#Opinión¿Es la Deuda Pública en Uruguay un problema de corto plazo?

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I) La Deuda Pública Bruta y Neta

Respecto a la evolución de la deuda bruta el cuadro 1 nos muestra los datos que nos plantean un crecimiento de la deuda desde un orden de 9 mil millones de dólares a 38 mil entre 1999 y 2018, siendo en 2004 un orden de 14 mil millones de dólares.

Al mismo tiempo el mismo cuadro 1 nos muestra la evolución de la deuda neta. Es decir la deuda bruta deducidas las reservas que el país posee.

Así calculada la deuda neta pasó entre 1999 y 2018 de un orden de 6 mil millones de dólares a un orden de casi 19 mil millones, siendo en 2004 del orden de 9 mil millones de dólares.

Como se ve en el cuadro los activos de reserva se han reducido en unos 4 mil millones de dólares en dos años, con el fin casi exclusivo de contener el tipo de cambio entre 2014 y 2016. Luego a 2018 subieron un orden de 2.500 millones con la política opuesta de impedir su baja. En ningún caso las reservas fueron pensadas como mecanismo para mejorar el perfil de inversión del país sino tuvieron un uso siempre financiero en un sentido o en otro.

II) La Deuda Pública sobre el PBI

Es claro que a efectos de analizar el impacto de la deuda pública sobre la economía del país el elemento central debe ser su peso en el Producto, dado que ellos nos da información una primer información sobre la sustentabilidad del proceso de endeudamiento. Para analizar el impacto de dichos valores de la deuda bruta y neta en la economía nacional, el cuadro 2 compara las deudas públicas con el PBI.

Como se ve en el cuadro la deuda tuvo un crecimiento muy importante en el marco dela crisis 1999 — 2003, llegando en el caso de la deuda bruta a ser 15% por encima de un año de producto bruto interno y la deuda neta superar el 70% del PBI. Es como si en nuestras casas debiéramos más de un año de nuestro ingresos comunes. Lo mismo había pasado en el año 1982/83.

Ese proceso tuvo una reducción importante en el caso de la deuda bruta hasta 2011, para estabilizarse allí en un orden del 60% del PBI y crecer entre 2016 y 2018.

En el caso de la deuda neta se da el mismo proceso de reducción que continua hasta 2014 para crecer desde ese año y volver a los niveles de 2010, del 30%. Si no contáramos los encajes bancarios la deuda neta estará levemente por encima del 40%.

Por otra parte de la lectura de la rendición de cuentas y dada la estructura del déficit fiscal principal factor que actúa sobre la deuda, la previsión hacia 2020 es de 67% sobre el PBI lo cual la mantiene en niveles sustentables, sobre todo cuando analizamos el perfil que es nuestro siguiente punto.

III) La Composición de la deuda Pública.

El segundo fundamento para el análisis del peso de la deuda es como es su composición. Elegimos en este caso 5 indicadores: en que está la deuda en términos de acreedores, sus plazos, su moneda, sus tasas y la residencia de los acreedores.

El cuadro 3 nos indica que hubo significativos cambios en la composición de la deuda pública, lo que se llama el perfil de la deuda.

En primer lugar aumentó la participación de los títulos de deuda pública en la deuda, en detrimento de los préstamos internacionales y otras formas de endeudamiento con los organismos internacionales multilaterales de crédito, como el FMI y el Banco mundial entre otros.O sea hoy prácticamente es inexistente la deuda con organismos internacionales de crédito (era casi el 100% en la crisis de 1982/83) y alta luego de la crisis de 1999/2002.

Es evidente que esto tiene su aspecto positivo en relación al grado de dependencia que genera el proceso de deuda con los organismos multilaterales de crédito que no es sólo económica en términos de pago de intereses, sino por los condicionamientos que impone a la política pública. Basta recordar por ejemplo préstamos de ajuste estructural del Banco Mundial de los años 90 en salud o educación o las políticas impuestas por el FMI en los 60 y los 80 o más cerca lo que está pasando hoy en Argentina.

Esta forma de financiamiento está ligado a tres causas; en primer lugar a la mejora en la confianza de los mercados financieros respecto a Uruguay, en segundo lugar a los fondos «cautivos» de las AFAP que son crecientes y en tercer lugar refleja tendencias internacionales que al menos fueron claras hasta 2015, de los capitales internacionales proclives a volcar los capitales a estas latitudes.

En segundo lugar la deuda de mediano plazo aumentó su participación en relación a las deudas cuyos vencimientos son inferiores a un año. Ello implica que de alguna manera la presión del servicio de la deuda se reduce en lo inmediato y permite un mayor manejo de los recursos públicos hacia el crecimiento y por ende puede mejorar la perspectiva de la relación deuda sobre producto hacia el futuro.

En tercer lugar la deuda en moneda nacional era insignificante y pasó a representar más la mitad de la deuda pública. Esto representa una mejora en el perfil de la deuda debido al tema del descalce entre monedas, ya que el país genera sus ingresos presupuestales en moneda nacional y el pagar intereses en dólares presenta gran riesgo, como ya pasó en las dos crisis de deuda antes mencionadas..

Este cambio debe verse en relación a la reducción de riesgos que en general trae la dolarización del endeudamiento. Si bien hoy parecen alejarse esos riesgos por un dólar barato, siempre está latente frente a flujos monetarios y cambios internacionales que operen directamente sobre el Tipo de Cambio.

En cuarto lugar aumentó la deuda interna que pasó de ser un tercio de la deuda total a ser la mitad de la deuda pública, siendo la otra mitad deuda externa.

En quinto lugar la deuda a tasa fija, es decir la que no varía paso de ser menos de la mitad de la deudaa más del 80% del total. La importancia de la tasa de interés fija radica en que se excluyen los riesgos de aumento en las tasas (cuando ésta es variable) y es previsible que en los próximos años ellas aumenten, como ya está pasando..

En síntesis parece claro que la sustentabilidad de la deuda pública no está en cuestión hoy por su peso en el PBI, por el alto nivel de reservas, por el manejo de monedas, plazos y por la cobertura nacional de acreedores. Es claro que este no es, un proceso infinito, pero frente a las necesidades sociales y de inversión que tiene el país es una variable manejable tanto desde el punto de vista global del endeudamiento bruto como del neto sumado al alto nivel de reservas.

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3 Comentarios
  1. Pepe Le Pu dice
    Muy interesante!!!! Evidentemente es un tema mucho mas complejo de que si aumento o disminuyó…
  2. ugo codevilla dice
    Un país con una deuda que casi alcanza el 70 % del PIB, que posee un déficit crónico en la balanza por cuenta corriente (importa más que lo que exporta), solamente puede pagar el «servicio» de la deuda por recaudación fiscal, la que viaja hacia el 30 % del PIB, una cifra asfixiante.
    1. alex dice
      Segun se conoce la historia de este país en los últimos 50 años no se han manejado tan bien las cuentas como en estos 15 años ademas el país avanzo en materia de salud educacional trabajo y condiciones de bien estar en general , así que medir deuda sin medir lo demás ,no tiene mucho sentido .. que no reconocen los que no quieren reconocer eso esta claro de todos modos un saludo a ugo que almeno da una opinión respetable. no como las que se ven todos los días en las redes . el nivel de discusión y crispación es asqueroso

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