MÚSICALautaro Moreno: “Siempre tuve esa necesidad constante de crear y de abrir la cabeza”

“Soul Side” es el álbum debut del productor y beatmaker, que para sumergirse en el género ChillHop, se viste artísticamente como “EME ESE”.

Soul Side (el Lado del Alma si la traducción se hace pertinente), es el álbum debut de Lautaro Moreno, en su faceta como productor y beatmaker bajo el nombre de EME ESE informaron a LA REPÚBLICA desde la producción del artista.

El LP, fundamentalmente instrumental, sumerge al oyente en la profundidad de un género como el ChillHop.

Los sonidos sucios propios de Lo-fi, la presencia de la lluvia y el agua, la bruma constante que danza entre tema y tema, hacen a las delicias de un disco Oriental con influencias orientales y europeas.

Con excelentes colaboraciones, que sin desmerecer el trabajo de los MCs obran orgánicamente, casi como si fuesen samples, podemos encontrarnos con: Eli Almic, Yizuz Crazy, AVR, Snow Peace y la siempre soberbia mano de DJ RC en los scratches, además de la colaboración de músicos como Felipe Fuentes, Rafael Lizarazu, Fabián Silva, Ivan Barceló y el propio Lautaro Moreno en los teclados.

LA REPÚBLICA para saber más sobre este nuevo proyecto de Lautaro, dialogó con el artista.

¿Cuándo iniciaste tu carrera como beatmaker?
Creo que mis comienzos fueron algo así como hace cinco años, en ese entonces tocaba mucho con Márama y viajaba todo el tiempo, por lo que cuando venía a Montevideo tenía tiempo libre y lo utilizaba regando mi intelecto: leyendo, haciendo cursos de redacción y produciendo música. Siempre tuve esa necesidad constante de crear y de abrir la cabeza. En ese momento vivía todavía con mis viejos y compartía cuarto con mi hermano. Empecé a tener mucha sinergia con dos amigos de mi hermano que estaban para hacer freestyle y rapear, y nos juntábamos en el cuarto a experimentar cosas y a tener charlas existenciales. Yo, que había sido fanático de Eminem desde muy chico, siendo un artista que me marcó en mi vida, sentía que estaba volviendo a mi centro. Casualmente Snow Peace, uno de los MCs colaboradores de mi disco, es uno de esos amigos con el que empezaba a experimentar cosas en aquel entonces.

“Soul side” se sumerge en el Chill Hop, ¿cuándo comenzó tu vinculación con este género?
No recuerdo con exactitud cuándo fue, pero sí reconozco que en el último año que estudié Comunicación Social -hace unos siete años- ponía las radios de Chill Hop y Lo-Fi de Youtube para leer, estudiar o escribir y sentía que me ayudaba a concentrarme y que a su vez era un gran disparador creativo. Tiempo después, tuve una pequeña crisis donde sufrí algunos trastornos de ansiedad y esta música fue tremendo cable a tierra. Ya en un momento generaba un efecto mántrico en mí, donde algunas veces recuerdo haber utilizado esa música para dormir. Entre el Chill hop, la meditación y algún sahumerio generaba el mix ideal para encontrarme conmigo mismo y entrar en un clima absolutamente relajante. Cuando empecé a producir era la música que más placer me daba hacer. Conectar con la sensación y la intención de estar tranquilo y en calma.

