El Senado no hizo quórum para aprobar honores de Estado, pese a que Chicotazo ocupó la presidencia del gobierno colegiado en 1960Hace 50 años moría el polémico Benito Nardone

En pocas semanas se cumplirán 50 años de la muerte de Benito Nardone (1906-1964), uno de los personajes más polémicos de nuestra historia. De comentarista radial de temas agropecuarios, pasó a ser líder del poderoso movimiento ruralista, y a presidir el gobierno colegiado, en 1960. Para los batllistas, fue “un tránsfuga”; para muchos blancos, el “intruso”, para la izquierda, “un fascista que colaboró con la inteligencia norteamericana (CIA)”. En marzo de 1964, ante su fallecimiento, el Senado no hizo quórum, y no le fueron tributados honores de Estado. Una multitud llegada de todo el país, condujo su ataúd hasta el Cementerio Central. Ideario repasa algunos momentos de la vida de Nardone, una misteriosa figura que nunca reconoció su condición de “político”.

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Cuando murió, Benito Nardone Cetrullo, tenía 57 años. Es bastante poco lo que se sabe hoy sobre su infancia, su juventud, la etapa en que fue un batllista convencido (integró la Convención del Partido Colorado, y colaboró con la revista “Batllismo”, de Ricardo Yanicelli) y aprendió el oficio de periodista en el diario “El Día”, fundado por José Batlle y Ordoñez. En 1925, ingresó como eventual en la redacción de ese importante matutino, convirtiéndose con los años en fogueado cronista policial.

Su padre (Nicolás), era un obrero portuario de origen italiano, de ideas liberales y que profesaba una enorme admiración por Giuseppe Garibaldi. Integraba una logia masónica, lo que le permitió a Benito Nardone, incorporarse a esa institución siendo muy joven (18 años), donde llegó a obtener el grado 18, pasando a estar “en sueño” en el último tramo de la década de 1930.

Su familia vivió primero en Ciudad Vieja, y después en Palermo (Montevideo). Nardone era un ávido lector, que hizo el liceo y los preparatorios (hoy bachillerato), en forma libre, ingresando a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Escribió libretos de carnaval, letras de tango, y practico con relativo éxito varios deportes (fútbol, boxeo).

De las escasas investigaciones que existen sobre su vida (por ejemplo el ensayo de Raúl Jacob: “Benito Nardone, el ruralismo hacia el poder (1945-1958”, 1982, EBO), surge con claridad el momento de inflexión que se produce en plena dictadura de Gabriel Terra (el golpe fue en marzo de 1933), cuando Nardone ingresó a la redacción del diario “El Pueblo” (oficialista), y conoció a su director, Domingo Bordaberry (líder de una corriente antibatllista de los colorados, importante hacendado, y dirigente de la Federación y la Asociación Rural). Es en los años posteriores que Nardone se alejó del batllismo, y asumió un discurso antiestatista, defensor del liberalismo económico, y de un anticomunismo cada vez mas radical (hasta la lista 15 de Luis Batlle, fue fustigada en sus audiciones: “comunismo chapa 15”).

En 1938, año de elecciones, Domingo Bordaberry le ofreció a Nardone integrar su lista por Durazno, y sumarse a la movilización proselitista. Nardone aceptó. “A mi regreso del campo y entusiasmado por su grandeza, fui en busca del ruralismo”, confesó tiempo después. En 1940, surgió “Diario Rural”, también orientado por Bordaberry, y Nardone asumió el rol de redactor responsable de esa publicación.

Desde el “Diario Rural”, primero, y a partir de 1945 en CX 4, radio Rural, se informaba a los productores rurales sobre la realidad del mercado, local e internacional; los precios de los bienes agropecuarios, las cotizaciones de la moneda, y se lanzaban criticas, (con un “estilo incisivo y agresivo”, al decir de Washington Reyes Abadie y Tabaré Melogno en su “Crónica General del Uruguay”,2000), al estatismo, el proteccionismo que llevaban adelante los gobiernos colorados de signo batllista de la época. En un momento Nardone se convirtió en “Chico Tazo”. Según César Di Candia (autor del reportaje mas importante hecho a Nardone en la revista “Reporter”, en 1961), “su origen, por lo menos desde el punto de vista de su sonido (se relaciona) con Chico Carlo, el libro de Juana de Ibarbourou, muy en boga por aquellos años”. En su ensayo, Jacob sostiene: “en campaña (ChizoTazo) equivale al golpe de rebenque, a un chasquido seco, corto, e inesperado, en el cual Nardone mimetiza su acción, golpeando duro y demoledoramente para retornar a una especie de inocente paz”.

