#IdearioKháos

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Me parece pertinente abundar en este fenómeno que domina el ambiente político mundial. En principio, comentábamos que el neoliberalismo había convertido a los gobiernos en gerencias de las grandes empresas transnacionales, pero hoy esta lógica varió, está más involucrada en el ascenso de grupos gansteriles al poder político y una vez sentados en la silla convertida en trono, impulsar la entrega de las riquezas nacionales, fortalecer el autoritarismo reavivando los cuerpos represivos, envalentonar a los medios como CNN, Clarín, Televisa para desinformar e inventar chivos expiatorios que corran un velo sobre lo que realmente sucede, esto es, asociarse a Washington, al gran capital transnacional y hacer grandes negocios semejante al fraguado con la devaluación del peso argentino.

El problema de fondo lo analizamos en un artículo anterior (La kakistocracia latinoamericana), en el cual sostenemos que el caos es producto del desarrollo del capital financiero altamente especulativo y saqueador; posible si existen administraciones dispuestos a solapar todo tipo de trasgresiones a la normativa vigente (permitiendo que ocho personas posean la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad). En pocas palabras, dejarles hacer su antojo por encima del marco legal. Lo que, en lenguaje político llamamos: impunidad y complicidad. Este espíritu delincuencial es el que produce a los Banadíos, Moros, Gebran Neto.

No obstante, queda poco claro el salto del nuevo orden social prometido en los días en que se defendía el Consenso de Washington, al desgobierno que actualmente vivimos. En efecto, a inicios de los años ochenta, Reagan y Tatcher proclamaban que el gran problema del crecimiento deficiente se debía a la intervención nociva del aparato gubernamental. Para detonar un nuevo ciclo virtuoso se necesitaba excluir al gobierno de la acción económica yreducir su tamaño; en otras palabras, dejar que el mercado consiguiera el equilibrio basado en la intervención del empresariado.

 

En ningún momento se prometió caos, sino un “nuevo orden mundial”. Es más, la promesa era que la sociedad se beneficiaría de los ajustes tras una intervención quirúrgica a una realidad donde dominaba las subvenciones, el parasitismo, la mala ejecución de las acciones económicas, tanto así, que el gobierno debía reducirse y mantenerse al margen del mercado. Al final del camino y superados los momentos difíciles a vivir, saldríamos renovados, prestos a disfrutar un mundo más justo, sin derroche de esfuerzos ni recursos. Un paraíso capitalista que gira alrededor del mercado, espacio idóneo para expresar al hombre tal cual es, substantivamente egoísta.

 

El resultado está a la vista. Cuarenta años después, el cacareado “nuevo orden mundial” es un total caos: la concentración de riqueza produce náuseas, la sociedad en ruinas, el poder gubernamental autista (las tres esferas) y en el horizonte, una guerra devastadora que Trump se empeña en recalentar.

 

El nuevo orden brilla por su ausencia, en su lugar existe un desbarajuste acorde a las necesidades de un capital depredador que amenaza con incrementar la riqueza mundial en pocas manos utilizando todo tipo de delitos, saqueos, actos amañados, autorizados por funcionarios que se coluden a fin de llevarse una buena rebanada del pastel. Los casos emblemáticos son harto conocidos: Peña Nieto en México, Macri en Argentina, Temer en Brasil.

 

El primer y tercer caso, están por ser relevados. En su lugar se erigirán administraciones populares que no populistas, en cambio, Macri encabeza una que telonea sus excesos más los de su gabinete y amigos, persiguiendo a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

 

Stella Calloni, Buenos Aires, 18 de setiembre. “En momentos en que Argentina atraviesa la peor crisis económica y social desde 2001, con el gobierno del derechista Mauricio Macri, el juez Claudio Bonadío volvió a procesar a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y pidió su desafuero como senadora por encabezar una presunta asociación ilícita, sin ninguna prueba concreta en una acusación basada sobre la fotocopia de un cuaderno escrito por el chofer de un ex funcionario, cuyo original nunca apareció”.

 

Lo intolerable es que le imputan corrupción, cuando son sus acosadores los que están devastando el país. Endeudamiento histórico, tarifazos, decrecimiento del mercado interno, devaluación correlacionada a la especulación, fuga de capitales, intervención nociva del FMI, sumisión a EEUU al que se le permitió erigir tres bases militares.

 

Ellos provocaron el cataclismo; sin embargo, siguen repitiendo obsesivos que la culpa la tiene la ex presidentay su herencia maldita. Lo nuevo es la gravecontracción del PIB durante la administración Macri (4,4% en el último trimestre) y el descenso súbito de su aceptación ciudadana, ubicándose por debajo del 30%.

 

Pese al acentuado repudio, intentará dejar en su lugar a un sujeto de igual ralea, como lo hace Temer en Brasil, quien impulsa a la extrema derecha fortaleciendo un triángulo fatídico entre los religiosos, el ejército y el inefable Jair Bolsonaro. Lo ininteligible es que si hace un mes Lula ganaba en la primera vuelta, ahora Haddad, su sustituto, no la tiene fácil. Entonces, ¿adónde se fueron los votos de Lula? ¿Cuál es el pensamiento de su electorado?

 

Si hay algo que consiguieron los padres del caos, en una realidad sin orden establecido y sin partidos más allá de la agencia electoral, es emparentar la volatilidad bursátil a la del electorado. No hay lógica racional sino pulsiones, sensaciones propensas a cambiar como un buen día convertido en tormentoso. En este escenario también entra Uruguay que, a pese a los tristes ejemplos de los países vecinos, las encuestas siguen manteniendo al PN a 4 puntos del FA. Tanto así, que la elección del candidato se ha convertido en un tembladeral. Alberto Couriel afirma categórico: “El FA va por su cuarto gobierno consecutivo, pero sufre del desgaste de gobernar y del descontento de los frentistas”.

 

P.S. ¿Cómo, Almagro todavía es frentista? ¿El gran enemigo del chavismo y promotor de una intervención armada para entregarle el Palacio de Miraflores a la oligarquía asociada a la Casa Blanca se cubre con la bandera de Otorgués? ¿Es un olvido? ¿De quién o quiénes? ¿Hay otros?

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1 comentario
  1. Adrián dice
    Pregunta; la entrega, no la entrega es muy del PCU; a ver, las negociaciones por UPM 2 y todo el secreto en pro de la “seguridad nacional”: entre lo que se sabe, le vamos a contruir vías férreas y le vamos a comprar trenes, exonerados de pagar los impuestos cada vez más altos de nuestro país y condiciones especiales para que ellos inviertan!!!! A título personal creo que van a destrozar el Río Negro y entre eso y la Soja; pufff! Pero yendo al punto; esas condiciones especiales no se las pueden dar a las empresas de acá, las que están complicadas o las que ya cerraeon??? Como me hace acordar este FA la canción MALDICIÓN DE MALINCHE.

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