Matías CanabarroLiverpool agravó la crisis de Peñarol, que cae a pique en la Anual

Los negriazules fueron ampliamente superiores y ganaron 1-0 en Belvedere.

Peñarol volvió a jugar mal y tropezó en Belvedere, donde Liverpool le ganó 1-0 para dejarlo a 5 puntos de los líderes del Clausura. Pero lo más preocupante para los mirasoles es que están 6 puntos debajo de Nacional en la Anual, una tabla que hasta no hace mucho les pertenecía.

Una de terror

Ese sería el ganador si jugáramos a ilustrar con un género cinematográfico lo que hizo Peñarol en Belvedere. La actuación del equipo fue terrorífica: hay que esforzarse mucho para encontrarle una virtud a su flojísimo primer tiempo, en el que la mejor noticia fue no irse perdiendo.

Es que, por más voluntad que se le ponga, es imposible jugar al fútbol errando prácticamente todos los pases que se intentan. La imprecisión aurinegra abrevió sus posesiones e hizo caer estrepitosamente la posibilidad de crear peligro.

Peñarol se preocupó más por no regalarle espacios a Liverpool que de cualquier otra cosa. Para eso, apeló a líneas compactas, instaladas casi totalmente en campo propio.

Eso tuvo un doble efecto: limitó por momentos al local y dejó a Xisco confinado a la más absoluta soledad en ofensiva. Para poder hacer algo en esas condiciones, más que Jiménez, el apellido del español debía ser Potter.

Incluso con Peñarol obsesionado con limitarlo, Liverpool encontró espacios, y si el cabezazo del «Colo» Ramírez no fue a parar a la red fue gracias a la gran atajada de Dawson.

Al fin el equipo del «Memo» se adelantó en la cancha y empezó a cruzar la línea media con más gente. Pero el resultado fue el mismo: Peñarol siguió siendo completamente inofensivo, y Liverpool sumó otras dos chances claras (ambas de Guastavino, una que se fue afuera por centímetros y otra que pegó en el palo).

Si algún carbonero no quedó temblando luego de lo que produjo el equipo en la primera mitad, tiene nervios de acero.

Un final previsible

Nada cambió en la segunda parte. Por el lado de Peñarol, las ideas seguían brillando por su ausencia, lo que hacía que el equipo fuera repetitivo y no tuviera profundidad alguna.

Tuvo la pelota más tiempo que en la primera parte, pero esto no le permitió jamás inclinar la balanza a su favor. Los cambios, motivados por la necesidad y los bajos rendimientos (el «Cebolla» fue apenas una sombra del jugador que marcaba diferencia no hace mucho tiempo y salió a los 64’) no pudieron aportar nada para torcer el curso de las cosas.

La única llegada de Peñarol fue a los 84’, con un cabezazo cruzado de Viatri que se fue al córner. Un rato antes, Fedorczuk se «comió» un penal por una mano de Rojas dentro del área, que generó un gran reclamo de los negriazules.

La justicia tardó pero llegó. Liveprool, que hizo muchos más méritos a lo largo de los 90’, se puso 1-0 gracias al agónico cabezazo de Franco Romero, que saltó entre Formiliano y Viatri para marcar el gol que dejó escrito el final de la historia.

2 Comentarios
  1. alfredo alsamendi dice
    En el último párrafo el comentario informa que Liverpool jugó mejor. Qué raro que se cometa un desliz de ésos. A la gente de los equipos grandes no les molesta tanto que digan que jugaron mal, pero les irrita que les digan que el cuadro chico jugó mejor. Por favor. Sin contar que le perdonaron la vida a Pereira, que debió ser expulsado.
  2. Máximo Capucho dice
    No tenemos equipo, tácticamente, nada. Pero es Peñarol. Esperemos a diciembre.

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