Grave situación de trabajadores de teatro independiente preocupa a directores de espacios culturales

Esperan respuesta a la propuesta del Galpón para la reapertura de la Sala Campodónico, porque la demora «está matando a un montón de gente».

La suspensión de los espectáculos públicos fue una de las primeras medidas del confinamiento sanitario. Tras meses de mantener las puertas cerradas al público el director de Sala Verdi, Gustavo Zidan, la directora del Florencio Sánchez, Ana Laura Montesdeoca y el director de Sala Zitarrosa, Jorge Schellemberg, ven en la propuesta de reapertura del Teatro Galpón, emitida hace un mes, una solución consistente ante la pérdida de audiencias y la falta de fondos.

El director de la Sala Verdi y la Terminal Goes, Gustavo Zidan, sostuvo a LA REPÚBLICA que si bien los presupuestos que perciben ambos espacios «no se han visto afectados» porque ambas instituciones dependen del Departamento de Cultura de la Intendencia de Montevideo (IMM), lo que es preocupante es «cómo se han visto afectados los trabajadores de producciones independientes».

En este sentido, Zidan explicó que las «producciones independientes son grandes proveedoras del sector público» y las primeras son las que han «mostrado una gran fragilidad» ante la falta de ingresos. Por ello, indicó que no entiende porque «si sectores comerciales han abierto sus puertas aún no hay una respuesta concreta ante la propuesta del Teatro Galpón», la que fue redactada hace un mes con la participación del Instituto Pasteur.

Por su parte, la directora del Teatro Florencio Sánchez, Ana Montesdeoca, también consideró que la pauta establecida por el Galpón era muy «rígida y fácil de aplicar por las infraestructuras que tenemos».

A principio de junio, tanto la Federación Uruguaya de Teatros Independientes (FUTI) como la Sociedad Uruguaya de Actores (SUA) exhortaron al gobierno a avalar la propuesta del Galpón para la reapertura de la Sala Campodónico. «La desesperación obedece a que la demora está matando a un montón de gente, por lo que hay que concentrarse en lo más importante, más allá de los colores partidarios», expresó Montesdeoca.

«Desde el Teatro Galpón se ha redactado un protocolo muy sólido, con asesoramiento de científicos, que habilita la posibilidad de abrir las puertas al público. Tanto así que, incluso, ha tenido aprobación de algunos políticos del gobierno», coincidió el director de la Sala Zitarrosa, Jorge Schellemberg.

En este sentido, Schellemberg también sostuvo que a pesar de pertenecer a un «sector privilegiado que aún conserva su puesto de trabajo», la comunidad artística que provee en producción a los espacios culturales «tanto técnicos como artistas» se vio fuertemente afectada.

«Creo que tiene que haber una política fuerte para solventar a las personas que se quedaron sin trabajo. Los fondos proporcionados por el gobierno han sido pocos en consideración a la magnitud de los afectados», prosiguió Schellemberg.

En la misma línea, Zidan indicó que desde la administración central solo se ha destinado el Fondo Solidario Cultural «Ruben Melogno», homónimo al dibujante y vocalista uruguayo recientemente fallecido en España por coronavirus, de un total de 37 millones de pesos.

«Esto solo supera a la cifra que ya se destinaba al sector cultural en unos 5 millones de pesos. Por otra parte, la Intendencia de Montevideo sumó al presupuesto cultural unos 10 millones de pesos. O sea, el doble de lo que ofreció la administración central», sentenció el director de Sala Verdi.

La producción en época de coronavirus

La ausencia de espectadores presenciales en los espectáculos culturales hizo concebir a la tecnología como principal herramienta para la difusión de proyectos artísticos.

En el caso del Centro Cultural Florencio Sánchez, esta herramienta fue el motor de la producción y difusión de talleres.

«Nosotros no solo somos un teatro, también ofrecemos talleres a niños a través de Zoom y, también, producimos algunas obras y material audiovisual para difundir a través de nuestro canal. Nos apoyamos mucho en lo audiovisual y, en especial, para continuar con los contratos que teníamos firmamos con artistas independientes», sostuvo Montesdeoca.

El principal foco del trabajo en el Florencio Sánchez es «la comunidad» del barrio Cerro lo que muchas veces, según su directora, puede considerarse un trabajo «modesto» pero habilita a aumentar la producción del teatro.

«El año pasado fue maravilloso. Tuvimos un crecimiento brutal de un 20% de audiencia y 30 % en actividades, eventos y talleres. A pesar de la cuarentena, no nos podemos quedar quietos. Por lo tanto, tenemos muchas actividades pensadas para difundir por redes y con productos audiovisuales», detalló la directora.

Uno de los proyectos que destacó fue un ciclo de charlas con artistas, desde Samantha Navarro hasta Eli Almic, que difundido por las redes tuvo una gran Repercusión, lo que, según Montesdeoca, «acompañó a muchas personas además de sacarlas al menos virtualmente del confinamiento».

Por su parte, Jorge Schellemberg sostuvo que en cuarentena la Sala Zitarrosa se propuso realizar una serie de eventos por streaming ofrecidos a los espectadores de forma totalmente gratuita y la realización de una serie podcast.

«Empezamos a hacer trabajos en formato virtual, contratamos a distintos artistas del ámbito de la diversidad y otros artistas para la realización de una serie de 30 videos», detalló el director.

La finalidad de estos contenidos era «sostener y generar trabajo para los artistas» y con un gran apoyo en lo técnico, «otro de los sectores que había que sostener», indicó Schellemberg.

En cambio Zidan contó que la Sala Verdi participó de festivales internacionales para aumentar la presencia y que lanzará una serie teatral a través de Instagram, lo que «no tiene más que el fin de continuar con algunas producciones pautadas con la Comedia Nacional».

«Lo virtual, que habría que discutir los ingresos que genera, le quita lo teatral a la obra artística, pero es una forma de continuar acompañando a nuestros espectadores», expresó el director.

El sector cultural es uno de los más afectados por la crisis

«El confinamiento como consecuencia de la pandemia generó una crisis transversal a muchos sectores de la cultura revelando incluso problemas estructurales, pero ha tendido un puente para generar paliativos emocionales y espirituales a la gente», sentenció el director de Sala Verdi, Gustavo Zidan.

En este sentido, consideró que el sector cultural es el que «ha sido parte de un servicio de compañía para gente que ha estado confinada» y es, sin embargo, uno de los sectores más afectados y con perspectivas complejas».

«El Galpón, uno de las instituciones que trabaja puramente de producciones independientes, no solo dio un protocolo riguroso con respecto al tema de protección a los espectadores y artistas sino que también ofreció su infraestructura para proyectos culturales. A nosotros, como sector público, nos toca pensar en el resto del movimiento. Porque el tiempo apremia», continuó.

Por su parte, el director de Sala Zitarrosa, Jorge Schellemberg, coincidió con Zidan y sostuvo que «es tiempo de que los Estados del mundo comiencen a planificar cómo sostener este servicio que le brindamos a la sociedad ya que el streaming llegó para quedarse».

2 Comentarios
  1. alfredo alsamendi dice
    Hay que entender que alrededor de los espectáculos, teatrales, de música o danza, se mueve un universo de gente que trabaja; : actrices, actores, directores, escenógrafos, maquilladores, iluminadores, técnicos, boleteros, porteros, acomodadores, bares, restaurantes y hasta cuidacoches.

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