La investigación, efectuado en Brasil, reafirma que este modo de producción "conserva e incrementa la biodiversidad ambiental"Estudio confirma crecimiento y relevancia de la agricultura orgánica en el mundo

0 260

La Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (EMBRAPA), una institución estatal federal pública brasileña vinculada al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, editó y difundió un trabajo técnico referido a la «Agricultura orgânica no Brasil: um estudo sobre o Cadastro Nacional de Produtores Orgânicos» en el que caracteriza a la producción orgánica y aporta datos sobre la magnitud económica a nivel mundial de esta metodología de producción.

En este documento, Embrapa reseña que «uno de los factores determinantes para la importancia de la agricultura orgánica es su capacidad en conservar y promover servicios ecosistémicos, tales como control biológico, polinización, conservación del suelo y ciclo de nutrientes».

Según el instituto de investigación brasileño, «la agricultura orgánica produce alimentos, fibras y energía a través de un modo de producción que conserva e incrementa la biodiversidad ambiental. Por utilizar prioritariamente métodos biológicos de control de plagas y enfermedades, ofrece menor riesgo de contaminación y contaminación ambiental, además de reducir los riesgos para la salud humana».

En cuanto a la relación entre la producción orgánica y el Desarrollo Rural, EMBRAPA afirma que «la agricultura orgánica puede convertirse en un medio de promoción socioeconómica de los agricultores, ya que implica la construcción de nuevas redes sociales de comercialización y en el alcance de nuevos mercados. Estos nuevos mercados ofrecen mayor retorno económico al productor y proporcionan oportunidades para el incremento en su calidad de vida y autonomía en el uso de insumos externos.

El enfoque sistémico de la agricultura orgánica y la aplicación de principios ecológicos como base de conocimiento para el logro de la sostenibilidad de los sistemas agrícolas hacen de la agricultura orgánica una aliada en el logro de las metas de la Agenda 2030 presentada en la reunión de la Cumbre de Desarrollo Sostenible en la Conferencia de las Naciones Unidas en 2015, y firmada por todos los países miembros.

La Agenda 2030 establece los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), cuyas metas incluyen la promoción de sistemas sostenibles de producción agrícola, la promoción de la salud de las personas y el equilibrio ambiental, garantizando la biodiversidad y el uso eficiente de los recursos naturales, y esas propuestas son inherentes al modo de producción de la agricultura orgánica.

Según Embrapa, «Los productos originarios de la agricultura orgánica se consideran diferenciados en su calidad y reciben un sello orgánico, que es un sello de calidad, el cual indica que el producto se ha cultivado y procesado dentro de las normas establecidas internacionalmente o para cada uno».

El mercado mundial de los orgánicos

El Research Institute of Organic Agriculture es una institución europea independiente y sin fines de lucro que tiene por objetivo el avance de la ciencia en el campo de la agricultura orgánica. Este Instituto cuenta con oficinas y colaboradores en todos los continentes y publica un anuario estadístico con datos de la agricultura orgánica europea y mundial.

Los datos de producción orgánica del anuario mundial de 2018, que contiene informaciones de 178 países, muestran que el sector ocupa 57,8 millones de hectáreas, que corresponden al 1,2% de las áreas productoras del mundo, y representa 2,7 millones de productores orgánicos. Este universo correspondía a un mercado de 89.700 millones de dólares en 2016, liderado por Estados Unidos (43.100 millones de dólares), Alemania (10.500 millones de dólares) Francia (7.500 millones de dólares).

En relación a 2015, hubo un aumento mundial del 15% en áreas y del 12,8% en el número de productores. Actualmente, 87 países disponen de regulación nacional para la producción orgánica y otros ocho están en proceso de elaboración.

El valor de la producción de la agricultura mundial alcanzó los 4,3 billones de dólares en 2016, y la agricultura orgánica representó el 2,1% de ese mercado (FAO, 2018). La producción de alimentos en el sistema convencional por grandes emprendimientos y en monocultura a gran escala alimenta el 30% población mundial y utiliza del 70% al 80% de las tierras arables, el 70% del agua y el 80% de los combustibles fósiles usados en la agricultura.

También podría gustarte

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.