#OpiniónLa punición de talante autoritario

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En el marco del acto celebratorio de los diez años de la Lista 404 de Montevideo, el precandidato presidencial por el Partido Nacional senador Luis Lacalle Pou se manifestó favorable a habilitar a la Policía a pedir documentos de identidad en la calle como procedimiento preventivo.

Según anunció el líder del sector Todos, esa sería una de sus primeras medidas de gobierno en materia de políticas de seguridad ciudadana, en caso que el dirigente nacionalista sea electo como presidente.

Al respecto, Lacalle Pou criticó ácidamente los mega-operativos barriales del Ministerio del Interior, que, según afirmó, son concebidos “para el cine y la televisión”.

Como se recordará, en el marco de la campaña electoral de 2014, en una entrevista concedida a La Diaria, Luis Lacalle Pou anunció que, si ganaba las elecciones, restablecería y transformaría en ley el decreto 690 del año 1980, que habilitaba a la Policía a detener a cualquier individuo sin necesidad de que existan pruebas de la eventual comisión de un delito.

La medida, que fue derogada en 2005 por el primer gobierno del Frente Amplio, databa de la época de la dictadura y había sido firmada, coincidentemente, por otro blanco de extracción herrerista: el patético dictador Aparicio Méndez.

El decreto 690/80, que aparentemente es avalado por el precandidato nacionalista y por su equipo de asesores en seguridad, permitía realizar detenciones en régimen de averiguación sin orden judicial.

Obviamente, la adhesión a estas herramientas punitivas es propia de una mentalidad recalcitrantemente reaccionaria y típica de una colectividad partidaria que, en el pasado, colaboró con el despotismo con dirigentes que ocuparon lugares en ministerios, intendencias y en el Consejo de Estado que usurpó, durante casi doce años, las funciones del disuelto Parlamento,

Ese perverso mecanismo indagatorio permitía a las fuerzas represivas disponer la privación de libertad sin causa fundada, bajo el pretexto de obtener información relacionada con supuestas conductas delictivas.

De todos modos, el decreto fue empleado también para practicar detenciones arbitrarias a opositores al régimen. En algunos casos, las personas, que ni siquiera eran procesadas por la “justicia” militar, se transformaban literalmente en desaparecidas.

En ese contexto, la Policía contaba con prerrogativas ilimitadas, ya que, por simple convicción o sospecha, ponía en práctica el procedimiento sin evaluar las consecuencias de las medidas y con absoluta impunidad de actuación.

Como es notorio, la Constitución de la República dispone, en su artículo 15, que “nadie puede ser preso sino infraganti delito o habiendo semiplena prueba de él, por orden escrita de juez competente”.

Por supuesto, sería una inocentada pretender que un gobierno que arrasó literalmente todos los derechos civiles e individuales respetara este inalienable precepto constitucional.

Empero, lo más grave es que el cuestionado decreto se mantuvo vigente, con la aquiescencia de todo el bloque conservador, durante la primera presidencia del colorado Julio María Sanguinetti y fue aplicado, en algunos casos en forma parcial, por los gobiernos de derecha que le siguieron, entre ellos el del padre del precandidato, Luis Alberto Lacalle.

Esas operaciones en plena “democracia” fueron conocidas como razzias, que, según el diccionario de la lengua castellana, es una “incursión en territorio enemigo para saquear o destruir”.

Si bien el vocablo con el tiempo ha ido mutando su significado, estos operativos policiales que vulneraban groseramente las libertades consagradas por nuestro marco normativo, cumplieron durante años una función claramente intimidatoria pero naturalmente también confrontativa, que estableció un radical antagonismo entre la Policía y la juventud.

Al respecto, vale recordar que una persona podía ser detenida en forma preventiva por el mero hecho de ser joven, por su vestimenta, por el largo de su pelo, por la barba y por usar adornos originales derivados de la moda.

