#OpiniónLa continuidad y profundización del Sistema de Salud en el Uruguay

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El proceso de concreción del Sistema de Salud tuvo en su aspecto económico el principal avance en materia de universalidad, accesibilidad y justicia social en la carga financiera sanitaria.

La OPS ha resumido en sus documentos que el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud implican que todas las personas y las comunidades tengan acceso, sin discriminación alguna, a servicios integrales de salud, adecuados, oportunos, de calidad, determinados a nivel nacional, de acuerdo con las necesidades, así como a medicamentos de calidad, seguros, eficaces y asequibles, a la vez que se asegura que el uso de esos servicios no expone a los usuarios a dificultades financieras, en particular los grupos en situación de vulnerabilidad.

Por otro lado la universalidad se asocia a un enfoque de protección social en salud, entendida como la situación en la cual cada ciudadano es objeto de los servicios de cuidado de la salud que necesita sin incurrir en riesgo financiero.

Es en este doble contexto que dicha organización ha reconocido el modelo uruguayo como uno de los avances más significativos en la región de las Américas sea en universalidad, sea en justicia social.

Es decir, en síntesis como hemos dicho varias veces el lema del SNIS es «de cada quién según sus ingresos a cada quién según sus necesidades».

Por otra parte el SNIS fue enfocado como un proceso en el cual se van desarrollando diversas etapas, que en la nota sobre logros en salud desarrollamos.

Y al mismo tiempo el ser un proceso significa que resta camino por andar. De ese camino hablaremos en esta nota dividiendo en aspectos económicos, sanitarios e institucionales.

I) Aspectos Económicos

En este ítem podemos como temas pendientes a ser abordados en el futuro

a) La igualación del gasto per cápita ajustado por edad y sexo de ASSE con la cápita FONASA.

Recordamos que al iniciar la reforma la relación era de 3 a 1, es decir el gasto por persona de ASSE era 30% del mutual. Hemos alcanzado el 80% pero es necesario llegar al 100%, dando carácter FONASA a todos los usuarios de ASSE.

b) La reducción del gasto de bolsillo en el sistema mutual expresado en los co–pagos, contemplando especialmente las diferencias en materia de ingresos con una exoneración total de tiques y órdenes para los usuarios con ingresos más bajos y otra parcial para una franja siguiente.

c) Cápitas: A su vez es necesario incorporar el concepto de riesgo social en el diseño de los mecanismos de pago, buscando incentivar y financiar los gastos diferenciales derivados de una atención focalizada en las necesidades de salud de las poblaciones más vulnerables. Para ello los indicadores de vulnerabilidad construidos en MIDES y en Plan Juntos son herramientas para su definición.

d) Las desigualdades salariales, en particular los salarios disparados del sector, estableciendo topes máximos a los salarios dentro del sector que se financiarán con las cápitas.

II) Aspectos Sanitarios

a) La Complementación asistencial

Un tema central en el proceso futuro se refiere al tema de la complementación asistencial, sea entre privado y privado, entre privado y públicos o dentro del sector público. Los problemas de complementación mal organizados han generado competencia espuria, duplicación de recursos, inversiones excesivas en relación a la demanda y provocan problemas de calidad por las escalas de producción del servicio de salud.

Debatir este tema para su mejora implica discutir al menos los siguientes puntos:

La fijación por parte de la JUNASA de precios de referencia para las principales prestaciones sanitarias que son objeto del intercambio asistencial (imagenología, camas CTI, hora ambulancia, etc)

La definición de estructuras máximas para ciertas prestaciones por localidad (por ejemplo maternidades, puertas de emergencia) y en ellos la complementación en servicios compartidos o únicos.

Creación de metas asistenciales de carácter territorial que respondan planes con objetivos y metas para la población de circunscripciones municipales o departamentales.

Creemos que este proceso debe darse por medio de una nueva ley del SNIS que regule y garantice las condiciones de complementación y la igualdad entre quienes participan.

b) La cobertura prestacional (PIAS)

Un segundo tema sanitario central es el que se refiere a la cobertura prestacional (PIAS) ya que siempre habrá nuevas prestaciones a incorporar que deben evaluarse considerando la carga de enfermedad de nuestra población, y debe priorizarse, propiciando ganancias de eficiencia en el uso de recursos que puedan entonces destinarse a más y mejores prestaciones.

En ese sentido es parte del debate la ampliación de las prestaciones de salud mental, el desarrollo con más profundidad de los servicios de salud sexual y reproductiva y el inicio del proceso de incorporación a la salud colectiva de las prestaciones de salud bucal, entre las más relevantes.

c) Objetivos Sanitarios Nacionales

Definir los Objetivos Sanitarios Nacionales para el período 2020-2030 y convertirlos en la guía principal de las políticas de salud y de la salud en todas las políticas. Identificar líneas de política de salud con base en los objetivos sanitarios incluyendo no solo a los servicios de salud, mediante diagnósticos locales y planes de acción con involucramiento de municipios y otros actores.

d) Primer Nivel de Atención

Es necesario aumentar la capacidad de resolución del Primer Nivel de Atención a través de la formación contínua de los equipos de salud y la incorporación de tecnología adecuada para la referencia y contrarreferencia. Al mismo tiempo es clave implantar en todo el país la Historia Clínica Electrónica. En línea con lo planteado a nivel económico el fortalecimiento del primer nivel va de la mano de continuar abatiendo los copagos.

III) Aspectos Institucionales

Un tema central en este ítem se refiere a mejorar y consolidar la regulación del sistema, lo que implica, por un lado, profundizar los aspectos de contralor en la construcción de los contratos de gestión y, por otro lado, dar mayor poder de decisión a las organizaciones representativas del sistema sanitario.

Un tema crucial se refiere a la participación de los sectores sociales en el diseño futuro del sistema. Para ello es necesario tomar como base el diseño del propio sistema, profundizar los roles y el apoyo a las organizaciones. En particular es clave fortalecer el rol de las JUDESAS (juntas departamentales) y JULOSAS (juntas locales) asegurando la regularidad mensual en su funcionamiento y generando en ellas una matriz de definición de problemas prioritarios de salud en el departamento a ser debatidos con la JUNASA. Al mismo tiempo es necesario fortalecer el rol de los Consejos Asesores y Consultivos asegurando regularidad, información, tratamiento adecuado de los temas, y ser condición preceptiva para la aprobación de proyectos de sobrecuota de inversión o toda definición estratégica de las instituciones.

Por otra parte otra línea de acción central se refiere a fortalecer la rectoría del MSP con un presupuesto acorde a sus responsabilidades en un sistema de la complejidad y dimensiones del SNIS, con personal altamente calificado, remuneraciones adecuadas y en un equipo básico la dedicación exclusiva.

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