#OpiniónIzquierda e igualdad

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La desesperación de las derechas en el mundo de convencer que la izquierda y la derecha “es cosa del pasado”, es una práctica habitual no solo en el Uruguay sino en el mundo entero. Más o menos los caminos ya están todos inventados.

Se apela a la “gestión” a “realizar las cosas mejor” y banalidades de ese tipo, que no comprometen ninguna opinión de fondo. Cuando un candidato se presenta casi exclusivamente con ese formato es un candidato que tiene poco para decir o que quiere esconder lo que realmente quiere hacer. Hágame caso, desconfíe.

Si hay una diferencia entre las izquierdas y las derechas en el mundo es la búsqueda de la igualdad. Así lo afirmaba Norberto Bobbio, filósofo y político italiano de prestigio inigualable.

A veces las izquierdas resignan el crecimiento en detrimento de la igualdad, otras veces las condiciones de vida de las grandes masas son tan penosas que primero se apuesta a crecer y luego se ocupan de la igualdad y en otras ocasiones se crece y a su vez se distribuye.

A la derecha solo le importa crecer. La igualdad no es un objetivo ya que el concepto es que cada cual tiene lo que se merece en función de su trabajo y lo que aporta, sin poner en consideración el punto de partida de cada individuo en contraposición a las izquierdas en donde el concepto reinante es que cada ser humano -por el solo hecho de nacer- tiene derecho a un piso mínimo de bienestar independientemente de su esfuerzo que aminoran el punto de partida. A partir de allí comienzan a pesar los talentos, las capacidades y el trabajo.

Son dos maneras diferentes de ver el mundo.

Uruguay apostó al crecimiento con la búsqueda de la igualdad y lo ha hecho a satisfacción.

Por el lado de los ingresos abandonó la neutralidad tributaria y el sistema regresivo y pasó a un sistema progresivo donde rompió con el desequilibrio anterior entre los impuestos a las rentas y los impuestos al consumo.

Por el lado de los egresos, el gasto social constituyó la base del esfuerzo de todos los uruguayos.

Los resultados están a la vista; son notorios y pueden analizarse a través del Indice de Gini.

Corrado Gini, estadista y economista italiano fue el creador de este Indice económico que lleva su nombre. Es utilizado para calcular la desigualdad de ingresos que existe entre los habitantes de un determinado territorio en donde si el valor es 0 expresa igualdad total y si su valor es 1 representa la desigualdad total. En consecuencia si el Indice es cercano a cero tenemos mayor igualdad y si se aproxima a 1 mayor desigualdad.

Uruguay tiene el mejor Indice de Gini de Latinoamérica con un valor de 0,391. En el año 2004 dicho Indice era de 0,45 por lo que la “década perdida” parece que obtuvo algún resultado en esta materia.

Le sigue Argentina de cerca a pesar que el último semestre del año pasado su economía decreció 4,2%, y con valores cercanos a 0,45 Ecuador, Perú, Chile y Bolivia en ese orden.

No es casualidad que la mayoría de los países que han mejorado sus índices de igualdad han tenido gobiernos de izquierda, apenas se cuela Perú en esa lista. Brasil no está en la lista -es la excepción que confirma la regla- ya que han decaído estrepitosamente todos sus indicadores.

De manera complementaria Uruguay tiene el mejor PBI per cápita de Latinoamérica 17.379 superando a Chile, Panamá, Costa Rica que son sus seguidores inmediatos.

Uruguay es el mejor de la clase en toda Latinoamérica en lo que refiere a la distribución del ingreso y el PBI per cápita. No está mal para una década perdida.

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3 Comentarios
  1. Bersuit Vergarabat dice
    PARA QUE SEA UNA NOTA LEGITIMA Y CON AUTORIDAD, FALTARON ESTAS PALABRAS: “Julio Marenales: ‘Gobierna el equipo de Astori y bueno, lo hace en forma aceptable’. O ¿NO?
  2. Mario Conde dice
    Igualar….p’abajo…
  3. que? dice
    No le veo mucha diferencia…o ninguna

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