Hoy recibe el premio en la Universidad de Alcalá de HenaresIda Vitale: «Con Cervantes comparto sobre todo el humor con el que asumo todos los riesgos»

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La poeta Ida Vitale recibe hoy en la española Universidad de Alcalá el Premio de Literatura Miguel de Cervantes 2018, máximo galardón de las letras en español, en una ceremonia presidida por los reyes y «plato fuerte» de los actos de homenaje a la uruguaya que se sucederán durante la semana.

Ida Vitale, 95 años y paso firme, se enfrenta «abrumada» pero «feliz» a la nube de periodistas que le rodean a su entrada a la Biblioteca Nacional. indicó la televisión española. «Todavía estoy improvisando la vida en estos días», confiesa la uruguaya que recibirá este martes el Premio Cervantes, máximo reconocimiento de las letras hispanas. Es la quinta mujer en ser galardonada en sus más de cuarenta años de historia.

«No me lo esperaba para nada», dice Vitale y se disculpa con amabilidad por la pequeña demora a su llegada por ser «bicho nocturno», y no haberle agarrado el ritmo a los horarios ante tanta vorágine.

El sentido del humor irónico y un punto ácido es una constante en la poeta uruguaya (prefiere este término a poetisa). En su vida y en su obra. Cuenta que al Quijote llegó tarde, ya de adolescente, pero la catarsis cervantina alcanzó de lleno a esta maestra de la precisión en la palabra.

«Descubrí que era el libro de mi vida. Empecé a buscar a los ‘quijotes’ y a los ‘sanchos’. Me sirvió como un tratado de psicología precoz para elegir a los amigos. Lo que comparto en mis libros con Cervantes es el humor con el que asumo todos los riesgos», relata lúcida.

Confiesa que ha descubierto hace poco un pequeño milagro: una palabra nueva en El Quijote «pizmienta» (algo oscuro o grisáceo) y alaba sin fisuras. «El lenguaje del Quijote es transparente. No solo es diversión. Es muy rico y comprensible y nunca desubica».

Poeta, ensayista, crítica literaria, traductora, voraz lectora y profesora durante años. Vitale no se resiste a deslizar una gota pedagógica. Defiende con firmeza la lectura en la niñez y en la escuela como semillero de curiosidad.

«No necesariamente tiene que ser algo correspondiente a la edad. A veces es tan importante entender como no entender y así salen las ganas de ir más allá. Y al niño se le da la sensación de adelantar la conciencia».

Un espejo de su infancia de «niña rara» donde tenía a su alcance una biblioteca completamente inadecuada, dice entre risas. La autora de poemarios tan simbólicos como Palabra dada, Mella y criba, La luz de esta memoria, leyó con doce años Guerra y paz. Después se deslizó la poesía como necesidad.

«Eso de carrera me pone nerviosa. Yo no soy una corredora de gran velocidad. Soy muy lenta. Con 95 años una tiene conciencia de que no trabajó lo suficiente. Fíjate en Galdós, que yo me lo leí entero, todas las novelas que escribió y murió antes», bromea.

Deudora de los versos de Juan Ramón Jiménez, al que valora como su padre literario, Vitale también idolatra a otro maestro: el poeta español José Bergamín que conoció en su exilo uruguayo y que «marcó a toda nuestra generación de jóvenes».

En su legado de la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, que es una especie de cápsula del tiempo, la poeta ha depositado «su tesoro» este lunes: Crítica trashumante, un manuscrito de Bergamín.

«Nos metió en su mundo literario. Era un sabio y un compañero de juegos y además prestaba libros», afirma por primera vez con tono grave aunque nada parece perturbar la sonrisa permanente de la modesta autora.

Nacida en Montevideo, Vitale también tuvo que exiliarse a México empujada por la dictadura. Un país que considera su segunda patria, donde aprendió la «picosidad» del lenguaje y desarrolló una intensa actividad de escritura.

La uruguaya acumula una larga lista de galardones (El Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en 2015; el Premio Federico García Lorca en 2016) al que ahora se suma el Cervantes. Es voz clave de la literatura en America Latina aunque ella siga sin creerlo demasiado. Ida Vitale referente para poetas de todas las generaciones, es la quinta mujer premiada con el Cervantes, un galardón dotado con 125.000 euros (141.200 dólares) que le fue otorgado por su trayectoria poética e intelectual de primer orden.

«Cápsula del tiempo»

Vitale inaugurará la Semana Cervantina con la entrega de un legado en la Caja de las Letras, cumpliendo así la tradición de los galardonados con este premio de dejar en esta especie de «cápsula del tiempo» algún objeto personal en una de las 1.800 antiguas cajas de seguridad bancaria de la cámara acorazada que acoge en su sótano la sede del Instituto Cervantes en Madrid.

Ida Vitale, doctora Honoris Causa de UdelaR

En 2010 Vitale recibió el el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de la República. En la ocasión Pablo Rocca fue uno de los encargados de la laudatio, y dijo: Ida «ha escrito de manera indeclinable y con una autocrítica feroz una de las pocas obras poéticas mayores en lengua española de los últimos 60 años».

Recordó que Vitale pasó en su juventud por algunas aulas de la Facultad de Humanidades, «cuando esta acababa de fundarse, donde alternó con tantos luego brillantes e indescartables, donde supo del magisterio del hoy poco recordado Gervasio Guillot Muñoz, nuestro primer gran profesor de literatura francesa, o del siempre evocado escritor español y profesor, don José Bergamín».

Al recibir el doctorado, Vitale también recordó su pasaje por la Universidad y dijo que comenzó en Derecho. «Fue breve e irregular. Pese a mi entusiasmo por ciertos códigos y su precisa escritura, pronto sospeché que el derecho iba a envolverme en una red de relaciones sociales ingratas, y me mudé a una novísima facultad de Humanidades más desinteresada.

Allí aproveché otro derecho, el de poder elegir los cursos omitiendo algunos y reiterándome más del año exigido en los que hallé más tónicos (…) Pero esas conexiones y desconexiones que constituyen la vida se precipitaron para llevarme fuera también de aquel lugar amable. A partir de entonces mi ambición más constante, la única que he podido satisfacer sin dificultades, aunque no por completo, ha sido –todavía es-, la de ser una estudiosa «molécula libre»».

Ida Vitale

Montevideo, 1923. Poeta y ensayista integrante de la llamada Generación del 45, conocida por su obra poética y por su labor en la crítica literaria. Estudió Humanidades y fue profesora universitaria. En la dictadura se exilió en México, donde con la ayuda de Octavio Paz se incorporó a la vida cultural de ese país. Allí colaboró en numerosas revistas culturales, e inició su carrera como traductora. Regresó a Uruguay en los años 80, luego vivió varios años en EE.UU. y a comienzos de 2018 hizo su retorno definitivo a Uruguay. A lo largo de su carrera ha colaborado con revistas y medios culturales como Maldoror, Época, Marcha, Clinamen, Vuelta, Uno más uno.

El 8 de junio de 2010 la Universidad de la República le otorgó el título Honoris Causa.

Premios

2009 IX Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo (compartido con Ramón Xirau)
2014 Premio Internacional Alfonso Reyes
2015 XXIV Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana
2016 Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca
2017 Premio Max Jacob
2018 Premio Literatura en Lenguas Romances de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
2018 Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes

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