígitos de inflación. Se hablaba de riesgo país, inestabilidad, vencimiento de la deuda, la relación con el Fondo Monetario Internacional, todo eso se solucionó. Entonces claro, les cuesta hacer campaña con un país que tiene mejores condiciones. Ese es el problema que tienen, entonces prometen, porque la promesa es la cosa más fácil de hacer en cualquier situación.

“Figuritas del pasado”

Para la conducción de la política económica los colorados han propuesto los nombres de los economistas Luis Mosca e Isaac Alfie y los blancos a Azucena Arbeleche. ¿Qué perspectivas observa para una política económica eventualmente a cargo de los partidos tradicionales?

En el caso del Partido Colorado se da una cosa increíble. Bordaberry habla con cara de “yo no fui” y, sin embargo, fue parte del staff de ministros durante la crisis del 2002, porque integraba el gabinete de Jorge Batlle. Pero pone cara de “yo no tuve nada que ver”. Y propone gente que fue de esa época también. Si bien Alfie llegó al final de la crisis, agarró una estabilización del barco que fue mérito de Atchugarry, que nunca le quedó claro a la población por qué se fue. Entonces, repite con alguien que no fue para nada brillante en su gestión, simplemente navegó en una estabilización que había hecho Atchugarry sobre el fin de la crisis de 2002. Y Mosca tuvo una cantidad de problemas en su momento, así que no es renovación, son todas figuritas del pasado si lo miramos desde ese ángulo.

En el caso de la señora Arbeleche, debo decir la verdad, no la conozco. Mejor dicho, la conozco de vista, porque a veces cuando el Ministerio de Economía ha comparecido en el Parlamento ella venía en ese paquete, pero no le conozco su militancia política y no sé si la tiene. Porque para ministro de Economía se precisa alguien con alta militancia política, los mismos hechos de Uruguay lo demuestran. Bensión, que de economía podría saber mucho, tenía la cabeza puesta en lo que él había sido, presidente de la Asociación de Bancos. Y no supo manejar el barco y tuvo que venir un político por excelencia, como fue Alejandro Atchugarry, a estabilizarle el barco al presidente Batlle. Y después por alguna razón que desconozco lo sacaron.

Entonces, se trata de política económica, y eso es lo que se le pide a un ministro de Economía. Porque no es todo mecánico, que los técnicos detectaron algo, no, la vida es mucho más rica y en realidad hay que tomar una decisión política más que una decisión económica pura. Así que no sé si esta señora tiene militancia política y qué tanto está consustanciada del programa de su candidato. Y no es cierto que la parte política la defina el presidente, porque el que está a la cabeza de un Ministerio toma decisiones políticas.

¿Y el contador Danilo Astori tiene las características de lo que usted está planteando?
El contador Astori tiene el enorme mérito de haber tomado el país en ruinas y haber solucionado temas de deuda externa, de reservas, de riesgo país, de reforma del Banco Central que le da estabilidad, y la creación de un fondo de ahorro para enfrentar la crisis. Terminamos de saldar con el FMI, con el que no tenemos ya más nada que ver. Es decir, mostró solvencia y cumplió el programa que le habíamos propuesto a la población. Los números del Uruguay fueron para arriba y en el siguiente período siguieron yendo para arriba. Pero nosotros en esos diseños presupuestales tomamos decisiones políticas, por ejemplo, el 4,5% para la educación, y en este momento estamos en el 4,8%. Ahora estamos prometiendo el 6% y vamos a llegar. Se podría preguntar por qué el 6% para la educación y no para el apoyo al desarrollo industrial. Y bueno, son decisiones políticas, por eso lo recalco. Astori tiene sobradas credenciales.

