¿Hacia dónde nos dirigimos?

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Qué gran pregunta esta. Dentro de 50 días los uruguayos votaremos por un nuevo Presidente en nuestro país. No podemos decir que aquí se presentarán siete partidos políticos, pues ellos así lo han manifestado son seis contra el Frente Amplio. Estos seis partidos, Nacional, Colorado, Independiente, Partido de la Gente, Cabildo Abierto y la UP, todos estos partidos han “juramentado” reventar al Frente Amplio, pero la vieja colcha de retazos, tal como la definió el diario de la dictadura, el día de su creación en 1971, está vivito y coleando, ganó tres elecciones con mayorías parlamentarias, cosa que molesta y mucho. Por qué molestará tanto… ¿Por qué? Si la derecha y la oligarquía, de la ciudad y el campo habían tejido un entramado en el Gobierno Nacional casi imposible de deshacer. En las elecciones de 1999, el Frente Amplio fue la primera fuerza política de este país, con el 40% de los votos, pero la derecha se unió y en el balotaje ganó Jorge Batlle, que nos condujo al final del precipicio, por el cual nos caímos. Quien de los que vivimos esa etapa del gobierno del Partido Colorado, conducido por Jorge Batlle, no recuerda como se vivió o mejor dicho como se sobrevivió. Fueron días, meses, años, muy duros, en los que la miseria, la falta de comida, y algunos hasta llegaron a comer pasto. Sí a comer pasto. Las ollas populares crecieron por decenas de barrios. Los trueques estaban a la orden del día. Los sueldos, fruto de la suba del dólar se desvalorizaban solo. Al no existir los Consejos de Salarios, los patrones “se reían” pero no aumentaban los salarios. Todo se desbarrancó. Perdón todo NO. Algunos fundieron el banco Montevideo y la Caja Obrera logrando llevarse, pues desaparecieron, unos 1.000 millones de dólares, fruto de la estafa cometida por la familia Peirano, que en las investigaciones posteriores se descubrió que manejaban más de 120 grandes empresas en Uruguay y países de la región. Esto no solo tuvo semejanza con la Argentina de aquel entonces sino también con la de hoy gobernada por Mauricio Macri quien tuvo, lo debe de seguir teniendo, todo el apoyo político de esos partidos derechistas uruguayos que hoy dicen “hay que hacer mierda al Frente Amplio”. 

Este siglo había comenzado mal para la derecha, pues aparecieron gobiernos Progresistas y de izquierda en América y el mundo. Los pobres comenzaron a ver con más luces su futuro, pero la derecha encabezada por el FMI, el BM, el Departamento de Estado de EEUU junto a la CIA, cuyos tentáculos alcanzan hasta lo más increíble, cambiaron su táctica y estrategia, en la propaganda y el modo de agitar. Los golpes de estados cruentos dados por los militares, pasaron a segundo plano, habían llegado los “golpes blandos” como los de Honduras, Paraguay, Brasil y aun el que pretenden dar en Venezuela. El reventar, hacer mierda al Frente Amplio, no es idea solo de nuestra derecha nativa, es importada del norte, al igual que hacer mierda a todos los gobiernos progresistas que pretendan cambiar determinados hábitos, de esos que tienen la maldita idea de favorecer a los más infelices de la tierra. Habría que mirar más a México, Cuba, Venezuela, Bolivia, para ver cómo siguen subsistiendo a pesar de los ataques internos y externos, incluido los bloqueos económicos.

Argentina, por estar a nuestro lado sucumbe a los planes de la derecha. Lograron “engañar”, publicidad y propaganda mediante, a media Argentina con aquello de que habría más trabajo, más salarios, subirían las jubilaciones, las tarifas públicas NO aumentarían en demasía, NO más FMI, el dólar no llegará en este periodo de gobierno a $20 (argentinos). Pero ¿qué paso? Desembarco nuevamente el Fondo Monetario Internacional y todo se desbarrancó. TODO, nada quedó en pie. Nuestros líderes de la oposición cantaron loas de apoyo al nuevo libertador del pueblo argentino, El Cuquito o Pibe Banderita; el hombre de las mil caras junto a su contrincante colorado, alias el Cangrejo Rojo; el colorado sin apellido, billetera mata a galán; el bisagra que apoya todo menos al FA, todos estos y muchos más saludaron a Mauricio Macri. Hoy reniegan de ello porque vieron como se vienen las urnas cargadas de votos y no para la derecha precisamente.

