#OpiniónGanar resueltamente la batalla contra la epidemia y promover la construcción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad

El pueblo chino ha desplegado un arduo esfuerzo por controlar esta epidemia y la situación actual en todo el país en general está consolidando su tendencia de mejorarse.

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Durante todo este proceso, China siempre actúa en aplicación de la concepción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad y, con el sentido de responsabilidad de un gran país, ha hecho importantes contribuciones a la causa global de la salud pública.

China ha asumido su responsabilidad para frenar la propagación global de la epidemia. Desde la primera línea contra el brote de COVID-19, China ha asumido su responsabilidad ante su pueblo y ha hecho lo propio para la salud pública mundial.

A través de las medidas más contundentes y exhaustivas, China ha hecho todo lo posible para frenar la diseminación del virus a escala global. En una carrera contra reloj, nuestros médicos, enfermeros e investigadores científicos vienen mejorando las medidas para diagnosticar y tratar dicha enfermedad, logrando aumentar sin cesar la tasa de curación y disminuir la tasa de letalidad.

Con esta velocidad china, brindamos al mundo entero una valiosa ventana de tiempo para prepararse ante la epidemia, y con esta fuerza china, levantamos una sólida línea de defensa para contener la propagación.

En palabras del Secretario General de la ONU António Guterres, China ha hecho grandes sacrificios para combatir la epidemia e impedir que la misma se propague, y es una contribución a toda la humanidad.

Por su parte, el Director General de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus señala que con medidas enérgicas, China ha logrado contener la epidemia dentro del país, y ha frenado su propagación hacia afuera, protegiendo así no sólo a su propio pueblo, sino también al pueblo del mundo.

China se ha ganado la confianza en la respuesta colectiva a los desafíos globales. Desde el inicio, la parte china otorga suma importancia a la cooperación sanitaria internacional, y a la luz de los principios de apertura y transparencia, ha informado oportunamente a las diversas partes sobre el brote, compartido la secuencia genética del virus, desplegado una estrecha cooperación con la OMS, los países circundantes y otros países pertinentes e invitado a los expertos internacionales para acompañarnos en este gran esfuerzo.

China pone en lugar prioritario de la agenda la salud de los ciudadanos extranjeros residentes y colaboramos con las entidades extranjeras acreditadas en el país para ayudarles en la labor informativa y asistencia consular, de tal modo que la mayoría de ellos sienten confianza en China, se conmueven por China y expresan apoyo a China.

Con acciones tangibles, China se ha granjeado el amplio reconocimiento y aprecio del mundo, honrando su solemne compromiso de construir la comunidad de futuro compartido de la humanidad.

Tijjani Muhammad-Bande, Presidente del 74º período de sesiones de la Asamblea Geneal de la ONU, resalta el liderazgo y la transparencia ejemplares de China en el control epidémico. Asimismo, el Primer Ministro Pakistaní, Imran Khan manifiesta que el mundo entero debe agradecer y reconocer a China por sus esfuerzos y resultados en este combate a la epidemia, y que ningún otro país podría haberlo hecho mejor.

Revistas profesionales de prestigio internacional coinciden en que China ha allanado el camino para que la comunidad científica internacional se sume a esta batalla contra la epidemia, dejando sentada ya la base para una movilización global de la cooperación en investigación científica.

Es una opinión compartida de la comunidad internacional que el pueblo chino ha protagonizado una aportación fundamental a la contención del brote, mientras el trabajo de la parte china no sólo da cuenta de su actitud altamente responsable por la vida y la salud de su propio pueblo, sino que también sirve como un gran respaldo al cometido de prevenir y controlar las enfermedades en todo nuestro planeta.

China establece un ejemplo para mejorar la gobernanza global de la salud pública. La epidemia, además de ser una estricta prueba del sistema y la capacidad de gobernanza de China, también pone a prueba el sistema y la capacidad de la gobernanza mundial.

En la prevención y el control de la epidemia, la fuerza, la eficiencia y la velocidad de China son ampliamente elogiadas, dejando plena constancia de la ventaja institucional de la gobernanza china.

Bajo el comando, la coordinación y la movilización unificados del Comité Central del Partido Comunista de China, instalamos a primera hora el mecanismo interinstitucional de control, con el que 31 Provincias, Regiones Autónomas y Ciudades Directamente Subordinadas al Gobierno Central activaron el alarma de categoría I de emergencia de salud pública excepcionalmente grave.

Decenas de miles de médicos y enfermeros del resto del país acudieron a Hubei y se transportan numerosos materiales médicos y de vida hacia dicha provincia de manera rápida y bien organizada, dejando entrever con muestras vivas la ventaja inherente del socialismo con peculiaridades chinas de poder «aglutinar esfuerzos para culminar importantes proyectos».

La opinión pública internacional se impresiona por la alta velocidad, la firme contundencia y la escala masiva de la respuesta de China, rara vez conocidas a nivel mundial, expresa la admiración por la capacidad china de liderar, responder, movilizar y ejecutar, y cree que China ha ofrecido una pauta de lucha contra la epidemia, aportando útiles experiencias y referencias a la comunidad internacional en momento de responder una crisis de enfermedades contagiosas y para fomentar la gobernanza global en materia de salud pública.

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