William Marino, analista¿La noche viene sola o la traen?

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La derecha se viene con todo, trabaja a todo ritmo, guiada a control remoto desde muy lejos. Aunque usted no lo crea. Basta con mirar como proceden los grandes medios de comunicación para darse cuenta de cómo se trabaja y se trata al mundo. Las revueltas fomentadas y amplificadas de Venezuela, Siria, Libia o Nicaragua, con muertos en sus calles o bombardeos deliberados por parte de los imperios más despreciativos, como lo son EEUU, Francia o Inglaterra.

¿Cuántos civiles han muertos en Colombia, México o Brasil? Es una pregunta que nos debemos de realizar, todas las personas de buena voluntad. Pero no solo matando a sangre y fuego, es que se va contra gobiernos, legítimamente electos. Cambia según sea la ubicación geográfica del país y las riquezas que de él se pueda sacar. La misma puede ser energía, minerales, agua o lugares estratégicos en el mundo.

Lo más interesante de esto es lo ingenuo que somos los que nos creemos de izquierda. Ingenuos cuando decimos, porque así lo creemos, que los imperios antes nombrados y países con gobiernos laderos, y transnacionales a cuestas, no trabajan para quedarse con nuestras riquezas. NO para invertir, sino para ocupar países en forma descara o con sus testaferros. Nosotros creemos que el poder económico, el dueño del gran capital va a decir: “vagos y mal entretenidos, tomen este aumento de sueldo que ustedes se lo merecen”. Eso nunca va a suceder, es más ese dueño del poder económico y de los medios de comunicación va a tratar de conquistar aliados en las capas medias de la población y aun en el pobrerío con el cuento que ellos a través de su brazo político miraran más por ellos que la izquierda. La pelea es cada vez más despiadada y descarnada.

La Iglesia desde su poder con el Santo Padre, sus obispos, cuando ven su poderío espiritual ceder, sacan toda una batería de buenos deseos hacia el pobrerío, ese que come más “salteado que caballo de ajedrez”. También está el “buen patrón”, que se da cuenta dónde le aprieta el zapato.

En nuestro país hoy tenemos a salvadores de la patria como el “movimiento de los autoconvocados”, los que son apolíticos, los que son y así lo dicen, los que trabajan de sol a sol en sus pequeños o grandes campos, los que en su gran mayoría, se movilizan en “costosas” camionetas, utilitarias o no, son sí aquellos que dependen en muchas ocasiones de los precios internacionales, son aquellos que cuando les va bien se olvidan de su “vecino” y aun de toda la sociedad, son aquellos que “odian” a los que no son de su clase. Decimos esto, pues ellos dicen que les va mal, muy mal, han sido muy provocadores con el decir: “Que corra sangre si tiene que correr”; somos una agremiación, no se sabe de qué, sí para qué.

En esta agremiación se han refugiado, escondido, gente que forma parte de la Asociación y Federación Rural, las grandes concesionarías de marcas a nivel mundial, las inmobiliarias y ni hablar de la derecha política, que son los “organizadores” entre bambalinas junto a los grandes medios de comunicación entre otros. Un denominador común es que en su inmensa mayoría apoyaron la dictadura “militar” (1973-1985). Todos los que están en estas movilizaciones políticas e ideológicas, aunque ellos digan lo contrario, son contra la izquierda, en especial contra el Gobierno, pero más que nada se oponen, son contrarios a una consigna por la que luchó José Artigas, aquel que dijo: “Que los mas infelices sean los más privilegiados”.

El 7 de mayo, este movimiento político, que al parecer cambió, o pretende cambiar de nombre por el de “Un solo Uruguay”, estuvo presente en la localidad de La Macana, Florida. Allí se reunió el Consejo de Ministros, abierto al pueblo, al mundo, lejos de la capital, para poder escuchar a los vecinos, a toda esa gente que nunca habían visto de cerca una reunión del Poder Ejecutivo.  Es ahí donde el egoísmo del poder económico de Un solo Uruguay, no quiere que vaya el Presidente. Es ahí donde los autoconvocados, pensaron “prohibir”, al parecer aun por la fuerza, la asistencia del presidente Tabaré Vázquez. Eso entra dentro del “plan político”, pues un edil del Partido Nacional, habría propuesto sitiar Montevideo, rodearla con camiones, para que no entrara nada, “pues nosotros somos los dueños del transporte”. Otro personaje del Partido Nacional, había dicho que hay que apuntar a la yugular y hacerla explotar como una bomba de fragmentación. Tenemos que salir y tirar miles de litros de leche, soltar en las calles de Montevideo miles de ovejas, debemos quebrar al Gobierno, aunque para ello deba correr sangre. Porque si el Gobierno “le rompe la cabeza a los autoconvocados, desnuca al Partido Nacional”.

Lo cierto es que estos engendro de la derecha siguen luchando por dividir al Frente Amplio, a la fuerza política del Gobierno, ayudados muchísimo por la falta de militancia a todo nivel de la política de izquierda, aun cuando solo faltan 385 días para las primeras elecciones, no obligatoria.

Nuestro Frente Amplio tiene planes solo de salir a través de los nuevos medios de comunicación o sea las redes. Pero qué flojos que estamos y qué bronca tiene la gente, en los barrios…

 

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1 comentario
  1. Luis II dice
    Pero que muchachos estos “autoconvocados”, es una forma de actuar que no es común por estos lares! Se ve que cumplen instrucciones dictadas de otros lados. Pero los uruguayos no son bobos y no van a entrar en esa jugada. Basta mirar para Brasil y Argentina y ya se ve el fin de la película.-

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