Fue precavida, y solo mostró imágenes del interior de la mansiónLa hermana de Cristiano Ronaldo y su mansión de ensueño en Brasil

Katia Aveiro abandona el mundo de la canción, funda una empresa de marketing digital y vende cremas por internet.

Katia Aveiro ha dejado de ser la hermana cantante de Cristiano Ronaldo… porque, sencillamente, ha clausurado esa faceta para centrarse en otros horizontes, sustentados en su vida de pareja con el empresario brasileño Alexandre Bertolucci.

Los cambios se suceden en su día a día y el paso de gigante lo acaba de dar comprando una mansión de ensueño en tierras de Vera Cruz, en el estado de Río Grande del Sur. Ahí, cerca de la frontera de Brasil con Uruguay, se alza la espectacular propiedad, donde su transitar al lado del hombre con quien ha encontrado la estabilidad personifica en su hija Valentina su renovada felicidad.

Se trata del rincón donde ella y Bertolucci van a compartir sus momentos alegres y también los tristes. Tanto es así que se ha apresurado a resumir en una sola palabra lo que siente al abrir esa puerta: “Esta casa es mi sueño”. Así expresa las esperanzas que ha puesto en el futuro próximo.

La emprendedora hermana de CR7 ha preferido no mostrar el exterior ni los dominios de la mansión, pero sí está encantada de exhibir algunas habitaciones. Por ejemplo, el cuarto de su hijo Dinis, que adora a su tío y, como no podía ser de otra manera, es un gran aficionado a sus dotes futbolísticas, por lo que la estancia se inunda de pósters, balones firmados, réplicas de copas ganadas y hasta un césped artificial que imita al del Bernabéu o el del estadio de la Juventus.

La espectacular vivienda lleva meses manteniendo ocupada a esta dinámica mujer, desde que regresó a Sudamérica tras haber viajado urgentemente a Madeira a comienzos de marzo para estar junto a su madre, Dolores, quien sufrió un infarto cerebral, del que se recuperó en el plazo de varias semanas.

Adiós a los restaurantes

A mediados de mayo, Katia se vio obligada a cerrar el restaurante que dirigía en la localidad brasileña de Gramado, denominado Casa Aveir y que precisamente había abierto con la ayuda de Alexandre. Porque la crisis desatada por la pandemia del coronavirus la arrastró al mismo desenlace vivido por su hermana Elma en Funchal con otro restaurante que el clan familiar había puesto en pie, bajo el nombre de Cascatas e Girassóis (Cataratas y Girasoles).

Ahora la exintérprete de canciones como “Esta noite fica comigo” (Quédate conmigo esta noche) u “Obrigada, mano” (Gracias, hermano) acaba de fundar una empresa de marketing digital, aprovechando su red de contactos al calor de la influencia de Cristiano.

Ella misma explica el salto: “¿Por qué no? ¿Por qué tengo que permanecer en el mismo lugar siempre? ¿Por qué no sacar partido de lo que ya indirectamente hacía, es decir, publicidad? No me gusta estar sin trabajar ni sentirme inútil, no me gusta pedir nada a nadie. Me gusta ser independiente, ganar mi propio dinero”.

Más palabras suyas ante el espejo: “Quiero convertirme en una mujer de éxito porque me gusta ser dueña de mi vida, respetada por mi trabajo y por ser como soy. ¡Ah! Y soy ambiciosa. Doy fe de que, si realmente quiero y lucho por mis ideales, puedo hacer que suceda lo que siempre he querido”.

Pero no termina aquí su actividad frenética porque se ha asociado con la firma norteamericana Jeunesse Global, conocida por vender productos “milagrosos” a través de internet, especialmente cremas naturales.

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