Los niños y sus derechos

“Los derechos del niño son un conjunto de normas jurídicas que protegen a las personas hasta cierta edad. Todos y cada uno de los derechos de la infancia son inalienables e irrenunciables, por lo que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna circunstancia”.

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Qué linda frase y qué bien se siente uno cuando la recitan en algún lugar de este bello y bendito planeta, aunque el gran problema es a quién creerle.

En el pasado mayo, el 9 para ser más preciso, se conmemoró los 74 años del final de la guerra más sangrienta de la humanidad y eso que aun faltaba el lanzamiento de dos bombas atómicas, que EEUU ensayó sobre otras tantas poblaciones civiles. ¿Cuántos niños y jóvenes murieron en esa guerra?

El mundo entero hace varios miles de años que tiene un gran debe en este tema: los niños. Seguro que el debe no viene por parte del ciudadano común sino de aquellos que tienen poder, en los diferentes campos sociales, es decir social, político, económico, gremial y religioso.  Pero los niños no solo NO votan en ningún lugar, sino que no tienen voz. Pocos los defienden y pocos hablan de ellos. El papa Francisco habló fuerte a favor de los niños violados por los curas a lo largo y ancho del mundo, pero sus escuchas fueron poco, muy poco. El gobierno de Trump separó a miles de niños de sus padres porque eran emigrantes ilegales y los encerró en jaulas al igual que el ISIS, como si fueran fieras salvajes. Israel condena a niños menores de 15 años a encierros, al igual que la dictadura cívico-militar condenó a estudiantes al encierro en el Álvaro Cortes, al igual que matar selectivamente a distancia y con armas de guerra.  En Afganistán en el año 2018 más de 5.000 menores de 15 años fueron asesinados por el ejército. En Siria, la guerra se ha llevado la vida de miles de niños en esa guerra sórdida con invasión incluida de 5 y tal vez más ejércitos que, encabezados por EEUU, Turquía e Israel son los causantes de los bombardeos a ciudades enteras y centros densamente poblados, sin olvidar las “bombas racimos” que explotan tiempo después que se tira. El año 2018 fue el peor año para los niños de Siria ya que murieron unos 1.500. Pero, parece que seguimos ignorando a todos los niños muertos en Libia, que son decenas de miles desde que la OTAN bombardeó las grandes ciudades. Tampoco debemos de olvidarnos de Arabia Saudita, que la pasada semana les cortó la cabeza poniéndolas en una pica a 40 opositores, entre los que se encontraban 5 jóvenes, casi niños. El Yemen es la guerra olvidada, en la que los muertos se pueden contar por cientos de miles. Seguro que dirán que las balas no son la causa de la inmensa mayoría de los muertos, que son de la población civil, fruto del bloqueo que sufre a manos de Arabia Saudita y sus aliados, por la cual a este país no entran alimentos ni medicinas. Los más perjudicados: la población civil y entre ellos los niños. Pero podemos seguir, con Nigeria, Argelia, la Franja de Gaza, Filipinas…Todos frutos de una guerra sin tregua, horrenda y despiadada.

Los niños y jóvenes sufren acosos y persecución sin piedad ni razón de ser, en muchos países de nuestra América Latina, Europa y también de África. En ese acoso constante están el hambre y la falta de agua, la explotación sexual de niñas y niños, los niños usados para la guerra, o los utilizados como mulas para transportar drogas. Sin olvidar que también a ellos se los rapta para sacarles órganos que luego serán vendidos al mejor postor.  Podemos seguir con aquellos que los usan en régimen de esclavitud para estimular sus grandes ganancias, como lo realizaron (¿lo realizan aún?) las grandes empresas de confección de prendas, o de confección de pelotas. Aun no queremos ver que hay niños y jóvenes que caminan horas para poder llevar 20 litros de agua a su casa. Los chicos que duermen en las calles, en países que gastan millones de dólares por día en armamento, se les está dando la espalda. Nacer en la pobreza es violencia, no tener lo básico para vivir con dignidad es violencia. El no tener acceso a la vivienda, al estudio y a la alimentación es violencia.

Unicef, el organismo “burocrático” de las Naciones Unidas que se dedica a atender y “defender” a los niños en el mundo, luego de “analizar” los sucesos donde se vieron involucrados los niños y jóvenes en 2018, realizó una declaración en conjunto con el Consejo de Seguridad de la ONU en la que ha “identificado y condenado” seis graves violaciones contra los niños en tiempo de guerra. Los seis puntos son: 1º) Asesinato y mutilación de niños. 2º) Reclutamiento y uso de niños por parte de fuerzas y grupos armados. 3º) Ataques a escuelas y hospitales. 4º) Violación u otras formas de violencia sexual contra los niños. 5º) secuestro de niños. 6º) Negación del acceso de la ayuda humanitaria para los niños. Todo esto está en un documento, y los “burócratas de escritorio” de la ONU observaron asesinatos, mutilaciones, secuestros, violencia sexual, reclutamiento forzoso, ataque y destrucción de escuelas y hospitales, instalaciones y depósitos de agua. De estos hechos antes, ¿nunca se habían enterado ni habían visto los gobernantes y los que están en los sillones de la ONU? Aunque los más grave de todo es que al parecer, nadie es culpable, pues no se nombra a ningún país. La ONU -tal vez- aún no se enteró: El 6 y 9 de agosto de 1945 EEUU lanzó dos bombas atómicas sobre ciudades indefensas. El 8 de junio de 1972 la aviación de EEUU arrojó napalm sobre la aldea de Trang Bang, Vietnam (allí el fotógrafo Nick Ut inmortalizó a la niña Kim Phuc quemada por el fósforo).

