Las relaciones homosexuales son más frecuentes que las heterosexuales entre los bonobos

Un estudio demuestra que las hembras bonobos prefieren las relaciones homosexuales a las heterosexuales como forma de generar cohesión dentro de la comunidad.

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Si hay algo que ha sido tabú en las sociedades de las diferentes culturas humanas de la historia, eso es el sexo.

Seguro eso no fue siempre así a lo largo de nuestra evolución, pero en algún momento la desnudez pública pasó a ser un crimen, los deseos un pecado y los contactos físicos pasaron a caer fácilmente en casos de acoso.

No es segura la forma en la que los cuerpos humanos pasaron a ser presas del pudor, pero de a poco la sexualidad pasó a estar vetada de todo discurso, las palabras huyeron del placer y la reproducción pasó a ser la única excusa (declarada) para justificar los encuentros sexuales entre individuos de nuestra misma especie.

Aunque estos comportamientos humanos han sido naturalizados al punto de sostener que el pudor es parte inamovible de nuestra civilización, una especie muy emparentada a la nuestra da indicios de otras hipótesis para la evolución de nuestro comportamiento social.

Los bonobos (Pan paniscus) son una especie de chimpancé más similar a nosotros que los chimpancés que estamos más acostumbrados a ver por televisión o en el zoológico, los Pan troglodytes.

Sucede que los bonobos tienen un funcionamiento social que podría resultar alarmante para muchos padres y personas de fe: utilizan las prácticas sexuales como estrategia para generar paz y cohesión en el grupo.

Si un humano ve a estos animales en su hábitat natural con los ojos de un ciudadano consumidor del siglo XXI, lo más seguro es que piensen que los bonobos son «hippies sin remedio», pero la verdad es que es gracias a esos comportamientos sexuales libres entre individuos que se ha desarrollado su empatía.

Estos chimpancés no compiten entre sí por territorio ni por comida, sino que todo es compartido entre los miembros de la comunidad.

Tampoco es habitual la competencia entre los machos por las hembras, ya que todos comparten su cuerpo y placer entre sí, incuso estando naturalizados los encuentros sexuales entre individuos del mismo sexo.

El único encuentro sexual que condenan como sociedad es el que involucraría a una madre con su hijo, pero descartando el incesto, todo es legal. Tanto entre hembras como entre machos son comunes los rozamientos entre genitales como método para reducir tensiones y mantener la paz grupal.

Recientemente una nueva investigación publicada en la revista Science Direct logró ahondar sobre el significado que adquieren las relaciones sexuales dentro de las comunidades de bonobos, y particularmente sobre el significado que tienen para las mismas las relaciones homosexuales.

En efecto, los encuentros sexuales entre individuos del mismo sexo son aún más frecuentes que aquellos que involucran a individuos de sexos opuestos, sobretodo en el caso de las hembras. Los científicos creen que este tipo de comportamiento reforzaría las relaciones sociales a futuro.

La investigación consistió en el recogimiento de datos de comportamiento y de niveles hormonales durante más de una año entre la población adulta de una comunidad de bonobos que vive en el bosque de Lui Kotale, en la República Democrática del Congo.

Una de las hormonas estudiadas a través de muestras de orina fue la oxitocina, la cual es liberada luego de mantener interacciones sociales positivas como las relaciones sexuales. Esta hormona promueve la cohesión y la cooperación entre los integrantes de un grupo, por lo que un aumento en los niveles de la misma indicaría un reforzamiento del relacionamiento social.

Los resultados obtenidos mostraron concentraciones mayores de oxitocina en las muestras de orina de las hembras luego de tener relaciones homosexuales, pero no ocurrió lo mismo después de que las hembras tuviesen relaciones heterosexuales.

Por ende, las hembras se verían más predispuestas a reforzar sus vínculos sociales a través del sexo con otras hembras antes que con machos.

Dentro de las comunidades de bonobos los individuos que mantienen entre ellos mayor número de relaciones homosexuales son aquellos que se ayudan más mutuamente durante los posibles conflictos, y esta investigación demostró que las hembras son las que forman la mayor cantidad de este tipo de lazos afectivos.

«Este comportamiento podría explicar por qué las hembras alcanzan altos rangos de dominio en la comunidad de bonobos», explicó a Hipertextual Martin Surbeck, coautor del estudio e investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y de la Universidad de Harvard (EEUU).

«Nuestro estudio sugiere que tanto en humanos como en un pariente filogenético cercano, la evolución del comportamiento sexual hacia el mismo sexo puede haber proporcionado nuevas vías para promover altos niveles de cooperación», concluye la coautora Liza Moscovice.

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1 comentario
  1. alfredo alsamendi dice
    Ya me imagino a varios legisladores juntando firmas…

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