Lo que se ha denominado “la revolución del transistor” (al generalizarse las pequeñas radios “Spika”), es clave para entender el fenómeno de la popularidad de Nardone. Como explicó Alberto Mehol Ferré, “sin la radio, el ruralismo seria incomprensible (porque) ya no importan los malos caminos, las lluvias, las inclemencias, el analfabetismo (…)llega instantáneamente al lugar mas seguro: la casa. Se instala en el centro mismo de la sociabilidad campesina que es la familia (…) le hace compartir la vida ciudadana y mundial (“Crisis del Uruguay y el Imperio Británico”, 1959).

En 1951, surge una creciente tensión entre 192 grupos de pequeños y medianos empresarios rurales a los que la Federación Rural negó su ingreso, lo que culmina en agosto con una fractura, y el surgimiento de la Liga Federal de Acción Ruralista. El ideólogo era Domingo Bordaberry, pero el agitador, que en sus programas diarios en radio Rural, ganaba cada día más audiencia, se llamaba Benito Nardone, “ChizoTazo”. En 1952, murió Bordaberry. El “líder natural”, fue Nardone, que en pocos meses organizó en distintos puntos de la campaña, seis enormes Cabildos Abiertos, y 206 asambleas. Los ruralistas utilizaban entre sus símbolos identitarios, una bandera verde, presidida en su ángulo superior por el sol, y con una diagonal federal, artiguista, compuesta por dos bandas: una blanca y la otra del color de la otra divisa tradicional, la colorada. En 1955, el saludo de José Artigas en Purificación (“salud y libertad”), fue incluido en los inicios de la audición en radio Rural.

En 1955 los ruralistas impulsaron una reforma constitucional. Querian volver al presidencialismo, con un parlamento unicameral y cuatro poderes (a los tres clásicos, sumaban el Banco Central). Propiciaban asimismo otro régimen electoral, con elección de presidente, vicepresidente e intendentes municipales (tal la denominación de entonces), sin lemas. Planteaban asimismo eliminar los monopolios estatales.

En 1956, los blancos antiherreristas organizaron una Unión Blanca Democrática (UBD). Herrera, que era partidario de regresar al presidencialismo y temía perder la supremacía en su partido ante la amenazante UBD, entró en conversaciones con los ruralistas. Acordaron bases de reforma comunes para las elecciones de 1958, y el caudillo blanco, aceptó compartir una formula conjunta con el lider de la Liga Federal de Acción Ruralista (Herrera-Nardone), y en caso de no prosperar la reforma, postular por el régimen vigente candidatos comunes al Consejo Nacional de Gobierno (tres herreristas, tres ruralistas).

Las elecciones le dieron la victoria a los blancos (después de 93 años), y dentro de ellos, a los herrero-ruralistas. La reforma no alcanzo el apoyo esperado, y en el gobierno que asumió el 1 de marzo de 1959, irrumpieron tres ruralistas. Uno de ellos, que presidio el cuerpo en 1960, era el propio Benito Nardone.

Las luchas de poder entre los blancos y los ruralistas, se desataron de inmediata. Recuerda Eduardo V Haedo que hasta poco antes de asumir, el gabinete no estaba integrado por diferencias de criterios con los ruralistas “Herrera, caudillo oriental”, 1969). Herrera rompió con Nardone por su pronorteamericanismo, y desde su diario, “El Debate” se alertó acerca de la “comadreja colorada que se ha metido en el rancho de los blancos”. “ChicoTazo” llegó entonces a convocar un Cabildo Abierto al que asistieron delegaciones de los distintos departamentos, en el propio centro de Montevideo, como forma de presión.

En los años siguientes, la figura de Nardone estuvo marcada por la controversia. Pero muchas de sus ideas de liberalismo económico ganaron terreno. Su anticomunismo obsesivo lo llevó a propiciar Medidas de Seguridad, para enfrentar conflictos sindicales. La Reforma Cambiaria y Monetaria de Juan E. Azzini fue una de estas resultantes. El rechazo que generó, creció. “Intruso” para muchos blancos, “tránsfuga” para los batllistas, “fascista y agente de la CIA”, para la izquierda y los sindicatos. Pero Nardone, imperturbable, seguía su audición y el ruralismo se mantenía vigoroso. En 1962, hizo una alianza con los herreristas de Martin R Echegoyen, y varios ruralistas entraron al Parlamento. Enfermo de cáncer, en marzo de 1964, murió en el Sanatorio Italiano de Montevideo. Todo el dispositivo militar previsto, para rendirle honores de Estado (presidio el gobierno), fue desactivado, cuando el Senado no hizo quórum. “ChicoTazo”, que siempre negó su condición de político, seguía en el ojo de la tormenta.

 

BENITO NARDONE CETRULLO

1906 nace en Montevideo un 22 de noviembre. Su padre, Nicolás, es un obrero portuario, nacido en Italia, de ideas liberales y gran admirador de Giuseppe Garibaldi.

