La intolerancia devenida en ideología

El álgido debate sobre la cuestión de género ha conmovido a la clase política uruguaya, a partir de la virulenta reacción de los sectores más conservadores ante el vertiginoso avance de nuestra sociedad en materia de derechos.

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No en vano la aprobación de las leyes de matrimonio igualitario, de unión concubinaria, de identidad de género y de despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo durante los gobiernos del Frente Amplio, marcó un hito histórico en materia de libertades públicas.
Estas prerrogativas habilitaron nuevos ámbitos de interacción social para grupos recurrentemente oprimidos y segregados, como las mujeres y los homosexuales.
No es un tema de moral, como afirman los aun abundantes dinosaurios que pululan en Uruguay y siguen aferrados al caduco paradigma patriarcal.
Esos reaccionarios que hacen gárgaras con la palabra democracia y la suelen vaciar de contenido, no comprenden que no hay democracia sin inclusión, igualdad y respeto por el diferente.
El concepto no puede ser entendido por quienes persisten en reivindicar la estratificación social y algunas rémoras del sistema capitalista, como la explotación laboral y las asimetrías de clase, entre otras.
Para estos señores -que tienen su representación política en una derecha demodé, demagógica y oportunista- el tiempo parece congelado. Quieren que nada cambie y aspiran a restaurar el statu quo ruinoso que, en el pasado, divino en la peor crisis económica y social de nuestra historia reciente.
La cuestión de género es un concepto ideológico, que contrapone a una sociedad mutable y proclive a seguir avanzando en materia de libertades, con mentalidades radicalmente refractarias al cambio.
Un ejemplo elocuente de esa realidad es la existencia en nuestro país de organizaciones como Varones Unidos, un colectivo hostil al feminismo y a la diversidad sexual.
Empero, no se trata de una mera organización que reivindica la hegemonía del sexo masculino, sino de un grupo de militantes de derecha. En efecto, recientemente Varones Unidos organizó la presentación de “El libro negro de la nueva izquierda”, de los politólogos argentinos Agustín Laje y Nicolás Márquez.
El acto se cumplió en el anexo del Palacio Legislativo, que fue gestionado a esos efectos por el diputado nacionalista Rodrigo Goñi. Aunque el legislador adujo que su único rol fue reservar el salón y ni siquiera estuvo presente en la actividad, es claro que existen afinidades entre él y los convocantes.
No en vano el parlamentario fue electo por el Espacio 40 del Partido Nacional, una agrupación política liderada por el senador Javier García y asimilada al herrerismo, el sector más conservador de la colectividad.
Por supuesto, el Poder Legislativo emitió un comunicado en el cual se desmarcó de la actividad, aclarando que esta fue de entera responsabilidad del diputado solicitante.
Las sospechas se confirmaron cuando comenzó la conferencia de los autores y se conoció el contenido del libro, que no es otra cosa que un deleznable panfleto fascista.
Incluso, el propio título de la publicación -que utiliza despectivamente el vocablo “negro”- es ya de por sí sintomático con respecto al propósito de sus creadores.
Si bien tanto los autores como el colectivo organizador tienen todo el derecho de expresar sus ideas, porque esa contingencia es parte del juego democrático, ello no obsta que se pueda reflexionar con acento crítico en torno al contenido de sus proclamas.
En la inauguración del acto, Nicolás Márquez anticipó el tenor de este auténtico acto político, mofándose de las militantes feministas que se manifestaban fuera del recinto. “Tienen entre 18 y 20 años. Ya lo dijo Churchill: ‘Si a los 20 no sos de izquierda es porque no tenés corazón. Si a los 40 seguís siendo de izquierda es porque no tenés cerebro’”.
En primer término, corresponde aclarar que lo que realmente dijo Churchill fue: “si a los 40 años no eres de derecha, no tienes cerebro”. Obviamente, el ex Primer Ministro británico era un hombre de derecha.
Aunque el comentario es una vulgaridad digna de personas vulgares, el gratuito insulto no hace más que reafirmar las convicciones de quienes son de izquierda y repudian las concepciones clasistas y patriarcales.