¿Cómo fue el proceso creativo de este álbum?
El proceso creativo tuvo dos etapas muy marcadas: Por un lado, el proceso individual de cada track, que cada uno se remonta a un momento en particular de mi vida que recuerdo con mucha exactitud. En Soul Side hay canciones que hice hace más de dos años, de hecho, algunos teclados que grabé en ese entonces quedaron como estaban en ese momento. Me gusta así. Que sea lo que fluye y creo mucho en la energía y las sensaciones que pueden transmitirse en un momento exacto. Algunas canciones las recuerdo estando a las dos de la mañana con auriculares en oscuridad absoluta de mi cuarto, en la casa de mis viejos y otros en una mañana cualquiera pero única, ya en mi nueva casa. También me veo repitiendo las melodías mientras andaba en bici. Soy una persona un poco obsesiva y perfeccionista por lo que por un tiempo me costó finalizar los trabajos. Un día vino Rolo Borrazas a casa (Pure Class Music), le mostré algunos temas y me dijo: “¿Qué hace esta música metida en tu computadora hace dos años? Yo solo estaba haciendo lo que me gustaba y de hecho me gustaba mucho poner los beats que hacía en mi casa e improvisar un rato con el teclado. De hecho, empecé a hacer LIVE SETS donde tocaba en vivo mis propias composiciones, pero nunca había publicado música. Cuando llegó el COVID y la cuarentena este año, dije: bueno, tengo que sacar el disco. Reuní todas las canciones que conceptualmente me parecían parte de este primer capítulo de mi camino y lo empecé a visualizar. Gasté toda mi energía en llegar a la mezcla que imaginaba y luego Felipe Fuentes, amigo y colega de hace años, me dijo que le interesaba mezclarlo y lo fuimos haciendo en conjunto hasta que llegamos al producto final que queríamos. Fue fundamental contar con él en este proceso final, porque yo estaba perdiendo objetividad sobre mi propia música. Feli, además, puso líneas de bajo deliciosas y un solo de guitarra en Silky que todavía me fascina. Cada canción era un mundo diferente pero que tenía como un fin en común. Estar Chill.
La segunda parte fue también fundamental y se trata de la realización estética/audiovisual del disco. El año pasado grabamos con RAD AS FUKK, una productora audiovisual increíble en la que hoy formo parte, un video de un LIVE SET llamado HYBRIDS, -que de hecho tiene cinco de las canciones del disco-, en la Estancia Taranco. Ese fue un poco el comienzo de nuestro vínculo artístico y la fusión de nuestras artes.
Con la cuarentena siendo un hecho y el tiempo libre apremiando, empezamos a hacer reuniones creativas por zoom y fue ahí que conectamos el concepto del agua como elemento primero -siendo que era mi primer álbum- y lo que genera la sensibilidad de Fede Orihuela en el lente filmando estas texturas. Trabajamos junto a Mati Jara el concepto estético y tuvimos un flow impresionante. Mati se convirtió en el arquitecto estético del proyecto. JShorke se sumó para hacer unas tomas de drone para el sencillo que lleva el nombre del disco. Con mucha sinergia llegamos a un trabajo final que la verdad me enorgullece mucho. El otro día cuando salió el disco veía tan linda estéticamente la portada que me dieron ganas de tenerlo en vinilo, jaja.

¿Cuáles son tus planes a futuro?
Qué pregunta jaja. A futuro siempre me voy a encontrar creando. Es mi motor. Por lo pronto, tengo un montón de singles para sacar con diferentes artistas de la escena. También tengo algunos proyectos por terminar con artistas chilenos. Además, tengo en camino un EP muy conceptual que salió con un amigo productor que vivió un año y medio en china y trajo de allá un montón de canciones que usamos como samples. Por otra parte, entré hace unos meses en el mundo de los vinilos y me coparía hacer un próximo álbum a base de samples de vinilos. Es como la raíz de todas las cosas. Donde nace realmente el Hip Hop. Me motiva mucho la idea de que hoy en día con el mundo globalizado la posibilidad de conectar con gente de otros países está a un hashtag de distancia, por lo que también sueño con poder colaborar con artistas de otros países: Cuba, Puerto Rico, Estados Unidos, Europa o China, quien sabe. Y también poder sumarle a esto que hago, que realmente amo y es lo que me nace, el hecho de viajar y compartir mi música con el mundo. Romper un poco las fronteras y ver qué pasa. No me voy a encerrar en ningún género y voy a hacer la música que me represente de acuerdo al momento que esté viviendo como persona.

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