“Actitud miserable”

En materia de educación, días pasados se conocieron cifras que todavía mantienen altos índices de repetición en Secundaria. ¿Cómo evalúa la situación actual de la enseñanza?
Creo que hay cosas excelentes -y lo subrayo-, cosas que se están haciendo muy bien, cosas que se están haciendo bien y también tenemos algunos problemas difíciles de resolver. Hemos hecho un proceso responsable, que incluyó en estos diez años a 20 mil chiquilines que estaban tirados en la vida. Y cuando yo incluyo pibes problemáticos -porque por algo habían desertado- bajo los promedios, es inevitable. Entonces, tengo dos caminos. O incluyo a todos y los promedios son abarcativos de la universalidad de la educación. O selecciono, como dicen algunos planteos de los partidos que están en campaña, y entonces el promedio me va a subir porque selecciono a los mejores. Pero como mi propuesta es universalizar la educación y educarse hasta el último día de la vida, obviamente, mis promedios van a reflejar eso.

Por otro lado, nunca se había construido tanto, ya sea en edificios nuevos como en reparación y mantenimiento de locales viejos, como se está haciendo en este momento. No hay edificios que estén colapsando, eso es una mentira. Nos están faltando profesores y maestros, es verdad. Pero nos están faltando porque los gobiernos anteriores les pagaban cuatro pesos y los chiquilines no se veían motivados en entrar en esa carrera, lo que fue bajando la plantilla. Nosotros hemos mejorado los salarios docentes hasta donde pudimos, pero sabemos que tenemos que mejorar más, de modo que el docente viva de su trabajo. Justamente por eso es que estamos planteando el 6% para la educación.

El otro día quisimos crear la Universidad de la Educación, para darle calidad a la educación docente, que es un elemento crucial, pero nos faltaron dos votos y hubo una mirada que me atrevería a usar palabra fuerte para definirla como es miserable, que no permitió tener los votos para que el proyecto entrara en funcionamiento. Aunque todavía tenemos una última instancia en la Asamblea General y ojalá que se recapacite.

¿Y cómo cree que estamos en materia de seguridad? Se han realizado muchas inversiones, pero se sigue percibiendo que no disminuyen los delitos.
En una sociedad siempre va a haber delitos. Si me nombran una sociedad donde no haya delitos, yo viajo inmediatamente a ese país para ver cómo lo hicieron. En segundo lugar, en la medida que el aparato policial es más eficiente -esto lo anunció el ministro en su momento- el delito se va a volver más violento, porque se van a defender contra esa eficiencia.

Nosotros hemos bajado el hacinamiento de las cárceles, que era una forma de reproducción del delito. Ese ha sido un gran esfuerzo económico y hay polos industriales con gente que está trabajando en las cárceles, y bajó la reincidencia del 70% al 50%, y tenemos como meta bajarla al 30% en el próximo período si la gente nos vota. Y esos son números realistas. Las fugas prácticamente se acabaron, tanto a nivel de adultos como de menores. Y los chiquilines que hemos logrado, con la anuencia del juez, poner en el camino del estudio y del trabajo, no han reincidido.

Obviamente, hay delitos que no se aclaran porque son difíciles de aclarar. Y a veces la gente confunde lo que es la labor policial con la labor judicial. Si hay un juez que no tiene pruebas por equis razones, no puede condenar, y a veces eso le causa dolor a la ciudadanía porque está pidiendo justicia y no se produce. Pero tenemos que entender que un juez tiene que procesar con pruebas y sería nefasto que no lo hiciera así. Frecuentemente aparecen estas situaciones penosas.
Pero se ha ganado en seguridad. Las cámaras de video que se están desplegando en todo el país han ayudado a resolver una cantidad de delitos. La rapidez entre la denuncia y la llegada al lugar del hecho se acortó muchísimo.

Todavía falta que la gente nos ayude más a denunciar todos los delitos y en tomar determinadas precauciones normales para evitarlos, porque si dejo las cosas en banda o ando muy distraído en la vida, me pueden pasar algunas cosas. Pero siempre va a haber en toda sociedad un puñado de inadaptados, y además está el tema del narcotráfico, que es una lacra y por el que hay muchísima gente presa conectada con delitos conexos con el narcotráfico. Son aproximadamente 3 mil del total de 9 mil presos. Ese es un núcleo duro y por eso tomamos algunas medidas como la ley de regulación de la marihuana, para ver si le podemos dar un “estate quieto” a ese asunto.

