FIFAGate: allanaron el Banco Central y Paraguay puede quedar en problemas

El Banco Atlas es señalado como el agente que facilitó que Leoz desviara parte de los 200 millones de dólares que "desaparecieron" entre 2013 y 2015.

El FIFAGate y las derivaciones en la Conmebol por las denuncias que realizó su titular, Alejandro Domínguez, causaron el primer allanamiento del Banco Central de ese país en toda su historia. El Banco Atlas, del Grupo Zucolillo, es señalado como el agente que facilitó que el fallecido Nicolás Leoz desviara, mediante dos fideicomisos, parte de los 200 millones de dólares que «desaparecieron» entre 2013 y 2015 de las arcas del ente rector del fútbol sudamericano, de los cuales la Conmebol ya pudo recuperar U$S 53 millones.

El escándalo generó que las hijas herederas de Leoz devolvieran por iniciativa propia 2.000.000 de dólares como un gesto. Esa suma integra el total recuperado. Por haber hecho el reintegro en moneda norteamericana, ahora Estados Unidos adquiere jurisdicción legal para avanzar en las investigaciones. Paraguay enfrenta la posibilidad de ser declarado por el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica como un país no cooperante en materia de prevención de lavado de activos, una especie de exilio financiero mundial para una nación, con el perjuicio que eso causaría en su economía y en la vida de sus habitantes.

Por primera vez en la historia de Paraguay, la justicia de ese país debió allanar la sede del Banco Central por la negativa de la institución, a través de la Superintendencia de Bancos, a proporcionar información crucial sobre maniobras sospechadas de constituir lavado de dinero realizadas por el Banco Atlas, del Grupo Zucollilo, mediante fideicomisos instituidos por el fallecido Nicolás Leoz, ex presidente de la Conmebol, quien murió con prisión domiciliaria y pedido de extradición de los Estados Unidos a partir del escándalo del FifaGate, cuando ya el exdirigente deportivo tenía orden de captura internacional por lavado de dinero y otros delitos por parte de la justicia norteamericana.

La Unidad Especializada de Lavado de Dinero y Financiamiento del Terrorismo del Ministerio Público de Paraguay fue la que impulsó y realizó el allanamiento a las oficinas de la Superintendencia en la sede del Banco Central.

La situación planteada escala a niveles de perjuicios insospechados para Paraguay, ya que en 10 días comienza la inspección in situ del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT), creado para prevenir y combatir el lavado de activos y financiamiento del terrorismo, y del cual el país es miembro fundador, una revisión que se encontrará con un Banco Central sospechado de estar encubriendo las señaladas maniobras sospechadas de fraudulentas.

Las consecuencias podrían ser que Paraguay sea considerado «país no cooperante para la prevención de lavado de dinero», lo que lo marginaría de todos los círculos formales de las finanzas mundiales.

Los dos fideicomisos de Leoz investigados son por 6.000.000 de dólares, monto que, según las denuncias realizadas por las nuevas autoridades de Conmebol tras las auditorías practicadas, serían parte de un faltante de 200 millones de dólares que nunca pudieron ser encontrados en la Conmebol cuando asumió Alejandro Domínguez. El período en el que esa impactante suma «desapareció» fue entre 2013 y 2015, y la magnitud de los niveles de corrupción se evidencian cuando se conoce que todos los movimientos financieros y económicos de la Conmebol anteriores a 2013 «fueron borrados». A la fecha, el ente rector del fútbol sudamericano ya recuperó 53 millones de dólares de ese dinero.

La situación del origen espurio de los dos fideicomisos quedó groseramente a la vista cuando las hijas de Leoz, herederas de los fideicomisos, devolvieron motu propio, y para tratar de frenar el escándalo, 2.000.000 de dólares a la Conmebol.

Pero esa acción no hizo más que activar a la justicia de los Estados Unidos, que ahora puede intervenir en la investigación ya que, como sucedió con el dinero de la corrupción del FifaGate, las transacciones se hicieron en dólares, su moneda nacional, y no en guaraníes.

Esa habilitación para que los Estados Unidos intervenga y la inspección del Gafilat generan preocupación en todo el espectro económico, financiero y, principalmente, político del Paraguay.

La situación es generadora de análisis que ponen sobre la mesa la relación del fallecido Nicolás Leoz con el también fallecido Aldo Zucolillo, poderosísimo empresario paraguayo dueño del Banco Atlas y amigo desde la escuela primaria del Leoz.

El periodista paraguayo Jorge Torres, que vienen investigando el escándalo financiero con fondos de la corrupción del fútbol desde que estalló, hace una referencia inquietante: «Hace menos de un mes, el banco suizo Julius Baer admitió oficialmente ante la justicia norteamericana que lavó 36 millones de dólares de dirigentes deportivos de la FIFA. Ese mismo modus operandi es el que Leoz utilizó con el Banco Atlas aquí en Paraguay cuando el exdirigente ya tenía pedidos de captura internacional».

El camino parecería ser el mismo y, si Paraguay no quiere enfrentarse a un exilio financiero mundial por lavado de dinero, deberá dejar que su justicia avance ante que se repita el esquema que llevó al banco suizo a la confesión de lavado.

En tanto, ya están procesados por ese presunto delito todos los directivos del Banco Atlas, cuyo dueño, el Grupo Zucolillo, es también propietario de Inmobiliaria del Este, otra empresa investigada por lavado de dinero a favor de Leoz mediante la supuesta compra y arrendamiento de tierras.

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