Estados brasileños reimponen restricciones ante repunte del Covid-19

El director del Instituto Butantan, Dimas Covas, dijo que el agravamiento de los índices sanitarios en Brasil se explica porque la epidemia avanza a mayor velocidad que la vacunación.

Varios gobernadores y alcaldes de Brasil anunciaron nuevas restricciones para evitar el colapso sanitario ante el repunte de la pandemia del coranavirus, que ya deja más 250.000 muertos.

El gobierno de Sao Paulo, el mayor y más rico estado de Brasil, oficializó un retroceso este viernes en su plan flexibilización y redujo todavía más el horario de bares y restaurantes, que ahora sólo podrán funcionar hasta las 20h., informo AFP.

Algunas ciudades del interior ya habían instaurado toques de queda ante la inminencia de la saturación de las unidades de cuidados intensivo.

El gobernador de Paraná (sur), Ratinho Junior, anunció que sólo funcionarán los servicios esenciales, es decir, farmacias, hospitales, supermercados, veterinarias, puestos de servicio, entre otros.

Además, amplió su toque de queda entre 20H00 y 05H00 a partir de este viernes, tras anunciar que ese estado pasa «por el peor momento de la pandemia».

Una medida similar fue anunciada para el lunes por el gobernador de Rio Grande do Sul (sur).

En Brasilia, el gobierno regional decretó a partir del domingo el cierre de escuelas, comercios y emprendimientos no esenciales, tales como cine, teatros y gimnasios.

En el noreste, Bahía prohibió el funcionamiento del comercio no esencial a partir de este viernes hasta el 1 de marzo.

Autoridades sanitarias advierten que la pandemia puede arreciar en los próximos días colocando a Brasil a la vera de un colapso sanitario, al tiempo que buena parte del país sale del verano.

El país registró este viernes un nuevo récord de su promedio móvil de muertes diarias (1.153), según datos oficiales.

El ministro de Salud, Eduardo Pazuello, dijo el jueves que Brasil vive «una nueva etapa de la pandemia» y atribuyó el repunte de casos a las nuevas variantes del coronavirus, como la detectada en Manaus.

«El problema no es la nueva cepa, es que no hay ningún dispositivo de control de la pandemia», dijo a la AFP el epidemiólogo José Urbáez.

Urbáez cuestionó que las medidas restrictivas sean mayoritariamente nocturnas y aseguró que «el colapso es mucho mayor del que estamos viendo en los medios de comunicación (…) Es una situación indescriptible».

El director del Instituto Butantan, Dimas Covas, dijo que el agravamiento de los índices sanitarios en Brasil se explica porque la epidemia avanza a mayor velocidad que la vacunación.

Pocos vacunados

La inmunización comenzó en enero. Utilizando los inmunizantes de Sinovac y de Oxford/Astrazeneca, Brasil ha vacunado a más de 6,3 millones de personas, equivalente a 3% de sus 212 millones de habitantes. Apenas 1,6 millones han recibido la segunda dosis.

El presidente Jair Bolsonaro sigue relativizando la gravedad de la crisis y promoviendo aglomeraciones, como la divulgada en sus redes sociales este viernes en un acto oficial en Ceará, noreste de Brasil.

Un día antes, en su transmisión semanal por redes sociales, Bolsonaro llegó a afirmar, sin base científica, que usar máscaras de protección produce «efectos colaterales».

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