Críticas al accionar oficial que no contempló la voluntad de la menor y su madreEn Jujuy practicaron cesárea a menor que había sido violada

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Elena Meyer, médica general que forma parte del Equipo de Consejerías en Salud Sexual e Integral del Ministerio de Salud e integrante de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir, repudió el accionar del ministro de Salud de la provincia, Gustavo Bouhid, por favorecer el accionar de los antiderechos.

Meyer contó a Página/12 que el viernes 11, la madre y la niña de 12 años acudieron al hospital de San Pedro, donde viven, y pidieron interrumpir el embarazo. «Nadie les dio respuesta durante tres días. Incumplieron todos los protocolos», afirmó. La profesional explicó que en Jujuy tienen un protocolo especial de Interrupción Legal del Embarazo para menores de 15 años. Según Meyer, se debería haber informado a la niña y a su familia de los riesgos si llevaba a término el embarazo. «Más allá de que se trataba de causal de violación y de entrada lo pidieron», aclaró. «La madre y la niña tenían claro que no querían continuar», agregó.

El lunes pasado, a instancias del ministro Bouhid, la niña fue trasladada a la maternidad de San Salvador de Jujuy. «En San Pedro había una decisión de resolverlo ahí ese mismo día. Podríamos haber ofrecido una interrupción legal por vía baja, medicamentosa», lamentó Meyer. Según la profesional, el ministro, quien se declaró abiertamente «a favor de las dos vidas», decidió el traslado de la niña para «lograr que este feto sea viable al nacer. Esa dilación le dio tiempo a los antiderechos para actuar y presentar un habeas corpus, que un juez desestimó. Si lo resolvían en San Pedro no pasaba nada de esto», aseguró Meyer.

La atención médica también se dilató en la maternidad de la capital jujeña. Meyer contó que la niña llegó el lunes al mediodía y que recién fue atendida al día siguiente. «En ese hospital son todos objetores de conciencia, salvo un profesional que integra la Consejería. Se llamó a otra profesional y ellos dos iban a hacer el procedimiento». Al equipo del hospital «por la presión, no les quedó otra opción que dejar que hicieran la práctica». El equipo se reunió y luego se informó a los profesionales que se iba a madurar el feto y a hacer una cesárea.

Si bien Meyer afirmó que se trató de una ILE porque se respetó la voluntad de la madre y la niña, que dieron su consentimiento para la cesárea, esta práctica no está reconocida por la Organización Mundial de la Salud como un método para interrumpir embarazos. «Acá el problema es que maduraron el feto», afirmó. Para Meyer «hubo un ensañamiento» para lograr que el feto naciera, sin tener en cuenta la voluntad de la madre y la niña».

La profesional explicó que la maduración del feto se hace generalmente a partir de las 28 semanas mediante la inyección de corticoides. «Si le das corticoides para expandirle los pulmones, lo hacés porque querés que el feto sobreviva y el servicio decidió eso», puntualizó.

Meyer informó que la niña está bien, mientras que el feto se encuentra en neonatología. Sin embargo, se mostró preocupada porque los colegas que realizaron la intervención fueron agredidos y hostigados por antiderechos. «Necesitamos que el ministro y el Gobierno provincial los apoyen y sancionen a los antiderechos», afirmó.

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1 comentario
  1. Ana dice
    Hay plazos legales para prácticar un aborto consentido por la madre y hay que respetarlo Pasado ese plazo no se puede practicar porque se considera homicidio El consentimiento de la madre es a tener fundamentalmente en cuenta y no importa si la niña tiene 12 años o no En Uruguay ocurrió lo mismo mismo

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