TEATROHablar del otro…. ¿acierto o riesgo?

“La travesía involuntaria”, obra de Marcos Acuña con dirección de Vladimir Bondiuk, tiene funciones presenciales y vía streaming, los sábados 20.30hs y domingos 19.00hs. en la sala Atahualpa del Teatro El Galpón.

Ponerse en la piel del otro presupone hurgar en su vida, sus recuerdos, sus alegrías y temores. Si a esto le sumamos que ese “alguien” es un escritor uruguayo, conocido por sus novelas, cuentos y poemas, toda producción provocativa y con singulares guiños más una controvertida vida plagada de soledades, contradicciones, gustos muy personajes y con una mente llena de ficciones, no resulta nada fácil reescribir y plasmar su vida sin correr los necesarios riesgos, este trabajo no puede ser menos que una proeza de re-presentación para el autor.

Marcos Acuña trabajó muy cuidadosamente este texto, creando no sólo una obra teatral, sino un complejo donde además de conocer algunos de los aspectos más sobresalientes de Mario Levrero, nos sumerge en su mundo de fantasías, donde no están ausentes los cuadros musicales y un tufillo muy interesante a intriga policial.

El aporte intelectual de Marcos Acuña sirve de marco para una vida donde la confusión, la realidad y la ficción se entremezclan en una danza por momentos macabra. Una apuesta audaz, interesante, con toques de sátira, fino humor, que nos hace participar de esta travesía a través de la vida de Levrero y de quince personajes más.

Puesta, dirección y elenco

Una puesta que juega con nuestra inteligencia e ingenio. Una mirada sin pausas para el espectador, ya que se pegan saltos constantes, todos dentro de una sana o insana lógica, como más les guste.

Vladimir Bondiuk hace de este texto un puzzle con un armado por momentos caótico pero fascinante. La dirección del espectáculo es limpia, prolija, no hay sobresaltos, sólo los que nos concede el texto “luminoso” de Acuña.

El elenco además de noveles actores despunta otras figuras ya conocidas en las tablas galponeras. El mismo está integrado por Marcos Acuña, con un phisique du rol muy acertado, Lucil Cáceres que se desdobla en cuatro personajes, Rodrigo Tomé, un actor versátil y de gran agilidad corporal, Camila Cayota (Por H o por B y otras) asume también cuatro roles, Soledad Lacassy y Clara Méndez (tres roles cada una). Hay que destacar que entran y salen de sus respectivos roles sin esfuerzos aparentes, y no haciendo perder en ningún momento la agilidad del espectáculo. La dirección de actores es correcta y reconocemos la lucidez de este joven director, del que esperamos ver en el futuro más trabajos debido a su desempeño efectivo.

El elenco es parejo, con destaques lógicos, de acuerdo a la envergadura de cada papel, y siempre manteniendo el ritmo y el encuentro actoral.

Conclusión

Cada integrante de esta “Travesía involuntaria” debió trabajar con estas tutorías dentro de esta propuesta didáctica para el trabajo final de su formación. Sin dudas una apuesta que demuestra trabajo y dedicación y una clara comprensión del material trabajado. Lo que es claro que en este retorno teatral esta travesía viene con mayor potencia.

EL DATO

Otras yerbas

Los rubros técnicos juegan un rol de importancia en el armado de este espectáculo. Los elementos escenográficos que visten la escena están a cargo de Clara Méndez, con tutoría de Dante Alfonso. El vestuario muy funcional de Lucil Cáceres, tutora Leticia Sotura; las luces de Soledad Lacassy, tutor Leonardo Hualde; el sonido de Camila Cayota, tutor Martín Pisano; música y coreografías Camila Cayota y Soledad Lacassy.

En cuanto a la dramaturgia de Marcos Acuña contó con la tutoría de Marina Rodríguez y en la dirección de Vladimir Bondiuk fueron sus tutores, Dante Alfonso y Lila García. Producción de Rodrigo Tomé con tutoría de Amelia Porteiro.

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