Pero qué pasa en Uruguay con nuestra derecha vernácula. Mientras escribo esto se está realizando una manifestación de “Un solo Uruguay” en la cercanía del Palacio Legislativo, quieren leer una proclama donde al parecer piden por la libertad de uno de sus integrantes Martín Mutio Ballester. Aunque aún no se sabe qué dice. Lo que sí se puede decir y afirmar es que este Movimiento forma parte de lo que se dio en llamar en el mundo: “la Revolución de los colores” y para otros es “la guerra Híbrida”. Nuestra derecha llámese oposición muy inteligente no es, máxime ahora con la derrota en las PASOS en Argentina de M. Macri, que en sí no fue el gran derrotado. El derrotado fue el programa del FMI, fue derrotado un modelo de país, el mismo que nos quieren imponer: los blancos, con su candidato Luis Lacalle Pou; los colorados con el liberal Ernesto Talvi; el Partido de la Gente con Novick y por último Manini Ríos y su partido neofascista Cabildo Abierto. Para mí el Partido Independiente esta en vía de extinción. Aunque los cinco siguen en la misma línea del FMI: “bajar el gasto público, para mejorar el resultado del Estado” pero para eso las empresas públicas deben de gastar menos de los recursos que tienen asignados. Los más audaces plantean un escenario con dos posibilidades: “Uno fuerte con el que se reduce un punto del déficit fiscal por año. Sería durísimo, al estilo de lo que se intentó realizar en Argentina en los dos últimos años. Con este plan en 2024 se alcanzaría el equilibrio fiscal. Pero no habría crecimiento económico”. El otro es el recorte no solo de la inversión del Estado, sino la baja de los funcionarios del Estado, eliminación de los Consejos de Salarios, para bajar el costo país. Dentro de 50 días veremos qué modelo de país desean los uruguayos. El Frente Amplio va por su cuarto gobierno. 

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6 Comentarios
  1. Tejo.Diaz dice
    El gran problema rio-platense, es el problema de la memoria. El pobre que comia pasto, hoy dia no lo tiene que hacer; «Son cosas del pasado»!, es lo que podemos escuchar especialmente de gente en sus 30s.. Existe entre los mas jovenes, una fobia evidente «al viejerio» y por ende al pasado, como si el pasado y lo pasado fueran algo unico y puntual. No logran entender, que el que niega las cosas del pasado, esta condenado a vivirlas en el futuro. Mientras no haya consciencia a los efectos, seguiremos expuestos a los cuentos de quienes necesitan hundir a la mayoria, para disfrute de la minoria. Lamentablemente de ganar los vivitos de siempre , el 90% de la poblacion sera la perjudicada OTRA VEZ. Pero quiza cuando nacemos nos condenan a equivocarnos, una y otra vez y eso es lo que se busca. Quiza, cuando nos avivemos, ya sera demasiado tarde y a empezar de vuelta con la cueva y el palo.
  2. Tabare dice
    Los viejos tenemos que explicarles a los jovenes que por un lado estan los conservadores que se quieren mantener en el poder con la oligarquia internacional y los banqueros y hambreando a los trabajadores y del otro lado la esta la oposicion que defiende a loa sectores obreros
  3. Pedro de Paysandu dice
    No existe la derecha … hay un modelo pobrista del FA de repartir miseria y multiplicar pobres , division de la sociedad, lucha de clases y un centralismo enfermizo donde la mitad del pais tiene derecho de pernada sobre el resto. Ese modelo ya fue, la gente no lo quiere y por eso se van…. pasen la voz se termina la beca en seis meses, a laburar.
  4. Máximo Capucho dice
    LOS «BUENOS» De los BOLCHES!!!! Dejate de jider!!!
  5. Rogelio dice
    No se preocupen. En Argentina se llenó de ollas populares y hay chiquilines comiendo cartón mojado. Si eso vuelve a para acá a no hacerse los giles.
  6. elcacho dice
    Los años no dejan solo arrugas y nanas. Tambien experiencia. Quienes hoy tienen treinta o cuarenta, creen, como lo hicimos nosotros cuando los tuvimos, que los viejos hablamos por hablar. Que decimos chocherìas. Que vivimos en el pasado. Pues bien. Es cierto, vivimos en el pasado. O por lo menos lo recordamos. Recordamos por ejemplo, que la instituciòn pùblica se llenò a dedo con una carta de un dirigente colorado. O blanco, segun la ocasiòn. Que hundieron, en su momento cuanta instituciòn nacional pudieron. Por ejemplo el ferrocarril. Que salvo muy escasas personalidades de los partidos tradicionales, el pais se hundiò en la miseria de pasar a ser la Suiza de Amèrica, a ser la Sucia. Hambre, miseria, falta de trabajo. De leyes sociales que protegieran al mas necesitado mientras los de cuello duro se llenaban de dinero que invertian en el exterior. No le pido a ningun joven que vote por tal o cual, simpllemente les sugiero que hablen con sus mayores. Los que vivieran la època en la cual nuestros niños comian pasto. O no iban a la escuela porque no la habìa o porque no tenìan ni zapatillas para ir. Piense, jovenes, no se dejen ilusionar por promesas, como lo hicimos tantas veces nosotros y nos desilucionaron siempre. Ahora, queda mucha cosa por hacer. Pero se camina. Y hacemos camino al andar.

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