La mujer y la murga: «No estamos dispuestas a seguir cediendo espacios»

La murguista Majo Hernández, de la Falta, afirmó que su murga logró visualizar y poner su voz para amplificar discursos de resistencia en el momento coyuntural que estamos atravesando.

Majo Hernández es integrante de la murga Falta y Resto desde 2018, en su condición de cupletera y de prima lisa. Este año, además, escribió un cuplé y trabajó en la puesta en escena. Invito a las compañeras a estar más unidas que nunca, a resistir desde la alegría, desde el arte, desde el compañerismo y la solidaridad, rescatar la infancia, de poder ver a los niños y a las niñas y poder entender entre todos y todas que el hecho de venir a la vida es de todos y de todas por igual.

¿Cómo nace la idea de formar parte de la murga? ¿A qué responde la necesidad de hacer una murga paritaria?

Haber sido convocada al primer grupo de mujeres de Falta y Resto como una murga paritaria me pareció súper interesante.

Ya había trabajado con Falta y Resto en el 2007 con el espectáculo Anarquía haciendo un trabajo de construcción psicológica de los personajes.

Me hice murguista por mi madre que era muy fan de la Falta y Resto y cuando me invitan a formar parte de la murga sentí que era una posibilidad de amplificar mi voz desde esta herramienta popular, cuando digo mi voz significa ampliar la voz de otra mujeres murguistas, de otras mujeres y de otras existencias disidentes en lo que refiere a mi militancia feminista.

En todo ámbito que habito lo intento hacer desde una militancia y de un activismo feminista me parece un lugar buenísimo. También la idea que fuera una cuestión paritaria, de que la mujer no apareciera otra vez desde un lugar del decorado, sino integrando las filas y que se rompieran frases del pasado.

Encontrarme con otras mujeres, cada una con su visión de historia, del mundo y del feminismo nos sirvió a todas las que formamos parte de Falta y Resto para habitar este espacio del que fuimos despojadas.

En la decisión de la murga, pienso que la Falta iba acompasando los diferentes discursos y lo que de alguna manera la historia ha solicitado que se amplifique como voz popular, y más allá del movimiento feminista es un movimiento que tiene muchísimos años en el mundo carnavalero.

La Falta una vez más logró tomar ese emergente rabioso del momento como respuesta frente a los momentos que corren, lo que no quiere decir que Falta y Resto es una murga feminista.

La Falta logró visualizar y poner su voz para amplificar esos discursos que considera es la resistencia en el momento coyuntural que estamos atravesando.

Una de las cosas que rompe la estructura es decir: por qué estamos pensando solo en varones. Los Castro se ponen de acuerdo en que le estaban «errando» y que es hora de dejar de cerrar la cancha.

¿Sienten el patriarcado en el mundo del carnaval?

El patriarcado se siente constantemente y más en los cuerpos de las personas que nacimos con una genitalidad con vulva y ovarios, es imposible no sentir el patriarcado.

¿Una reflexión para este 8 de marzo? ¿Qué les dirías a tus colegas?

Que puedan visualizar la opresión en la que hemos transitado y transitamos.

Es una invitación de autorreflexión también para los varones de poder hacerse a un lado. Una invitación a la resistencia en estos tiempos donde la nueva derecha viene por la nueva agenda de derechos cuando en realidad es una reivindicación de derechos arrebatados desde el momento que nacemos.

Invito a los compañeras a estar más unidas que nunca, a resistir desde la alegría, desde el arte, resistir desde el compañerismo y la solidaridad, resistir desde rescatar a la infancia, de poder ver a los niños y a las niñas y poder entender entre todos y todas que el hecho de venir a la vida es de todos y de todas por igual.

No podemos arrebatar espacios, arrebatar cuerpos, no podemos conquistar territorios violentamente, seguir violando y matando, simbólica y literalmente.

Les pido a los murguistas y al carnaval oficial una reflexión, que es que el carnaval es del pueblo, es una herramienta popular. Las mujeres no estamos dispuestas a seguir cediendo los espacios que nos arrebataron.

톭ⷻo耀అp>Para la secretaria de equidad y género del PIT-CNT Ana Aguilera el resumen de los últimos 15 años es la concreción de demandas por las que se venían trabajando hace muchos años, Uruguay aprobó diversas leyes que atienden situaciones de desigualdad basada en género, vinculadas a la participación política, derechos laborales, violencia, salud sexual y reproductiva, etc.

Por ejemplo las cláusulas de género en los convenios colectivos, esto fue una demanda que desde los noventa estábamos peleando; se creó la Ley de Reproducción Humana Asistida que regula el acceso a técnicas de reproducción asistida, se extendió la licencia por maternidad y paternidad, se estableció el medio horario para madres que amamantan también en el sector privado y el derecho de los padres a tener licencia por paternidad, se extendió la licencia para padres de hijos prematuros y uso de licencias y horarios especiales por adopción, se aprobó la Ley de violencia hacia las mujeres basada en género, el embarazo puede ser interrumpido legalmente, hoy se accede de manera gratuita a la Vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), día libre, ley de cuotas, igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, sala de lactancia, matrimonio igualitario, con la aprobación de la ley de acciones afirmativas, se implementó el Sistema Nacional Integrado de Cuidados que garantiza la atención de la población en situación de dependencia.

