CHILEFestival de Viña 2020: el nuevo campo de batalla del estallido social

El intendente del balneario topo chileno no entregó cifras de heridos o detenidos civiles pero fue enfático en decir que «se redoblarán las medidas de protección y seguridad”.

La primera jornada del Festival Internacional de la Canción de Viña 2020 comenzó con retraso y sin la habitual apertura de las competencias internacional y folclórica, ya que los alrededores de la Quinta Vergara —escenario del certamen—, se convirtieron en verdaderos campos de batalla entre manifestantes y la Policía.

Los anillos de resguardo no impidieron que casi un millar de personas protestaran en la céntrica Plaza Vergara, a solo tres cuadras del recinto festivalero. A pocas horas del comienzo de una nueva edición del tradicional Festival de Viña del Mar, en la costa norte de Chile, la multitud de manifestantes marchó desde los cerros hacia las cercanías del escenario, la Quinta Vergara. Allí los esperaba un enorme despliegue de Carabineros (Policía militarizada) que resguardaban los perímetros de seguridad establecidos.

«El Festival no debería ocurrir porque esa plata debiera invertirse en la necesidad que existe en la población, como es el caso de Viña, una de las ciudades con más campamentos, y la alcaldesa no hace nada. Hacen este festival para mostrar internacionalmente que está todo normal pero está anormal», señaló indignado a Sputnik el manifestante Jaime Contreras.

A partir de las 17 horas del domingo comenzaron las primeras escaramuzas con la Policía, que derivaron en fuertes enfrentamientos, la quema de varios vehículos particulares y la destrucción de los vidrios y la fachada del Hotel O’Higgins, tradicional hospedaje donde se alojan muchos de los bailarines y músicos que participan en la competencia.

«No puede pasar el Festival como que aquí en el país no pasara nada. Y si no hay violencia no te escuchan. ¿Cuántos años los cabros (jóvenes) pidiendo cosas, marchando pacíficamente y nada. La gente se cansó, y despertó y ahora se manifiesta de todas las formas que puede», relata a Sputnik Jorge Soto, hombre de 65 años asistente a la marcha.

Los artistas del festival y el estallido

Mientras en las calles aledañas a la Quinta Vergara seguían los enfrentamientos, al interior del recinto se daba inicio a la versión 61 del certamen, que en esta ocasión no contó con la tradicional obertura, número musical con el que suele comenzar el festival. Los animadores al comenzar hicieron una tenue referencia al contexto social, señalando que el Festival cuenta con una enorme tradición y que es «un evento que honra nuestras raíces y es un espejo de la sociedad».

Agregaron que el «Monstruo» (el público) tiene «un corazón enorme. Quieren escuchar, pero también ser escuchados. Quieren respetar, pero también ser respetados» y expresaron que esperan que el festival «sea un puente que conecte con los chilenos. Un Chile justo, diverso e inclusivo. Un Chile con más y mejores oportunidades para todos los que están acá. Igual en dignidad y derechos. Un Chile fraterno, un Chile unido donde la música nos una como sólo ella lo sabe hacer».

El artista portorriqueño Ricky Martin, quien abrió el certamen, entregó un mensaje sobre lo que se ha estado viviendo en Chile en los últimos cuatro meses.En su sexta presentación en el escenario de la Quinta Vergara y tras un exitoso show, Martin señaló «siempre con paz», “pero nunca callados, exijan lo que ustedes merecen».

Fue quizás el humorista e imitador Stefan Kramer, quien abordó mejor el contexto político, al presentar una rutina dedicada al estallido social donde repasó varios de los hitos de la revuelta como la marcha del millón y medio de personas, e imitó diversos personajes ligados al gobierno chileno entre ellos al Presidente Sebastián Piñera.

Uno de los instantes más altos de su actuación fue durante la imitación al mandatario chileno cuando señaló: «Me queda 4% de batería y 3% de aprobación».

El humorista también incluyó a varios de «los héroes de la calle», como los denominó, tanto a los voluntarios de la salud, los primera línea, al Baila Pikachu, Sensual Spiderman y Pare-Man.

Al final de su show y mientras sonaba la melodía «El derecho de vivir en paz» de Víctor Jara, Kramer señaló que «es posible volver a comenzar, vivir sin miedo, ganarle a la desigualdad» y que «esto hay que solucionarlo entre todos».

Tras la actuación de Kramer y la presentación del jurado del Festival, abruptamente los animadores señalaron que el certamen musical comenzaría la segunda noche del festival, ya que por los incidentes ocurridos en el Hotel O’Higgins varios de los participantes tuvieron problemas para trasladarse hasta la Quinta Vergara.

Esta suspensión y las referencias a lo que se vive en el país sudamericano contrastaron con las declaraciones realizadas, en un punto de prensa, por el intendente de la Región de Valparaíso, Jorge Martínez y la alcaldesa de Viña del mar, Virginia Reginato.

Ambos sostuvieron que el festival se había realizado sin mayores inconvenientes y dieron un balance de la primera noche, donde Martínez se refirió a quienes produjeron los incidentes. «No lo lograron, el festival se realizó, entraron quince mil personas. Mucha gente está disfrutando».

Y agregó que, «la gente entró ordenada y pacíficamente con los anillos de seguridad, estos vándalos, delincuentes, como no pudieron impedir el festival se dedicaron a destrozar parte de nuestra querida ciudad de Viña del Mar».

La autoridad indicó que fueron ocho los vehículos quemados en la ciudad, y 23 los carabineros lesionados, de los cuales tres tienen fracturas.

El intendente no entregó cifras de heridos o detenidos civiles pero fue enfático en decir que «se redoblarán las medidas de protección y seguridad, no sólo para que el festival continúe, sino que para que la ciudad no siga sufriendo en manos de estos desgraciados».

Declaraciones que para quienes fueron a manifestarse solo refuerzan la falta de comprensión de la autoridad frente a las demandas de la ciudadanía movilizada.

«No entienden nada, no quieren entender que vamos a seguir en la calle mientras no haya cambios reales al sistema desigual que tenemos, y que no nos importa si nos quieren acusar de delincuentes porque para nosotros, el pueblo, ellos son los delincuentes”, explica a Sputnik la profesora jubilada Estela Bravo.

Muchos de los asistentes a las marchas del domingo 23, señalaron pretenden seguir protestando este lunes, en una jornada en la que se presenta Mon Laferte, artista que ha entregado públicamente su apoyo a la revuelta social chilena, y cuyo show genera grandes expectativas.

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