Los autores afirmaron que fueron censurados. “Hoy nos dijeron que en Uruguay hay democracia y respeto por las ideas de los demás. Bien, nos acaban de cancelar el evento en la Universidad de Montevideo, por miedo a los violentos de siempre”.
Los que demuestran falta de tolerancia son ellos, que no dudan en agraviar a quienes no comparten sus posturas, lo cual es claramente corroborado por el contenido del libro. Obviamente, la intolerancia es una de las peores expresiones de violencia.
Por su parte, Agustín Laje afirmó que la ideología de género es un “conjunto de ideas anticientíficas con propósitos políticos que buscan desarraigar al ser humano de su naturaleza”.
Lo que parece no entender el autor -que evidentemente de politólogo tiene poco y sí mucho de ignorante- es que las ideas no siempre tienen que tener un sustento científico.
En efecto, la tan vituperada ideología de género por parte de los reaccionarios, es –ni más ni menos- que una profundización de una democracia liberal aun renga y omisa en el respecto de los derechos humanos de vastos sectores de la población.
Naturalmente, las legítimas reivindicaciones de las mujeres y la diversidad son temas políticos que claramente exceden a ideología marxista.
Sí son un capital de la izquierda, porque antes que el Frente Amplio accediera al poder nuestro país conservaba enhiestas las rancias tradiciones de una sociedad que, mediante diversas estrategias, excluía, segregaba y marginaba al diferente.
No en vano, durante los gobiernos de derecha, los homosexuales que explicitaban su condición de tales eran sistemáticamente hostigados, maltratados y perseguidos, como sucedía en las razias policiales realizadas en la post-dictadura.
En estos operativos de control social también eran detenidos jóvenes pertenecientes a diversos colectivos, en una suerte de prolongación del autoritarismo de la dictadura.
Lo realmente patético no es este libro ni lo que piensan sus autores, sino que exista una organización como Varones Unidos, con capacidad de convocar y colmar una sala de conferencias.
Peor aun es que un diputado del Partido Nacional gestione un espacio del Palacio Legislativo que a todos nos pertenece, para auspiciar actividades que engendran odio y violencia.
¿Acaso Goñi ignora que Nicolás Márquez, uno de los autores del libro, fue denunciado por “violencia familiar y abuso sexual” contra su propia hija? El caso fue confirmado por el periodista argentino Horacio Verbitsky, en un artículo titulado “El canalla”, publicado en setiembre de 2009 en el diario Página 12.

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13 Comentarios
  1. Jorge silva dice
    Hablando de género e igualdades,donde colocamos el respeto por los que piensan diferente?las luchas por los derechos son muy buenas,mientras no se conviertan en fundamentalismos.
  2. Jorge "de la vieja izquierda" dice
    Cuánto disparate en este artículo y no voy a argumentar por qué, no porque no tenga mis razones. La izquierda tomó el rumbo equivocado y no tiene nada que ver con sus raíces. Esta nueva izquierda no me representa, menos la derecha.
    1. Bernard Papay dice
      totalmente de acuerdo , lo que fuimos y lo que han hecho con la izquierda , la han destrozado y a la vista esta los resultados en a . latina , lastima perdimos una linda oportunidad de demostrar que se podía gobernar diferente .
  3. Daniel dice
    Mujeres oprimidas de donde, eso es un cuento que ya aburre bastante, las mujeres tienen más derechos y beneficios que los hombres, una mujer con problemas la ayudan de todos lados enseguida, la muerte de una mujer se castiga con más años que la de un hombre, no existe la presunción de inocencia con una mujer ya que si dice que le pegó un hombre éste va x adentro de una y luego que él demuestre si es inocente, se separan y basta con que la mujer diga la palabra ” abuso ” y ya el hombre pierde todo derecho sobre los hijos aunque sea mentira, primero lo matan de todos lados y después se ve si es verdad, de hecho es lo primero que le recomiendan hoy en día las abogadas en caso de divorcio con hijos a una mujer, ” querés arruinarlo ? ” entonces decí que abusó de sus hijos”. A un hombre con problemas lo dejan que lo parta un rayo, lo que pasa que para poder seguir fomentando esa desigualdad y beneficiarse de ello les conviene seguir con el discursito de la mujer oprimida. Luego abusan y tiran de la cuerda hasta que pasa lo que pasa y todas a llorar, ya a demasiadas les gustó el cuentito y destruír a su marido cuando se calientan con otro, lo dejan sin nada x lo que trabajó toda su vida y sin dejarle ver a los hijos, luego el que no le queda nada pierde la cabeza, pam pam ! y a crucificar al muerto, y así está la cosa, a más pisotear hombres, más mujeres muertas, y nadie dice nada de porqué suceden las cosas, se simplifica todo, una marchita organizada por las bolleras y listo.
