ENTREVISTAS EN TIEMPOS DE LA COVID-19Laura Galín: “Ojalá prime la cordura y se aprueben protocolos razonables y aplicables”

Actriz, coreógrafa, bailarina y docente. Ha participado en más de cuarenta espectáculos de artes escénicas con los cuales ha realizado giras y presentaciones en Uruguay, Argentina, Chile, y Cuba.

Presente en varios festivales,ha obtenido premios tanto a nivel nacional como internacional. Directora desde el año 1989 de su propio Instituto de Danzas. Hoy responde desde Paysandú, Laura Galín.

A partir del 13 de marzo cambió la vida de los artistas, ¿cómo influyó esta crisis sanitaria en tu trabajo?

Fue devastador. Los primeros días no sabía qué era lo que me pasaba en el cuerpo. Sabía que algo estaba mal, pero no lo podía traducir. Habíamos arrancado un año con un ritmo vertiginoso. Tuvimos en enero un intensivo de ensayos de una obra que se estrenaría en marzo, en la que yo hacía las coreografías, luego nos fuimos a un festival en Chile, al volver tuvimos el Festival Cercanías en Sala Verdi, donde repusimos una obra de teatro-danza, en seguida tuvimos las funciones de Matrioska en el ciclo “Ellas en la Delmira” en el Solís. Recién ahí volvimos a Paysandú y tuvimos funciones de Matrioska en el ciclo “Ellas en Marzo” en el Florencio y comenzamos con los últimos ensayos de cara al estreno de la obra “La inminencia de la Fragilidad”, con la Liga de Artes Escénicas del Litoral. También estábamos comenzando el proceso creativo de Recorrido Imagina, un espectáculo itinerante a bordo de un ómnibus que cada año estrenamos en la Semana de la Cerveza de Paysandú. Paralelamente, estábamos en plena campaña de inscripciones para el Instituto de Danzas. El comienzo de la emergencia sanitaria nos encontró en la primera semana de clases, y con los ensayos generales y montaje de la obra. Fue un golpe durísimo.

Como profesora de danza, ¿cómo reinventaste esta actividad?

No hubo una “reinvención” propiamente dicha.Fue más bien una reacción a una realidad para la que no estábamos preparadas. Desde el instituto utilizamos las plataformas virtuales para mantener el contacto con el alumnado, pero sabiendo que era algo transitorio. Si bien pudimos adaptar un poco los contenidos a las clases virtuales, es innegable que los procesos de aprendizaje en danza y artes escénicas son netamente presenciales.

Las salas cerradas, las obras de teatro en larga pausa al igual que las giras programadas, ¿hay posibilidades de retomar las actividades en este 2020?

Esperemos que sí. Tenemos la esperanza de que podamos volver a hacer funciones este año. Ya hubo avances en ese sentido, como la modificación del decreto que prohíbe los espectáculos públicos. Ojalá que ahora prime la cordura y se aprueben protocolos razonables y aplicables.

La creatividad quedó entre el encierro y el aislamiento, ¿surgieron ideas para algún nuevo proyecto?

Si. Surgieron varias cosas. Algunas se desarrollaron más que otras. Actualmente estamos en los inicios de un nuevo proceso creativo con Imagina.

Casi todos los grupos están utilizando diferentes plataformas para comunicarse y seguir sintiéndose cerca del público, ¿hubo alguna experiencia de este tipo con Matrioska u otra obra?

No. Al igual que con las clases virtuales, considero esta etapa como algo pasajero, transitorio. No quisimos subir registros de las obras, porque no fueron hechos para eso, sino como registro documental o para presentar en festivales o llamados. Incluso tuvimos una propuesta para hacer algo filmado, y estuvimos intentando e intercambiando ideas, pero finalmente declinamos porque no le encontramos la vuelta. Para mí el teatro es vivencial, es presencial. O no es.

La ley nacional de teatro, ¿la ves viable en estos momentos?

No tengo los elementos suficientes para evaluarlo. No la conozco en profundidad.

El teatro independiente está atravesando una de las peores crisis por ser un sector muy vulnerable ¿tú medio de trabajo es el teatro? ¿cómo vives estos momentos?

El teatro y la docencia constituyen nuestra principal fuente de ingresos. Si bien hemos podido sobrevivir en estos meses, veo con preocupación este aplazamiento injustificado de las actividades artísticas, concretamente la reapertura de las salas de teatro y las escuelas de formación artística. Creo que no está primando la coherencia a la hora de ceder los permisos para las habilitaciones y resulta doloroso saber que una vez más, los artistas somos los damnificados.

¿Cómo ves el día después de esta crisis, alguna perspectiva para continuar la marcha?

Ojalá esta crisis, este STOP, sirva para reafirmar compromisos con nuestra muchas veces vapuleada actividad artística y esa efervescencia que estamos juntando salga a empapar a todos los sectores de nuestra sociedad, en especial a aquellos que ahora se desviven en defensa de los artistas. Cuando todo esto pase, porque alguna vez pasara, sueño con los teatros desbordados de gente y sueño con propuestas de calidad en todo nuestro país.

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