“En un momento me di cuenta que el equivocado no soy yo, es el que está enfermo de racismo”

Entrevista con el músico y compositor Rubén Rada

Según sus palabras, es difícil saber si la situación de discriminación a la comunidad afrodescendiente ha cambiado con respecto a lo que sucedía en su juventud.

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“Cuando era chico tenía muchos complejos. Antiguamente no nos dejaban entrar a las iglesias. Íbamos con mis amigos a los bailes y quedábamos afuera. En esos años fui creando una cáscara, hasta que dije que el equivocado no soy yo, es el que está enfermo de racismo. A partir de ese momento le metí para adelante y me olvidé de todo”, así comenzó su declaración en República Radio uno de los más destacados músicos y compositores uruguayos, Rubén Rada. En la oportunidad reflexionó sobre la situación que tiene el país entorno a la discriminación hacia la población afrodescendiente.
Cuando se le preguntó si ha cambiado dicha situación, sostuvo que no lo sabe porque tendría que meterse en el cuerpo de otra persona. “Yo como Rada no lo vivo, pero miremos al trabajador. Por ejemplo, vas a un shopping y no vas a encontrar afrodescendientes trabajando. ¿Eso qué quiere decir? Hay morenas hermosas que podrían trabajar en zapaterías y en tiendas, pero nunca las vas a ver ahí. Los muchachos tienen un poco de razón cuando piden que te llamen por afrodescendiente. Por ejemplo, cuando yo te veo, no te digo ¿cómo andas blanco? Te llamo por tu nombre. Se dice que llamar a alguien por negro es algo cariñoso, pero yo, cuando te tengo tanto cariño, te llamo por tu nombre. Lamentablemente creer que decir negro es algo cariñoso es una cosa que se ha arraigado en Uruguay y en el mundo entero”.

¿Desde cuándo empezó a interesarse por la música?
A partir de los dos hasta los cuatros años fui tuberculoso. Estaba en Lezica. Cuando ya estaba por salir de ahí, le pedía a dios o a quien fuera que me diera otra oportunidad, porque sabía que no podía jugar al fútbol y para mí eso era lo primero. El canto siempre fue mi segunda posibilidad de carrera. Yo quería jugar al fútbol, vivía a cinco cuadras del estadio. Iba a los clubes, pero me salió una mancha en el pulmón hasta a los 17 años. Ya a esa edad abandoné. Por ese entonces cantaba en los tablados, con las murgas, pero lo que yo quería era otra cosa. Realmente soy un jugador de fútbol frustrado.

¿Qué le dejó Tótem?
En esas épocas decíamos “los pensamientos son míos, pero mi lengua no es tan mía”, porque estaban los militares y no podías decir lo que querías. Lo cierto es que Tótem y la dictadura me ayudaron mucho. Cuando un país se tranquiliza y llega la democracia, se acaban las letras, porque no tenés contra quien pelear ni decir nada. Sin embargo, yo siempre le encontré la vuelta. Mis canciones no son solamente para bailar. En cualquier disco que hago, siempre estoy diciendo algo. Por ejemplo, cuando digo que en el momento en que “el amor sea más urgente, no tendrá caso la guerra de oriente” o “cuando el racismo no tenga parientes, me sentiré orgulloso de la humanidad”, estoy mandando una pulseada para decir muchachos miren que estoy acá, no estoy dormido.

¿Cómo se definiría en su evolución musical?
Yo soy un crooner, que es una palabra antigua. Un crooner era el hombre que cantaba en las barras, en los hoteles y en todos lados. Este país -como todos los países de América- durante muchos años les brindamos pleitesía a los ingleses y a los frances hasta que empezamos a tocar nuestra propia música. Creo que el primero que empezó a sonar en las radios uruguayas fue Pedro Ferreira. Ahí empezamos con el Tótem y se escuchó una forma fuerte de rock&roll, que desaparece en la época de los militares.
Cuando Tótem resonaba, temblaba el escenario con nuestras letras y tambores. El escenario se movía porque era una energía tremenda.
Lo cierto es que soy un tipo que quiere que todos estén feliz, pero en el fondo yo estoy triste. Soy un hombre triste porque me preocupa todo lo que pasa en el mundo, pero para afuera quiero que todo el mundo se divierta.

Lo hemos visto como actor. ¿Volvería a tener esa experiencia?
Sí. Suar vivía a la vuelta de mi casa cuando yo residía en Buenos Aires. A veces venía a escuchar música en mi casa. En un día de esos vino a invitarme para que actuara en Gasoleros. Yo le dije que no era actor y el me pidió que hiciera de Rada, porque mi personaje le encantaba.

