#OpiniónFeroz guerra sucia de la derecha

3 512

La firma por parte de los partidos políticos de un pacto promovido por la Asociación de la Prensa Uruguaya, para evitar la proliferación de noticias falsas y mentiras durante la campaña electoral, sitúa a la oposición de derecha en una auténtica encrucijada.

En efecto el compromiso rubricado por todas las colectividades partidarias con representación parlamentaria, contempla la no generación ni promoción de noticias falsas, así como campañas de desinformación en perjuicio del eventual adversario político, incluyendo los mensajes que se emiten a través de las redes sociales.

En forma paralela, el documento establece «la necesidad de evitar acciones o expresiones de tono agraviante o de descalificación personal contra los adversarios, que en nada ayudan a preservar el buen clima de relacionamiento político que ha caracterizado al país y que lo distingue en la región y en el mundo».

Paralelamente, se acordó «un mecanismo permanente de consulta para dar seguimiento al pacto ético, de forma de responder rápidamente a cualquier situación que pudiera afectar el cumplimiento de este compromiso público».

Pero del dicho al hecho hay un gran trecho. (…) No en vano, desde que se inauguró el tercer período de gobierno del Frente Amplio, el bloque conservador se ha dedicado a mentir y a denostar sistemáticamente al oficialismo. (…)

Desde ese punto de vista, la oposición ha sostenido una auténtica guerra sucia contra el FA, que se inició en 2005 y se prolonga hasta este año electoral teñido de odio y resentimiento.

En ese marco, los voceros del statu quo derechista han apelado a toda suerte de exabruptos y calificativos, tildando recurrentemente a los gobiernos frenteamplistas de «ineptos» y «corruptos», como si ellos insólitamente tuvieran autoridad moral para erigirse en jueces y fiscales.

En efecto, sobran los ejemplos de auténticas campañas difamatorias con el apoyo de los medios de difusión obsecuentes, tendientes a tergiversar la verdad y formar opinión.

La prueba más contundente de esas actitudes abiertamente inmorales son los propios mensajes de campaña, en los cuales algunos precandidatos opositores acusan al gobierno de «inacción», de «haber fundido al país» pese a que Uruguay completó el año pasado quince años ininterrumpidos de crecimiento económico, o bien de alimentar la inseguridad promoviendo la impunidad de los delincuentes, entre otros tantos desaguisados.

Por supuesto, en el contexto de la actual campaña electoral, blancos y colorados han violado flagrantemente la Ley 17.045, que establece, a texto expreso, que sólo se puede difundir publicidad electoral a través de los medios audiovisuales treinta días antes de las elecciones internas, treinta días antes de las nacionales y quince días antes de un eventual balotaje. Ello, naturalmente, no incluye la información acerca de actos partidarios o convocatorias de idéntica índole.

Sin embargo, por ejemplo el pre-candidato nacionalista Juan Sartori difunde mensajes proselitistas desde hace por lo menos dos meses e idéntica conducta han adoptado sus colegas Luis Lacalle Pou, Jorge Larrañaga y el líder del Partido de la Gente, Edgardo Novick.

Obviamente, aunque la norma existe desde 1998, la Corte Electoral no tiene mecanismos efectivos para controlar y sancionar a los infractores. En función de ello, campea la más absoluta de las impunidades.

Todos los días, en el horario central de los canales de televisión, la audiencia debe padecer una auténtica andanada de spots publicitarios, destinada a colonizar la voluntad de la teleaudiencia y, por ende, de los potenciales votantes.

¿Puede razonablemente pensarse que quienes violan cotidianamente una ley vigente desde 1998 acatarán lo acordado en un documento que trasunta una mera expresión de deseo? Obviamente, no. (…)

Proferir mentiras son las verdaderas a medias, cuando se promete, por ejemplo, ahorrar U$S 900 millones sin explicar de dónde se recortará el gasto estatal.

Otro tanto sucede cuando se propone modificar los mecanismos de la negociación colectiva y se genera un sentimiento de incertidumbre en la masa asalariada.

No menos malicioso es «vender», sin ningún sustento, la propuesta de crear cien mil puestos de trabajo, sin precisar de qué bolsillos saldrán las dádivas estatales que se otorgarán a los empresarios para que generen empleos.

Para respetar el compromiso ético asumido la derecha deberá modificar radicalmente su conducta errática, deponer su rampante demagogia y abstenerse de mentir y agraviar.

Históricamente, siempre han borrado con el codo lo que escribieron con la mano.

También podría gustarte
3 Comentarios
  1. alfredo alsamendi dice
    A fiens de 1971, yo tenía 14 años y oía decir que se había hecho la campaña electoral más sucia de la historia, con cuentos de niños llevados a Cuba y tanques rusos paseando por 18. 48 años después, sigue. Cada campaña es peor que la anterior y la parte más sucia aún no empezó. Se verán y oirán cosas peores: desde culpar al MPP por el asesinato de Julio César como de acusar a Bonomi por el incendio de Roma. Proliferarán los anuncios tipo Tortorelli prometiendo dos empleos por persona, sueldo mínimos de 10.000 U$S y calles en bajada. A aprontarse, el horario central de la tv será insoportable.
  2. Bersuit Vergarabat dice
    LEEMOS: “No en vano, desde que se inauguró el tercer período de gobierno del Frente Amplio,LO QUE ES UNA TERGIVERSACION MALEVOLENTE DE LA REALIDAD, PORQUE EL 1er. GOBIERNO DE LA IZQUIERDA Y EL PROGRESISMO LO LOGRAMOS EN OCTUBRE DE 2004 VOTANDO AL “ENCUENTRO PROGRESISTA” VAZQUEZ/NIN NOVOA/ASTORI, QUE OBTUVIMOS EN 1ra. VUELTA Y MAYORIAS EN AMBASCAMARAS. ETC.
  3. ANIBAL SILVEIRA dice
    el pueblo ya sabe de la bajesa de los partidos tradicionales desesperados por recuperar privilegios perdidos y que saben no recuperaran nunca mas , el pueblo ya eligio camino y no es un cuarto gobierno es cuarto quinto sexto y para siempre , nunca mas derecha en uruguay

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.