Entre «el avasallamiento» oficialista y un relato de oposición responsable sin «contenido claro»

Los diputados del FA Viera y Gerhard, y el senador Carrera analizaron el papel de la coalición y el FA el primer año legislativo del periodo.

Un año se cumplió desde que asumió la nueva legislatura, en la que el Frente Amplio cambió vereda para convertirse en oposición tras 15 años de contar con las mayorías.

El diputado Nicolás Viera dijo a LA REPÚBLICA que tras este primer año se nota un el oficialismo muchas «contradicciones internas», pero remarcó como grave el papel que le han tenido con la oposición cuando esta presenta alguna propuesta: «utilizar sus pos de aplastar todo lo que se le ponga adelante». El senador Charles Carrera apuntó contra la falta de iniciativas legislativas, indicando que «las comisiones tan prácticamente paralizadas», y cuestionó cómo se perdió «calidad democrática».

El Diputado Daniel Gerhard dijo a LA REPÚBLICA que el «primer año fue de shock, nos cayeron con una mayoría abrumadora»; pero se dio tiempo para cuestionar también el papel del FA, reclamando que se debe reaprender a ser oposición: «compañeros salieron con el relato de oposición responsable, que más allá de si nos gusta o no como suena, no tenía un contenido claro».

Consultado respecto a este año atípico para la legislación, en el que por momentos la misma tuvo modificaciones para accionar, el diputado Nicolás Viera señaló que a nivel parlamentario «estamos viendo un oficialismo muy diverso que tiene sus contradicciones internas, que les cuesta mucho dar una postura común sin que nadie marque perfilismo, ese necesario perfilismo que es necesario tener para sobrevivir, sobre todo las fuerzas menores de la coalición de gobierno», comenzó señalando.

«Lo que creo más grave es el rol que le han dado a la oposición. El FA en pandemia, pero ante, y en otros temas que no refieren estrictamente sobre la situación sanitaria, hemos presentado n sinnúmero de proyectos y de propuestas que son realizables, reales, que perfectamente se pueden implementar. El gobierno, a través de sus legisladores, no solo no se ha interesado, sino que las han ninguneado absolutamente al punto de ni siquiera leer los planteos, y mucho menos tratarlos en las comisiones o en el plenario», detalló.

En esa línea agregó: «Han decidido hacer lo que según ellos hacia el FA. Por ende, hacen lo que antes criticaban: utilizar sus mayorías legítimamente dadas por las ciudadanía en pos de aplastar todo lo que se le ponga adelante siempre y cuando no sean ellos los que presenten la iniciativa. Eso es un elemento sumamente preocupante que pon en duda los mecanismos democráticos, en este caso la confección de leyes, pero también de propuestas parlamentarias». «El FA eso nunca lo hizo y ejemplos sobran con planteos de aquella oposición. Este año está asignado por esa cuestión de que el oficialismo no escucha a la oposición».

El representante por Colonia del MPP, señaló que si ese razonamiento es llevado a otro plano, por ejemplo a su departamento, «son pocos los casos en los que llega un ministro de Estado, o una autoridad nacional me entero. En la gran mayoría no me convocan, no me invitan, no me informan y me hacen parte de lo que viene a hacer un ministro y por tanto, un representante institucional del país. En algunos casos me he enterado y he aparecido sin ser invitado, en los menos me han invitado».

«Muchas veces pasas que los ministros o autoridades llegan al territorio a querer echar agua a su molino, y por tanto tienen una visión mucho más de lograr un crédito político partidario que polito institucional que beneficie al común de la ciudadanía. Es ese creo yo, el perfil que este gobierno le ha dado a la gestión publica, y que por tanto, es preocupante», sentenció.

«Reaprender a ser oposición»

El diputado del Partido por la Victoria del Pueblo, Daniel Gerhard dijo a LA REPÚBLICA que «el primer año fue de shock, nos cayeron con una mayoría abrumadora y un programa de derecha dura con votos para llevarlo adelante». Con esto es necesario «el reaprender a ser oposición y en pandemia fue difícil», indicó.

Señaló que varios compañeros «salieron con el relato de Oposición Responsable, que más allá de si nos gusta o no como suena, no tenía un contenido claro. Estamos convencidos que este año será el de bisagra, debemos pasar del shock a la resistencia organizada con el campo social, y luego la contraofensiva programática».

Finalizando, y refiriéndose a la lucha por derogar artículos de la ley de urgencia, comentó que «la recolección de firmas es uno de los articuladores de este momento intermedio, es el entretejido del ‘No’ al neoliberalismo represivo de las clases altas… si lo seguimos trabajando será la base para la construcción de un horizonte solidario, popular y participativo».

«Perdimos calidad democrática»

Quien también analizó el papel del parlamento en este primer año, fue el senador Charles Carrera. «Fue un año marcado por la excepcionalidad», comenzó señalando en Radio Universal. «Lo que vemos es que del lado del oficialismo, creemos que existen falta de iniciativa a nivel del Poder Legislativo. Las comisiones tan prácticamente paralizadas. Si uno analiza el primer año a través de la LUC se puede ver que existió una falta de diálogo, de compromiso democrático», afirmó.

«El oficialismo tenia las mayorías para llevar las iniciativas que tenían, pero prefirió ir por el camino de la imposición, de la soberbia, que es imponer un curso de modificaciones muy importantes en diferentes aspectos de las políticas públicas, sin dialogo, sin consenso. Sin dar a oportunidad de dar la posibilidad de participar a diferentes partidos», continuó.

Para Carrera, discutir la LUC, en un contexto de pandemia llevando reformas que «nada tiene que ver con el contexto, llevar adelante la reforma de un conjunto de leyes fue una imposición, fue actuar con soberbia, perder calidad democrática». «A la larga nos daremos cuenta que con este modelo de trabajo perdemos calidad democrática. Tú no podes llevar adelante modificaciones en políticas públicas tan importantes en 90 días. El oficialismo si quería modificar esas leyes, tenía las mayorías, pero eso es una forma de trabajo del Ejecutivo: actuar con soberbia e imponer. En el futuro vamos a darnos cuenta que perdimos calidad democrática», remarcó.

1 comentario
  1. Ricardo Blisford dice
    Callate rata…!!!..el FA se pasó 15 años con imposiciones de todo tipo y algunas bastante antidemocráticas, así que agua y ajo… a llorar al cuartito vos y los tupa-bolches de bolsillo que están haciendo letra para las focas tribuneras…!!! no le mientan más a la gente…laburen de verdad atorrantes …!!!

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