La familia reside inicialmente en Ciudad Vieja y luego en Palermo (Montevideo). Cursa como alumno libre el liceo y los preparatorios, ingresando a la Facultad de Derecho.

Escribe libretos para el Carnaval, letras de tango; practica el fútbol y el boxeo.

1924 ingresa a la masonería, a la que pertenecía su progenitor, en la que llegó al grado 18; a finales de la década de 1930 pasa a estar “en sueño”.

1925/1934 periodista en “El Día” (empieza como colaborador y llega a ser cronista policial.

1925 convencional del Partido Colorado. Entre 1930 y 1931 colabora en la revista “Batllismo” de Ricardo Yanicelli.

1933 golpe de estado de Gabriel Terra

1934 se incorpora al diario terrista “El Pueblo”, donde conoce a su director, Domingo Bordaberry, que lo impulsa a interesarse en los temas agropecuarios.

1938 Integra como suplente la lista de Bordaberry en Durazno.

1940 nace “Diario Rural”, orientado por Bordaberry; Nardone, ocupa el cargo de redactor responsable.

1945 surge Radio Rural (CX 4), y Nardone dirige una audición diaria que tiene una creciente audiencia especialmente entre los pequeños productores. Se convierte en “Chico Tazo”. La radio a transistor se generaliza (las famosas “Spika”). Desde la ciudad de Minas, radio Rural trasmite el congreso de la Federación Rural en el cual Domingo Bordaberry plantea la integración de los pequeños y medianos empresarios del agro, lo que es rechazado por los grandes estancieros.

1951 en agosto, ante la negativa de la Federación Rural de admitir 192 grupos de productores, se produce la fractura y nace la Liga Federal de Acción Ruralista.

1952 muere Bordaberry; Nardone, se convierte en el conductor de este movimiento gremial.

1954 La Liga Federal realiza seis cabildos abiertos multitudinarios, y 206 asambleas en diferentes puntos del país. Nardone aconseja votar por Luis Batlle o por Luis Alberto de Herrera en las elecciones de ese año. Escribe “Proceso a El Día”, un feroz alegato contra la obra de don Jose Batlle y Ordoñez.

1955 impulsa una reforma constitucional presidencialista, con un parlamento unicameral, un Banco Central, como cuarto poder del Estado. El presidente y vicepresidente de la República e Intendentes, serían electos sin lema.

1957 movilización ruralista por una reforma constitucional. Coincidencias con el herrerismo enfrentado a los otros sectores blancos que desde 1956 forman una Unión Blanca Democrática (UBD). Herrera teme perder el control de su partido.

1958 la alianza herrerista y ruralista por la reforma se extiende al plano electoral. Por el régimen proyectado, la fórmula acordada para el gobierno (1959-1963), será la de Herrera-Nardone; por el vigente, surgen candidatos comunes al Consejo Nacional de Gobierno (tres herreristas, tres ruralistas). El plebiscito constitucional fracasa (23,04 % ), pero la alianza gana la elección (por pequeña diferencia con la otra fracción, la UBD).

1959 Grandes tensiones en la alianza gobernante. Herrera enfrentado con Nardone, por su pronorteamericanismo. Asume como Consejero de Gobierno. Muere Herrera. Nardone impulsa la reforma cambiaria y monetaria, y un desmontaje global del modelo batllista.

1960 preside el Consejo Nacional de Gobierno

1962 se integra el eje Echegoyen-Nardone. Varios ruralistas entran al Parlamento, siendo electos en las listas del echegoyenismo, que pierde en la interna ante la UDB y los herreristas ortodoxos de Eduardo Victor Haedo.

1964 muere el 25 de agosto, a los 57 años, en el sanatorio Italiano de Montevideo, a raiz de un cáncer. El Senado no hace quórum para rendirle honores de Estado. Llegan ómnibus con partidarios de todo el país. Es sepultado en el Cementerio central

 

“botudos” contra “galerudos”

“”(en radio Rural), de mucha penetración y alcance, Nardone, a su vez, inició una audición propia bajo el título de “Progreso, libertad y trabajo”, que se irradiaba, todos los días, de lunes a domingo inclusive, de 11 y 30 a 12; y de 20 a 20 y 30 (la que era precedida) por los acordes del Pericón Nacional.

(los choques con los grandes estancieros de la Federación Rural, hicieron que) Chicotazo, desde au audición, calificó entonces a los dirigentes de la Federación como “galerudos”, insensibles a las necesidades, derechos e intereses legítimos de quienes, habitando y trabajando en la campaña, no eran, sin embargo importantes propietarios, y a éstos denominó, muy gráficamente “botudos”

(“Historia del Partido Nacional”, Washington Reyes Abadie, 1989)

 

 

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