Otros que padecieron una cruda represión policial en el marco de un protocolo que Luis Lacalle Pou aspira a exhumar, eran los homosexuales y en particular los travestis, además de los adictos a diversas sustancias psico-activas cuyo consumo no está prohibido.

En esas situaciones de extrema vulnerabilidad para los privados de libertad, fueron perpetrados salvajes actos de violencia y violaciones a los derechos humanos: empujones, cacheos, puntapiés, golpes con cachiporras, torturas y, en algunos casos, hasta prácticas de abuso sexual.

Si bien nadie niega que la inseguridad es el principal problema de la agenda pública, la estrategia para combatir el delito -que es por cierto un fenómeno multicausal y por ende de abordaje interdisciplinario- no puede transformarse en un bumerán que lesione gravemente los derechos soberanos de la sociedad.

Es evidente que Luis Alberto Aparicio Alejandro Lacalle Pou quiere competir en la interna blanca con Jorge Larrañaga y también con el líder del Partido de la Gente Edgardo Novick, para determinar quién ocupa el primer lugar en el ranking de reaccionarios con fuerte tufillo a dictadura.

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4 Comentarios
  1. Luis muniz dice
    Dejense de joder ¡¡ prefiero que un policia me pida la cedula y nooo que un chorro y o picaflor me pida mis pertenencias. No saquen el cuco de la dictadura. A algun pseudo nostálgico comunista convencen , a mi no¡
  2. LAPISLASZULI dice
    TODO LO DETALLADO ES COMPARTIBLE, EXACTO, Y PODRIA LLEVARSE UN EXCELENTE, PERO… PERO HAY UN AFIRMACION, UNA SOLA QUE AL SER UNA FALACIA ENORME, ESA NOTA SE VUELVE A REGULAR. LA SEÑALO: “La medida, que fue derogada en 2005 por el primer gobierno del Frente Amplio”. ACLARO, QUE DESDE 1994, EL TRIO VAZQUEZ/NIN NOVOA/ ASTORI, FIGURABAN COMO CANDIDATOS DEL “Encuentro Progresista”, PARTIDO CREADO POR TABARE VAZQUEZ, EN ESE AÑO, QUE VOTAMOS Y TUVIMOS BUENA CANTIDAD DE VOTOS, QUE AUMENTO EN 1999, LO QUE OBLIGO A LOS ROSADOS A IDEAR Y SACAR EL BALOTAJE, Y FUE EL 1º, DONDE LOS pptt, SE TIÑERON DE ROSADO, PERO QUE A LA 3ra. DE NADA LES SIRVIO, PORQUE EN OCTUBRE DE 2004 LES PASAMOS POR ARRIBA, EN 1ra. VUELTA, MAYORIAS EN AMBAS CAMARAS: “El Encuentro Progresista gana las elecciones y la calle – TABARE VAZQUEZ ES EL PRESIDENTE. ETC.
  3. elcacho dice
    Sr. Luis Muniz, causa incertidumbre si su comentario es patètico o Ud. es tan joven que no viviò el despotismo de la dictadura. Dele una chance al uniformado y sentirà en carne propia lo que es la tortura. No olvide quee tenemos desaparecidos, adultos, niños, mujeres violadas impunemente, y hasta hoy los traidores a la patria estan impunes. Si eso es lo que Ud. prefiere, yo, personalmente, prefiero un mal conocido que un bueno por conocer.
  4. Roque Di leva dice
    Lacalle Pou quiere hacer experimentos con la gente, claro seria mejor informarse bien lo que es pedir documentos en la calle a cualquier persona que es sospechosa o no le gusto la cara o porque es un vago y te miraban las manos haber si eras un trabajador , para que te dejaran tranquilo o te metían en un calabozo por un día porque el policía que detuvo te confundió con parecido delincuente, lo quiero ver a el caminando por la calle y que se le acerque un uniformado y le pida documentos, como no simpatizante, lo confunden con un delincuente y te retienen en el patrullero un par de horas aunque sea un político conocido.

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