Las bombas en Libia fueron producto de los bombardeos aéreos que realizó la OTAN, en el Yemen los realiza Arabia Saudita; en Afganistán y Paquistán EEUU, en la Franja de Gaza son los israelíes los asesinos con sus bombardeos a la población civil. En Haití las violaciones de niños y jóvenes vienen por parte de los ejércitos de ocupación, con la anuencia de las Naciones Unidas. Por eso, ese comunicado es irrelevante, a no ser que aparezca la segunda parte, por lo menos diciendo quienes son los culpables de tanto atropello a los más débiles de nuestra sociedad. Son deudas que todos tenemos y pocos las denunciamos.

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4 Comentarios
  1. Ugo Massu dice
    Que quede claro: las operaciones militares israelíes en Siria están exclusivamente dedicadas a impedir el fortalecimiento militar del imperialismo iraní en ese país. En la franja de Gaza son los árabes los que atacaron y siguen atacando a la población civil israelí, mientras que el Ejército de Defensa de Israel sigue ejerciendo el derecho a la auto-defensa, aunque en mi opinión no en forma suficientemente resuelta. En el pasado mes, la tiranía nepotista de Assad atacó a la población civil, usando, entre otras, armas químicas, en el noroeste de Siria. El ataque ha tenido como blanco comunidades de esa área, que incluyen un gran número de sirios que ya se habían desplazado por la violencia en otras partes de Siria, y ha destruido instalaciones sanitarias, escuelas, viviendas y campamentos de desplazados internos.
  2. Miguel Santamarina dice
    Que quede claro que los asesinatos de niños no precisan justificaciones, con genocidios a la luz del sol. En los últimos 5 años más de 7.000 menores han muerto o sufrido mutilaciones en Siria. Muchos han muerto de forma espantosa al ser apedreados, crucificados y sujetos a otras tácticas brutales. 1.523 niños palestinos asesinados por las fuerzas de ocupación de Israel. Palestina es una cultura y una nación que el eufemismo internacional ha querido reducir a La Franja de Gaza, que ha vivido bajo el Genocidio de las bombas, de las metralletas, y de la utilización como escudos humanos de los niños por parte del ejercito israelí, donde hay 700.000 niños y niñas en Gaza que fueron sometidos a masacres, asesinatos, a crímenes contra la humanidad, al genocidio, al bloqueo humanitario, secuestro y a la destrucción de de sus escuelas, de sus hogares, de sus familias, de sus casas. Indignante tapar este genocidio de niños, con la excusa de peligros que responden a patologías paranoides.
  3. Ugo Massu dice
    Repetir la difamación, herededa del antisemitismo medioeval cristiano, de que los judíos asesinan niños, no la hace, ni entonces ni ahora, cierta. En Siria son las fuerzas del dictador sirio y el ejército del imperio ruso los que han cometido masacres de civiles inocentes. Por ejemplo en febrero del año pasado los ataques aéreos y la artillería del régimen de Damasco mataron a 71 personas en el área de Ghouta al-Sharqiya, en la vecinidad de la capital siria. Dos semanas antes, un ataque similar había matado a unas 230 personas, incluyendo docenas de niños. En Gaza, los neonazis del Hamás, la sucursal local de la Hermandad Musulmana, fue la que utiliza a los niños, a las escuelas, los hospitales y las mezquitas, como escudos para los ataques contra la población civil de Israel. En Gaza no hay genocidio sino una dictadura brutal y retrógrada de los islamistas. Llamar a los ataques de miles de cohetes lanzados desde Gaza como una “patalogía paranoide” es una infame defensa de la agresión islamista. Solamente en el mes de abril último, los yihadistas realizaron 133 ataques en 24 países del mundo, matando a 822 personas y dejando heridas a otras 1,374. Lamentablemente siempre hubo en nuestro país grupos pequeños que apoyaron al nazismo. Durante la segunda guerra mundial hubo una pequeña e ineficaz quinta columna con un plan de instaurar un régimen vasallo de Hitler, y hoy en día hay quienes simpatizan con el Hamás, que citó los Protocolos de los Sabios de Sion y todas la teoría conspiracionista judeofóbica en su carta fundacional. Hay que combatirlos con esfuerzo y con la verdad.
  4. Jorge Laviano dice
    Quiero ver cuándo el articulista se va a referir también al derecho a existir de los niños en gestación, ésos por los cuales hay tanta campaña de exterminarlos bajo el eufemismo de «interrupción voluntaria del embarazo»

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