    1. Bernard Papay dice
      nunca tuve mas de acuerdo daniel , no miro la república por su imparcialidad ciega a algo que va de mal en peor pero me alegro de ver que somos muchos que vemos algo raro ,soy de zquierda pero creo que hasta algunos candidatos de derecha son mejores hoy que el frente .
  4. gabriel dice
    mas obsecuencia fundamentalista de izquierda vendiendo una verdad a medias
  5. Carlos Andrade dice
    Nicolás Márquez fue sobreseído de las denuncias de abuso. La acusación ad hominen contra Márquez la sabes, haber leído que críticas ni ahí…
  6. Pablo Pérez dice
    cuanto divorciado resentido en los comentarios!!!
  7. Poroto Negro dice
    en este país de ´´vivillos” se dan la mano las Ongs que predican con su ”agenda de derechos ” contra el ´´ paradigma patriarcal y reaccionario” ( recibiendo buenas partidas de dinero que pertenecen a nuestros bolsillos ) y el oportunismo del oficialismo que lo aprovecha para traer agua a su molino.( ´´Elemental Watson”)
  8. zurdo dice
    el que hace la nota parece ser el iluminado y los que piensan diferente un monton de fachos …mi opinion es en primer lugar que el respeto es ante todo lo primero no hay discucion sin tener respeto cosa que la ideologia de genero no plantea,segundo decir avances en derechos no es lo mismo que decir la verdad porque la muerte de seres humanos en ninguna parte puede ser considerada un derecho(aborto). Si pudiera manejar el tiempo y espacio volveria en el tiempo y abortaria a todos aquellos que les gusta abortar pero disfrutan el estar vivos negandoles a otros seres humanos el derecho a la vida .
  9. zurdo dice
    y para informar al autor de esta nota ,una persona que trata difundir odio hacia los que pensamos diferente que la conferencia del anexo en ningun momento se difundio odio solo se marcaron matices …odio es no tolerar las opiniones diferentes y meter prepotencia y leyes para callar a las voces que dicen no estar conformes…pues no podra usted ni nadie el cuarto de hora ya paso y el cambio esta en la puerta …la verdadera izquierda sera parte de ese cambio mi amigo
  10. maria dice
    Bueno cada quien es dueno de si y puede ser como el quiera.pero siempre respetando a su semejante,pero dios creo al hombre y la mujer con diferentes propositos,pero resulta que quieren ser diferentes pasando por encima de nuestro creador.Se escudan detras de una organizacion
  11. MATABURROS dice
    DIJO “No es un tema de moral, como afirman los aun abundantes dinosaurios que pululan en Uruguay y siguen aferrados al caduco paradigma patriarcal.” GRACIAS POR LO QUE ME TOCA…Y ‘POR EL RESPETO A LA DIVERSIDAD DE IDEAS YA QUE HABLAMOS DE IGUALDAD, POR QUÉ NO MENCIONAS LAS ARCAICAS LEYES DE FAMILIA QUE DATAN DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX? NO TE CONVIENE VERDAD? IGUALDAD PERO PARA EL LADO QUE TE CONVIENE. IN-FOR-MA-TE! HUGO, TE SUBÍS AL CARRO MEDIÁTICO…UN ARTÍCULO AGRESIVO QUE INCITA A LA VIOLENCIA Y TRASLUCE IGNORANCIA. NO DEFIENDO EL ACTO DEL PALACIO; ME PARECE TAN INMUNDO COMO ESTE ARTÍCULO.

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