Hemos trabajado en temas fundamentales como la participación hacia dentro y fuera del movimiento sindical.

Mensaje para el 8 de marzo

Pensar entre todas y todos, cómo podemos imaginar un mundo desde una perspectiva más igualitaria y cómo ser mujer hoy en esos lugares, porque se trata de incorporar todas las miradas y entender que el feminismo va mucho más allá de lo que algunos nos achacan cuando nos dicen que nos olvidamos de la lucha de clases; no, para nada, por el contrario, el feminismo se plantea que todas las luchas son parte de la causa, al menos de la forma en que lo concebimos.

Por un lado el mensaje es que participen en los sindicatos, en las federaciones, en la misma secretaría de equidad y de género del PIT-CNT, involucrarse en todas las plataformas, en las negociaciones, en ocupar lugares también, coordinar con otras mujeres y no perder derechos conquistados.

«Reclamos multitudinarios, marchas multitudinarias»

Por su parte, la activista afro Noelia Ojeda, del colectivo Mizangas Mujeres Afrodescendientes, dijo a LA REPÚBLICA que «el movimiento de mujeres afrodescendiente en el Uruguay está muy atento a todo lo que se está moviendo. Específicamente referido al 8 de marzo, conformamos una articulación entre las mujeres racialmente negras para marchar».

Indicó que «los desafíos que tenemos es potenciar la lucha feminista y antirracista. No concebimos la lucha de mujeres sin considerar la perspectiva étnico-racial en la manera en cómo las desigualdades estructurales afectan la vida de las mujeres afrodescendientes en la economía, la cultura, la política, en las formas de participación».

Agregó que «desde diferentes ámbitos se nos ha impuesto que esta marcha va a ser multitudinaria por el cambio de gobierno, pero históricamente las marchas del 8 de marzo han sido multitudinarias, los reclamos de las mujeres han sido multitudinarios, independientemente del gobierno de turno. Creemos que estamos frente a una nueva etapa donde las orientaciones, sobre todo sobre seguridad pública, sobre convivencia ciudadana, son diferentes. Entonces estamos preparadas para marchar, para gritar, para reclamar nuestros derechos y no callarnos».

La activista remarcó que «el mensaje para las mujeres en este 8 de marzo es que participen, que salgan a la calle, que reclamen sus derechos, que sientan esa libertad de hacer incidencia y manifestar sus demandas y promover y generar en el otro o la otra empatía por una lucha que es común».

Para terminar, puntualizó que «nuestros cuerpos siempre han estado en resistencia. Este es un �ⷻo耀ဆasustados machos utilizan de una manera siniestra: la represión física hasta el duro y temible femicidio.

Con el Estado usando las mismas armas de la violencia, cegando a los que despertaron (más de 400 mutilados visuales) para provocar el miedo que silencia y ciega, como en los oscuros tiempos de la dictadura.

No contaban, no sabían que la desigualdad obscena, los permanentes abusos vergonzosos, la codicia exacerbada, la impunidad a ojos vistas, la discriminación brutal con los pobres y los más pobres, entre ellos: nuestro pueblo mapuche y la indolencia psicopática, junto a esquilmarles a los ciudadanos hasta el último peso en algún momento iba a estallar en un movimiento social sin precedentes y sin políticos que puedan levantar las banderas, que solo pertenecen al pueblo que despierta.

Una sola consigna se alza en la multitud: «¡Chile despertó!», se quebraron las estructuras, el macho, el macho recio está descolocado, el gobierno formado por ellos, también, sin ninguna capacidad de salir de su racionalidad -para mí- enajenada en la ambición del control y del dinero; se encuentra sin poder comprender que Chile y las mujeres de nuestra patria (nuestra matria) despertaron, y que en su mayoría son más sensibles, más conscientes, más independientes y las encargadas por siempre de recordar la humanidad a través del amor y la compasión.

Demasiados son los elementos que se sumaron a la esencia femenina antes mencionada: la discriminación en los salarios, en las pensiones de jubilación, el doble trabajo (fuera y dentro de la casa) la responsabilidad en la formación de las hijas e hijos, entre tantas; hasta que la voz femenina y sumisa, se convirtió en clamor y los ancestrales gritos contenidos y silenciados se convirtieron en fuerza. Esa fuerza conmovedora de «Las Tesis» que generó un movimiento femenino mundial, rompiendo el mutismo de tantos tiempos, denunciando al «macho opresor y violador».

Sin embargo, como en todo despertar de conciencia, las mujeres hemos pagado altos costos, desde la denostación de las ideas de igualdad hasta el amedrentamiento de perder el trabajo…en fin y por ello es que terminó saliendo del silencio para agradecer profundamente a las adolescentes y jóvenes valientes que desafían al poder y caminan con paso firme por las grandes alamedas, para alcanzar la dignidad que a todos y todas en derecho humano nos pertenece.

Doy gracias a las abuelas con paso cansino que quieren respeto para sus nietas, a las nietas que quieren salud para sus abuelas; a las hijas que quieren para sus padres retribución digna por sus largos años de trabajo, a las madres que han criado solas y por último a las mujeres que están hoy día con su corazón constreñido ante el temor de que a este Chile que despertó le cieguen sus ojos.

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