¿Es federal la música o para triunfar hay que pasar por Montevideo? ¿Se puede hacer música en el Interior?
Creo que la gran mayoría de los músicos hasta los jugadores de fútbol vienen del interior y llegan a Montevideo a buscar un lugarcito. Pienso que hay una música hermosa fuera de la capital, pero las grandes ciudades siempre se comen todo. En el Interior no aguantan mucho, se asustan de la lucha de Montevideo, ya que afuera todo es mucho más lindo y más tierno.

¿Cómo definiría su experiencia en Estados Unidos?
Con OPA tuvimos éxito con respecto a los músicos, pero no fue así con el público, porque fue un grupo que se dedicó a tocar una música bastante complicada. Tanto es así que los músicos norteamericanos nos admiraban mucho. Pero dentro del grupo empezaron las discusiones y a los dos años me vine de nuevo porque nunca trabajamos con OPA. Solamente tocamos en Argentina y en Montevideo.

¿Qué piensa sobre el derecho de intérprete?
Yo creé “Las Manzanas” en el año 1969. Pero a los 50 años de haber hecho esa interpretación, pierdo todos los derechos. La pregunta es: ¿quién se queda con eso? La interpretación la hice yo, ¿por qué se la va a quedar el fisco? En todas las partes del mundo son 70 años, acá son 50. Estamos luchando para aumentar eso porque no le molesta a nadie. ¿A quién le podría incomodar que le sigan pagando a mi o a mi familia una cosa que yo interpreté?

¿Cómo ves la música hoy?
La veo bien. En la época de nosotros no sonábamos tanto en las radios como ahora. El Cuarteto de Nos, La Renga, No Te Va a Gustar, la Triple Nelson, empezaron a sonar y arrasaron con todo. Gracias a eso, un montón de muchachos jóvenes se quedaron en el país, porque antes la única alegría que había era ir a ver a Peñarol, a Nacional o a Cerro.

Breve biografía
● Nació el 16 de julio de 1943 en Montevideo. Tiene 74 años. Está casado con Patricia Jodara y tiene tres hijos: Lucía, Matías y Julieta.
● Sus primeros pasos en la música fueron a los diez años como integrante de la comparsa “Morenada”. Su primer seudónimo fue “Zapatito”, debido a que esa edad ya calzaba zapatos talla 43.
● A los 17 debutó en la banda “Los Hot Blowers”, con el seudónimo “Richie Silver”.
● En 1965 pasó a formar parte de “El Kinto” y luego integró el grupo “Tótem”, que tuvo una trayectoria fugaz (1970 a 1973). Dicha banda se convirtió en una de las más llamativas del rock uruguayo, ya que fusionaba elementos del rock and roll, la música latina y el candombe.
● A mediados de los años 70, junto a los hermanos Hugo, Osvaldo Fattoruso y Ringo Thielmann, participó del conjunto OPA, que fue producido en Estados Unidos.
● En la década de 1980, se radicó en Argentina y formó el grupo “La Banda”, con el que logró instalarse con cierto éxito en el mercado de la vecina orilla.
● Actualmente Rada ha alcanzado cierto renombre fuera de su país y en los últimos años ha hecho grabaciones con disqueras internacionales como EMI Latino y Universal Records.

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2 Comentarios
  1. Peteco dice
    Bien…Rada! Bien! Los enfermos..evidentemente que son…aquellos que discriminan…a otros,por lo que sea! Son egolatras..y soberbios! Por eso…discriminan..oq se creen por encima,del resto! Son enfermos…evidente! Y respecto a los derechos de una obra…artistica sea cancion..poema…musica……etc etc .el autor debe tener y explotar sus derechos de por vida! Muerto el,pasa derechos a su legitima esposa e hijos! Yoko ono y sus hijos..heredaron derechos de obra John Lennon! Debe ser tal cual sucede con propiedaes.. de cualquier persona etc! NO entiendo pq con los derechos autoria de obras musicales…es diferente?
    1. Soyyo dice
      ESTIMADO PETECO. RUBEN ESTÁ HABLANDO DE DERECHOS DE INTÉRPRETE, NO DE DERECHOS DE AUTOR. SON DOS COSAS TOTALMENTE DIFERENTES. EL DERECHO DE AUTOR NO CADUCA HASTA DESPUÉS DE LOS 50 AÑOS DE FALLECIDO EL ÚLTIMO AUTOR DE UNA OBRA, MOMENTO EN QUE PASA A DOMINIO PÚBLICO Y AHÍ SI, DEJAN DE COBRAR LOS SUCESORES (50 AÑOS LUEGO DE LA MUERTE DEL ÚLTIMO AUTOR). TU EJEMPLO DE LENNON ES APLICABLE EN URUGUAY, PERO TU ESTÁS HABLANDO DE DERECHOS DE AUTOR Y RADA DE DERECHOS DE INTÉRPRETE. NO LO TOMES COMO UNA CORRECCIÓN, PERO NO SE DEBE CONFUNDIR UNA COSA CON OTRA. SALUDOS

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