¿Qué mensaje le trasmitiría a los frenteamplistas y a la ciudadanía en general en este último tramo de la campaña?
A todos los frenteamplistas y al pueblo en general les digo que nos acompañen, que vale la pena un tercer gobierno del Frente Amplio. A los frenteamplistas, que hagan el esfuerzo por convencer a uno más, que de esta forma nos vamos a duplicar. Hay mucha gente buena y honesta que vota en las filas de los partidos tradicionales o de otros partidos, le pido también a esa gente que nos acompañe.

Que no vote por tradición, por rutina o porque siempre fue así, sino que piense que en la vida no se puede votar contra sí mismo. Y recuerdo aquel viejo dicho de Pepe que los chanchos no votan por Cattivelli. A los uruguayos les ha ido bien con los gobiernos frenteamplistas, al grande, al mediano, al pequeño y al más sumergido. Que no se olviden de eso y nos acompañen por tercera vez, que no los vamos a defraudar.

“Gestos humanitarios”

En dos temas diferentes, como la llegada al país de niños sirios y de los presos de Guantánamo, ¿cómo cree que nos observa el mundo?
Uruguay se prestigia, porque son gestos profundamente humanitarios. La venida de los niños sirios -porque van a ser fundamentalmente niños- que vienen de una guerra que no se sabe si tiene límites, una guerra en la que ahora se va a meter una coalición de países a bombardear, una guerra donde mueren por millones, es un gesto de Uruguay y ya sabemos que hay otros países que están pensando en seguir el ejemplo uruguayo y ese era el efecto que se quería.

Y en relación a la gente de Guantánamo -que yo no les llamo presos, porque están secuestrados, no tienen procesos, no tienen causa, ni acusación, ni fiscal, ni juez, ni abogado defensor- es desarmar un hecho terrible. Al aceptar Uruguay, aceptaron otros países, así que es de esperar que cuando ese lugar quede vacío le devuelvan el territorio a Cuba, que es a quien le pertenece.

“El que ha dejado más obras”

¿Qué puede responder en relación a la opinión de que este gobierno no ha dejado grandes obras de infraestructura?
Creo que es el que ha dejado más obras de infraestructura. Todo el cambio de la matriz energética: molinos de viento, energía fotovoltaica, biomasa, la construcción de la regasificadora, la línea de conexión eléctrica con Brasil. También el inicio de la obra del puerto de aguas profundas, la remodelación de todos los puertos, el dragado, la construcción de barcazas, todo eso es parte de la infraestructura.

Además, la caminería, que se hizo muchísima, y si no se hizo más fue porque algunos señores nos voltearon una parte de una ley y perdimos dos años. Y todo lo que es infraestructura edilicia, como escuelas, hospitales y viviendas. Si eso no es infraestructura, no sé a qué le llaman infraestructura.

“Por la positiva”

La profesora Graciela Bianchi, asesora de Lacalle Pou, dijo días pasados que usted recién ahora se preocupa por la situación de los peones rurales…
Yo estoy preocupada por los peones rurales desde que empecé mi militancia, porque siempre han sido los excluidos de este país y ahora en el Uruguay profundo es donde hemos bajado más la pobreza, gracias a las leyes de inclusión que se han aprobado.

Así que yo le voy a contestar por la positiva. Es positiva la ley de 8 horas para el peón rural; es positivo el consejo de salarios rural para la mejora de los ingresos y las condiciones laborales; es positivo que estén en el Fonasa y se puedan jubilar; es positivo que se mantengan abiertas las escuelas rurales y tengan acceso a la fibra óptica y a la computación, incluso los pueblitos más chicos; es positivo que la electrificación rural avance. Todo eso va en el sentido del peón rural.

 

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